One Health: la veterinaria en el centro de la salud pública global

La creciente aparición de zoonosis, la resistencia a los antimicrobianos y la degradación ambiental han evidenciado la necesidad de un abordaje integral de la saludl. Bajo el paradigma One Health, la profesión veterinaria es clave para la prevención de enfermedades, la seguridad alimentaria y la vigilancia de riesgos emergentes. 

Estado: Esperando

05/06/2026

El enfoque One Health (Una Sola Salud) es ya una de las estrategias sanitarias más relevantes del siglo XXI. Desde la veterinaria, este modelo supone un cambio estructural en la manera de entender la salud, al reconocer la interdependencia entre la sanidad animal, la humana y la ambiental. En un contexto marcado por la ...

El enfoque One Health (Una Sola Salud) es ya una de las estrategias sanitarias más relevantes del siglo XXI. Desde la veterinaria, este modelo supone un cambio estructural en la manera de entender la salud, al reconocer la interdependencia entre la sanidad animal, la humana y la ambiental. En un contexto marcado por la globalización, el cambio climático y el aumento de las enfermedades emergentes, la profesión veterinaria se posiciona como un pilar clave para la prevención de riesgos sanitarios a escala global.

Los datos respaldan esta visión integradora. Se estima que alrededor del 60 % de las enfermedades infecciosas humanas conocidas y hasta el 75 % de las enfermedades emergentes tienen origen animal. Esta realidad ha impulsado un reconocimiento del veterinario como agente esencial de salud pública, con un papel determinante en la vigilancia epidemiológica, la seguridad alimentaria y el control de zoonosis.

Salud interconectada

El núcleo del enfoque One Health reside en el reconocimiento de que la salud de los animales, las personas y el medioambiente está interrelacionada. La degradación de los ecosistemas, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático alteran los equilibrios naturales, facilitando la aparición y expansión de patógenos y vectores.

Desde la veterinaria, esta interconexión se traduce en una responsabilidad ampliada. El control sanitario de los animales de producción influye directamente en la inocuidad de los alimentos y en la prevención de enfermedades transmitidas por alimentos. Del mismo modo, la salud de los animales de compañía y de la fauna silvestre actúa como un indicador temprano de riesgos para la población humana. En este sentido, los animales se consideran "centinelas" de la salud global.

Prevención y vigilancia

Frente a un modelo tradicional centrado en la respuesta a la enfermedad, esta visión prioriza la detección temprana y la vigilancia epidemiológica. El veterinario desempeña un papel esencial en la identificación de riesgos sanitarios en la interfaz entre animales, humanos y medioambiente.

La vigilancia de zoonosis como la gripe aviar, la rabia, la brucelosis, la fiebre del Nilo Occidental o la leishmaniasis se ha intensificado en los últimos años, especialmente en fauna silvestre y vectores como mosquitos y garrapatas. Estas enfermedades ilustran cómo los cambios climáticos y ecológicos favorecen la expansión geográfica de patógenos, incrementando el riesgo de transmisión a humanos y animales domésticos.

Del mismo modo, la veterinaria asistencial se integra en este modelo. La detección de enfermedades zoonóticas en mascotas, así como de situaciones de maltrato o abandono, puede revelar problemas de salud pública o social en el entorno familiar, demostrando el carácter preventivo del enfoque.

Seguridad alimentaria

Los veterinarios garantizan la inocuidad de los alimentos de origen animal a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde la producción primaria hasta el consumo final. Por lo tanto, el control de enfermedades transmitidas por alimentos, la trazabilidad y la aplicación de medidas de bioseguridad son elementos clave para proteger la salud de los consumidores.

Ante la creciente demanda de proteína animal y la presión sobre los sistemas productivos, el One Health promueve prácticas agrícolas y ganaderas más sostenibles, que integren la salud animal, el bienestar y la protección del medioambiente. Esta perspectiva contribuye no solo a reducir riesgos sanitarios, sino también a aumentar la confianza de la sociedad en el sistema alimentario.

Resistencia a los antimicrobianos

La resistencia a los antimicrobianos (RAM) se ha convertido en uno de los mayores desafíos sanitarios a nivel mundial. El uso de antibióticos en producción animal y en la clínica veterinaria ha contribuido a la aparición de bacterias resistentes que pueden transmitirse a las personas a través de la cadena alimentaria, el contacto directo o el medioambiente.

Desde el enfoque One Health, la veterinaria tiene un papel crucial en la lucha contra la RAM mediante la promoción de un uso responsable de los antimicrobianos, el desarrollo de herramientas diagnósticas avanzadas y la implementación de medidas preventivas que reduzcan la necesidad de tratamientos farmacológicos. La bioseguridad, la vacunación y la mejora del manejo animal se presentan como estrategias clave para frenar esta amenaza compartida por la salud animal y humana.

Proteger la salud humana y animal

El One Health se presenta hoy como una respuesta imprescindible ante la intensificación de crisis interconectadas que afectan simultáneamente a la salud humana, animal y ambiental. En 2025, Europa registró el verano más cálido hasta la fecha, con incendios forestales sin precedentes, olas de calor marinas en el Mediterráneo y un aumento de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores como el dengue, el chikungunya o el virus del Nilo Occidental.

Estos fenómenos, agravados por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, los cambios en el uso del suelo y la creciente movilidad global, han incrementado también la aparición de enfermedades animales y zoonóticas, amenazando la seguridad alimentaria, los medios de vida y la resiliencia de los sistemas sanitarios, especialmente para las poblaciones más vulnerables. Ante este escenario, la Fuerza de Tarea Interagencial One Health de la Unión Europea y el Cuadripartito para Europa y Asia Central hacen un llamado urgente a la acción coordinada a nivel regional, nacional y global.

Integrar One Health en las políticas públicas, con financiación sostenida, marcos legislativos adecuados y liderazgo colaborativo, es esencial para prevenir futuras pandemias y responder eficazmente a los riesgos transfronterizos. La declaración subraya que ningún sector ni país puede actuar de forma aislada: proteger la salud de las personas, los animales y el planeta es una responsabilidad compartida que exige actuar juntos. 

Panorama global de la sanidad animal

Por otra parte, el informe El estado de la sanidad animal en el mundo de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ofrece una visión integral sobre los desafíos y avances en la sanidad animal global. Destaca la importancia de la vacunación como herramienta clave para prevenir y controlar enfermedades animales como la fiebre aftosa, la peste porcina africana, la rabia y la influenza aviar, entre otras. Subraya cómo la sanidad animal está estrechamente vinculada a la salud humana, la seguridad alimentaria y la economía global, y enfatiza la necesidad de fortalecer los Servicios Veterinarios, mejorar la vigilancia y fomentar la cooperación internacional para enfrentar las amenazas sanitarias. Asimismo, aborda el impacto de la RAM en la sanidad animal y humana, destacando la necesidad de reducir el uso innecesario de antimicrobianos y promover prácticas responsables como la vacunación y la bioseguridad. Analiza los datos recopilados a través de sistemas como el Sistema mundial de información zoosanitaria (WAHIS) y la Base de Datos Mundial sobre el Uso de Antimicrobianos en Animales (ANIMUSE), que permiten identificar tendencias epidemiológicas, evaluar el uso de antimicrobianos y mejorar la gestión de enfermedades. La OMSA remarca la importancia de la transparencia y el intercambio de datos para una respuesta global coordinada frente a las enfermedades animales transfronterizas.

Finalmente, el informe resalta la relevancia de la sanidad animal en el contexto de `Una sola salud', promoviendo la integración de la salud humana, animal y ambiental. A través de iniciativas como el Observatorio de la OMSA y la Estrategia Global de Control de Enfermedades, se busca fortalecer la implementación de normas internacionales, mejorar la capacidad de los Servicios Veterinarios y garantizar un comercio seguro y sostenible. La OMSA hace un llamado a la acción para invertir en infraestructura veterinaria, fomentar la colaboración global y priorizar la sanidad animal como un pilar esencial para la salud y el desarrollo sostenible.

Hacia una integración real

En España, el One Health avanza progresivamente hacia una integración más estructural. La vigilancia epidemiológica de zoonosis como la Covid-19, la gripe aviar o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo ha incentivado la colaboración entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, los organismos de salud pública y las comunidades autónomas.

La Plataforma One Health España se ha consolidado como un espacio de referencia, agrupando a más de 130 entidades del ámbito sanitario, científico y ambiental. Su objetivo es impulsar una visión transversal de la salud y reforzar el papel del veterinario en la toma de decisiones estratégicas. Paralelamente, la incorporación de sociedades científicas veterinarias a estructuras de salud pública ha contribuido a visibilizar la aportación del sector a la protección de la población.

Cooperación internacional

A nivel europeo, One Health se ha convertido en un eje prioritario de las políticas sanitarias. La Unión Europea promueve protocolos de actuación coordinados entre sanidad, agricultura y medioambiente, así como el intercambio de información entre profesionales y agencias de seguridad alimentaria. La vigilancia activa de enfermedades zoonóticas y la reducción del uso de antimicrobianos en veterinaria son objetivos estratégicos compartidos.

En el plano internacional, el Plan de Acción Conjunto impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA) refuerza la necesidad de una respuesta global y coordinada frente a los riesgos sanitarios emergentes, integrando por primera vez de forma explícita la salud de los ecosistemas en la gestión sanitaria.

Superando las barreras

Pese al amplio consenso sobre la importancia de One Health, su aplicación práctica se enfrenta a desafíos como la falta de coordinación real entre disciplinas, la fragmentación administrativa y la financiación limitada, que dificultan la implementación efectiva del modelo. Desde el ámbito veterinario, también se insiste en la importancia de la formación en salud pública, epidemiología y medioambiente, así como de mejorar el reconocimiento institucional del papel del veterinario.

A estos retos se suma la carga laboral y el impacto en la salud mental del colectivo veterinario, factores que pueden limitar la capacidad de respuesta ante crisis sanitarias y subrayan la necesidad de un mayor respaldo estructural.

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