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La amistad no entiende de especies. Por eso, con motivo del Día Internacional de la Amistad, Kiwoko, especialista multiespecie en el cuidado integral de animales de compañía en España y Portugal, y los especialistas veterinarios de Kivet ponen el foco en el valor del vínculo animal-humano y en cómo el tiempo compartido, cuando se adapta a ...
La amistad no entiende de especies. Por eso, con motivo del Día Internacional de la Amistad, Kiwoko, especialista multiespecie en el cuidado integral de animales de compañía en España y Portugal, y los especialistas veterinarios de Kivet ponen el foco en el valor del vínculo animal-humano y en cómo el tiempo compartido, cuando se adapta a las necesidades de cada uno, contribuye al bienestar de ambos.
Pasear juntos, jugar, preparar un entorno más enriquecedor, observar su comportamiento, ofrecer una rutina estable o compartir momentos de calma son formas de cuidar una relación que tiene un papel cada vez más relevante en los hogares. Aunque los planes al aire libre cobran protagonismo en esta época del año, reforzar el vínculo va mucho más allá de una escapada puntual, ya que implica conocer las necesidades de cada animal, respetar sus ritmos y adaptar cada interacción a su especie, edad, carácter y estado de salud.
La relación con los animales tiene una dimensión emocional, social y también física, ya que la interacción con estos puede contribuir a reducir el estrés, favorecer la sensación de apoyo, mejorar el estado de ánimo y ayudar a combatir la soledad. Al mismo tiempo, para los animales, una relación basada en rutinas positivas, juego adecuado, respeto y cuidados favorece la seguridad, la confianza y el equilibrio emocional.
"Cuando hablamos de amistad entre una persona y un animal, hablamos de una relación bidireccional en la que el animal aporta compañía, estructura emocional y momentos de conexión, y el compañero humano debe responder con atención, cuidados, respeto y conocimiento de sus necesidades", explica la directora técnica veterinaria de Kivet, Elena Díaz.
PLANES CON PERROS: CAMINAR Y DESCUBRIR JUNTOS
Los perros suelen encontrar en los planes compartidos una fuente de estimulación física y mental. Una ruta por la naturaleza, un paseo al amanecer, una visita a una zona habilitada junto al mar o una salida a un espacio tranquilo pueden convertirse en experiencias muy positivas si se planifican correctamente.
Para que el plan sea seguro, conviene adaptar la duración y la intensidad a cada animal, llevar agua, realizar pausas, evitar superficies que puedan dañar las almohadillas y respetar siempre las normas del entorno. Más allá del ejercicio, estos momentos refuerzan la confianza, dado que, mientras el perro explora, recibe señales de seguridad de su tutor y comparte una experiencia positiva. "El paseo es actividad física, comunicación, exploración y vínculo, por lo que permitir que el perro olfatee, observe y avance a su ritmo, siempre de forma segura, ayuda a construir una relación más equilibrada", señala Díaz.
GATOS: JUEGO, CALMA Y RESPETO A SU INDEPENDENCIA
En el caso de los gatos, reforzar la amistad suele tener más que ver con la calidad de la interacción que con la cantidad de estímulos. Muchos prefieren entornos conocidos y rutinas previsibles, por lo que los mejores planes pueden estar dentro de casa: sesiones breves de juego con cañas, pelotas o juguetes de inteligencia, zonas elevadas de descanso, rascadores, refugios y momentos de cepillado.
En este sentido, Díaz insiste en que respetar su independencia es clave, dado que un gato que puede elegir cuándo acercarse, jugar o retirarse se siente más seguro. "El vínculo con un gato se fortalece cuando interpretamos sus señales, y forzar el contacto puede generar rechazo, mientras que ofrecer opciones, juego y espacios seguros favorece una relación más sana", apunta la veterinaria.
PEQUEÑOS MAMÍFEROS: CONFIANZA A TRAVÉS DEL JUEGO Y LA RUTINA
Conejos, cobayas, hámsteres, jerbos, chinchillas o hurones también pueden disfrutar de momentos compartidos con sus compañeros humanos. Con estos animales, reforzar el vínculo significa observar, no invadir, por lo que lo más recomendable es habilitar un espacio seguro para explorar, introducir túneles, refugios, plataformas o juguetes para roer, y proponer pequeñas dinámicas de búsqueda de alimento.
También se les puede ofrecer, cuando sea adecuado para su especie y dieta, algún alimento especial de forma puntual, como pequeñas porciones de vegetales aptos o snacks específicos.
AVES, REPTILES, ANFIBIOS Y PECES: OTRAS FORMAS DE RELACIÓN
La amistad con otros animales de compañía puede expresarse de formas menos evidentes, pero igualmente importantes. Las aves pueden beneficiarse de juegos de inteligencia, entrenamiento con refuerzo positivo, interacción vocal, juguetes seguros y rutinas de socialización adaptadas a su carácter.
En reptiles y anfibios, el vínculo se construye sobre todo a través de un manejo responsable y del cuidado preciso del entorno en cuanto a parámetros de temperatura, humedad, iluminación, ventilación, refugios y alimentación adecuada. En peces, observar su comportamiento, mantener la calidad del agua, respetar los tiempos de alimentación y enriquecer el acuario son gestos cotidianos que también forman parte del cuidado.
"Pasar tiempo con los animales fortalece el vínculo y permite conocer mejor su comportamiento habitual, lo que ayuda a detectar cambios importantes", asegura Díaz, para quien "la amistad con un animal no se mide por lo que se hace, sino por cómo se hace: con respeto, responsabilidad y sensibilidad hacia sus necesidades".