Chimpancés, bonobos, gorilas y orangutanes comparten el ritmo básico de la risa humana

Humanos y grandes simios comparten una estructura rítmica básica al reír que podría remontarse a su último ancestro común, hace unos 15 millones de años. El estudio sugiere que el control vocal no apareció de forma repentina en nuestra especie, sino que evolucionó gradualmente hasta contribuir al desarrollo del habla y del lenguaje humano.

Estado: Esperando

29/06/2026

Todos los grandes simios actuales —chimpancés, bonobos, gorilas y orangutanes— se ríen. Sin embargo, hasta ahora no estaba claro cómo ha cambiado nuestra risa a lo largo de millones de años de evolución ni qué relación podría tener con el desarrollo del habla humana. Una nueva investigación de la Universidad de ...

Todos los grandes simios actuales —chimpancés, bonobos, gorilas y orangutanes— se ríen. Sin embargo, hasta ahora no estaba claro cómo ha cambiado nuestra risa a lo largo de millones de años de evolución ni qué relación podría tener con el desarrollo del habla humana.

Una nueva investigación de la Universidad de Warwick y la Universidad de Portsmouth ha demostrado que estos animales comparten con los seres humanos el mismo patrón rítmico fundamental en la risa, lo que sugiere que esta característica ya estaba presente en su ancestro común hace unos 15 millones de años.

El estudio, publicado en la revista Communications Biology, analizó grabaciones de risas de cuatro orangutanes, dos gorilas, tres bonobos, cuatro chimpancés y cuatro personas. En un total de 140 secuencias de risa, los investigadores encontraron el mismo patrón: todas las especies producen risas con intervalos rítmicos regulares entre los distintos sonidos.

Los científicos plantean que esta estructura rítmica básica de la risa ya existía en un ancestro común hace 15 millones de años y que se ha conservado de forma extraordinaria a lo largo de la evolución, ya que todos los grandes simios actuales y los humanos siguen mostrando el mismo patrón subyacente.

La doctora Marina Davila-Ross, coautora del estudio y profesora asociada de Psicología Comparada en la Universidad de Portsmouth, explicó: «La risa es evolutivamente más antigua que el habla y está presente en todos los grandes simios actuales. Al estudiar cómo ríen las distintas especies, podemos seguir una línea continua de desarrollo vocal que se remonta a mucho antes de la aparición de los primeros seres humanos.

»Esta investigación demuestra que el control vocal que consideramos característicamente humano no surgió de repente. Se fue construyendo paso a paso a lo largo de la evolución de los homínidos. La risa nos ofrece una forma poco habitual y bastante positiva de observar ese proceso».

No obstante, aunque el ritmo básico se mantiene entre las especies, los investigadores comprobaron que la risa humana se ha vuelto más rápida, más variable y ha desarrollado un sofisticado control dependiente del contexto.

De hecho, los humanos son los únicos grandes simios capaces de controlar cuándo y cómo se ríen según la situación. No es lo mismo una carcajada involuntaria provocada por cosquillas que una risa de cortesía durante una reunión, una risa nerviosa tras cometer un error o la risa contagiosa que se propaga entre un grupo de amigos. Todas ellas comparten el mismo ritmo básico, pero están moduladas conscientemente para expresar distintas emociones e intenciones.

Los resultados sugieren que, a lo largo de la evolución de los grandes simios, nuestros antepasados desarrollaron gradualmente un mayor control sobre el momento en que emitían sus vocalizaciones, incluida la risa, lo que representa uno de los elementos fundamentales que más tarde darían lugar al habla.

La autora principal del estudio, la doctora Chiara De Gregorio, investigadora asociada honoraria de la Universidad de Warwick, añadió: «¿Cómo evolucionó en los seres humanos la extraordinaria capacidad de hablar? El habla no deja fósiles y el lenguaje complejo solo existe en nuestra especie. Sin embargo, hemos encontrado una pista de hace 15 millones de años en un lugar inesperado: nuestra risa.

»A diferencia del habla, la risa es compartida por todos los grandes simios actuales. Al comparar cómo ríen las distintas especies, observamos que una estructura rítmica básica ha permanecido inalterada desde nuestro último ancestro común. Es algo extraordinario».

Estos hallazgos se suman a una creciente línea de investigación liderada por la doctora Davila-Ross sobre las profundas raíces evolutivas de la comunicación en los primates. En abril, la investigadora participó en otro estudio publicado en Scientific Reports que demostró que orangutanes y chimpancés imitan con gran precisión las expresiones faciales asociadas a la risa durante el juego, un nivel de exactitud comunicativa que hasta hace poco se consideraba exclusivo de los seres humanos.