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Los veterinarios desempeñan labores esenciales para la protección y gestión de los ecosistemas de Toledo y su contribución resulta fundamental para la conservación de la biodiversidad, la gestión sostenible de la fauna y flora silvestres y la prevención de amenazas que ponen en riesgo el equilibrio y la sostenibilidad de los entornos naturales. Así lo ...
Los veterinarios desempeñan labores esenciales para la protección y gestión de los ecosistemas de Toledo y su contribución resulta fundamental para la conservación de la biodiversidad, la gestión sostenible de la fauna y flora silvestres y la prevención de amenazas que ponen en riesgo el equilibrio y la sostenibilidad de los entornos naturales. Así lo ha destacado el Colegio de Veterinarios de Toledo con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente que se celebra mañana.
Precisamente, el lema de este año se centra en el cambio climático y en la diferencia entre los mensajes que envía la naturaleza, como las olas de calor, especies que modifican sus rutas y tiempos migratorios o la desincronización de aves e insectos que nacen antes de que brote su alimento principal, temas todos ellos en los que la vigilancia y control de los veterinarios resulta fundamental para mitigar sus consecuencias.
No hay que olvidar que estos profesionales desempeñan importantes responsabilidades en la protección de la salud ambiental; programas de conservación y recuperación de especies amenazadas; gestión de poblaciones de fauna silvestre; y, sobre todo, control de especies invasoras, cuya expansión puede provocar importantes alteraciones en los ecosistemas y afectar a la supervivencia de la flora y fauna autóctonas.
Asimismo, la prevención y vigilancia de enfermedades constituye otro de los ámbitos en los que la profesión veterinaria realiza una aportación decisiva. Los veterinarios participan en el seguimiento, diagnóstico y control de enfermedades que afectan a la fauna silvestre y de aquellas que pueden transmitirse entre animales y personas, contribuyendo así a reducir riesgos para la biodiversidad, la salud pública y el medio ambiente.
El cambio climático y las transformaciones que experimentan los ecosistemas y hábitats naturales hacen cada vez más necesaria esta labor porque favorecen la aparición y expansión de enfermedades emergentes, alteran las dinámicas de las poblaciones animales y aumentan la presión sobre numerosas especies, por lo que la vigilancia sanitaria y ambiental adquiere una importancia creciente.
Desde el Colegio de Veterinarios de Toledo recuerdan que la protección del medio ambiente forma parte del enfoque One Health o Una Sola Salud, que reconoce la estrecha relación existente entre la salud de las personas, la salud de los animales y la salud de los ecosistemas. "No es posible proteger la salud humana sin proteger también la salud animal y la ambiental. Los veterinarios trabajamos cada día para mantener ese equilibrio y contribuir a la conservación de nuestro patrimonio natural", señalan.