
Estado: Esperando
El Colegio de Veterinarios de Toledo ha mostrado su rechazo absoluto y su enorme preocupación por el contenido de un Decreto aprobado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que "puede generar problemas de seguridad alimentaria". Dicha norma permite tomar decisiones relacionadas con el control de piezas de caza a personas que no cuentan ...
El Colegio de Veterinarios de Toledo ha mostrado su rechazo absoluto y su enorme preocupación por el contenido de un Decreto aprobado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que "puede generar problemas de seguridad alimentaria". Dicha norma permite tomar decisiones relacionadas con el control de piezas de caza a personas que no cuentan con la cualificación veterinaria necesaria para asumir esas responsabilidades.
El Decreto, que regula la formación en sanidad animal e higiene para personas que participen en actividades cinegéticas, habilita a los denominados "cazadores formados" para realizar la inspección inicial de piezas abatidas, la categorización de subproductos o la detección y comunicación de enfermedades animales tras una formación de apenas 28 horas.
Frente a este cambio normativo, desde el Colegio se subraya que la carne de caza requiere controles especialmente rigurosos debido al riesgo de transmisión de patologías como la tuberculosis o la triquinosis, además de otras enfermedades de declaración obligatoria que afectan tanto a la salud pública como a la sanidad animal y al sector ganadero.
Ante esa realidad, se considera especialmente llamativo que estas competencias puedan ejercerse sin la preparación científica y sanitaria que sí poseen los veterinarios, profesionales reconocidos por la Ley de ordenación de las profesiones sanitarias y que son los responsables de garantizar el control higiénico-sanitario de los alimentos de origen animal y de actuar frente a enfermedades transmisibles entre animales y personas.
"Pretender que un curso de unas horas es suficiente para un tema tan serio como la seguridad alimentaria puede tener consecuencias directas en la salud de las personas". Por eso, añaden, "estamos en total desacuerdo con un decreto que invade competencias exclusivas de los veterinarios en sanidad animal".
El Colegio de Veterinarios de Toledo insiste en que determinadas funciones recogidas en el Decreto exceden el ámbito permitido por la normativa nacional y europea vigente. "El hecho de que se pretenda permitir a personas sin la formación adecuada ejercitar dichas tareas nos parece un menosprecio a esta profesión, en particular a los veterinarios que realizan esas funciones tras una minuciosa formación y preparación académica y técnica de varios años que les convierte en expertos y les habilita, a ellos sí, para realizar las inspecciones con rigor científico y garantías para la población", concluyen.