La embolización transvenosa mejora la calidad de vida de los perros con shunt portosistémico en la misma medida que la cirugía

Un estudio reciente señala que el tratamiento de los shunts portosistémicos intrahepáticos congénitos con embolización transvenosa percutánea mejora en gran medida la calidad de vida a largo plazo de los perros. Los resultados son comparables a los obtenidos con cirugía abierta y mejores respecto al tratamiento médico. Esto hace que esta técnica poco invasiva sea una buena alternativa.

Estado: Esperando

27/05/2026

El artículo "Short- and long-term outcome and quality of life assessment in dogs undergoing transvenous coil embolization of congenital intrahepatic portosystemic shunts", publicado en la revista Veterinary Surgery, destaca que la embolización transvenosa percutánea con coils consigue mejores resultados que el tratamiento médico, aumentando la calidad de vida a largo ...

El artículo "Short- and long-term outcome and quality of life assessment in dogs undergoing transvenous coil embolization of congenital intrahepatic portosystemic shunts", publicado en la revista Veterinary Surgery, destaca que la embolización transvenosa percutánea con coils consigue mejores resultados que el tratamiento médico, aumentando la calidad de vida a largo plazo de los pacientes en la misma medida que la cirugía abierta. Estos resultados refuerzan esta técnica poco invasiva como una buena alternativa al tratamiento de los shunt portosistémicos en perros.

El shunt portosistémico intrahepático congénito es una enfermedad que se caracteriza por una conexión anómala entre el sistema portal y el sistema venoso general. Se suele manifestar con signos neurológicos (encefalopatía hepática), gastrointestinales, urinarios y hematológicos. Todos ellos se deben a la falta de detoxificación hepática y alteraciones metabólicas.

Las opciones terapéuticas incluyen el tratamiento médico, la cirugía abierta y la embolización transvenosa percutánea (PTCE, por sus siglas en inglés). El objetivo del estudio es determinar la calidad de vida a largo plazo de los perros tratados mediante PTCE en comparación con el tratamiento médico y la cirugía abierta.

Mayor supervivencia
Los resultados del estudio asocian el tratamiento del shunt portosistémico intrahepático congénito mediante PTCE con una supervivencia prolongada y una mejora muy marcada de la calidad de vida y los signos clínicos. Así, el tiempo de supervivencia medio fue de algo más de 4 años, con tasas de supervivencia al años, los 2 años y los 5 años del 83%, 66% y 54%, respectivamente. Además, la presencia de encefalopatía hepática o convulsiones no afectan a la supervivencia del paciente tras el tratamiento con PTCE.

Para medir la calidad de vida de los pacientes, los autores utilizaron cuestionarios que los tutores respondieron antes del tratamiento médico, tras el tratamiento médico y después de la PTCE. La puntuación de calidad de vida mejoró de 35 en la primera encuesta a 75 tras el manejo medicamentoso, alcanzando la puntuación máxima (100/100) tras la PTCE. Esto demuestra que el tratamiento médico mejora parcialmente a los pacientes, pero la intervención endovascular aporta una mejoría adicional y significativa, comparable a la obtenida mediante cirugía abierta.

No obstante, tras el tratamiento mediante PTCE, el 39% de los pacientes siguieron necesitando medicación y el 36% continuó con una dieta específica para evitar crisis nerviosas. Esto indica que algunos perros presentan alteraciones hepáticas persistentes o requieren soporte continuo tras el tratamiento.

En cuanto a la seguridad, la mortalidad perioperatoria fue baja (3,2%) y las complicaciones graves fueron poco frecuentes. Además, los investigadores observaron una clara curva de aprendizaje: las complicaciones técnicas ocurrieron principalmente en los primeros años de experiencia con el procedimiento.

En conclusión, los autores señalan que el tratamiento de los shunts portosistémicos intrahepáticos congénitos mediante PTCE es una alternativa poco invasiva eficaz, mostrando valores de supervivencia y calidad de vida superiores al tratamiento médico y semejantes a la cirugía abierta.