"En España, el enfoque One Health está reconocido en el discurso, pero aún es desigual en su aplicación práctica"

El One Health da respuesta a los grandes desafíos sanitarios y ambientales actuales, desde las zoonosis emergentes hasta la resistencia a los antimicrobianos. Sin embargo, el reto radica en su aplicación efectiva, con modelos de trabajo coordinados, medibles y basados en datos que permitan traducir la teoría en resultados tangibles.

Estado: Esperando

19/05/2026

En un contexto marcado por la creciente interconexión entre la salud humana, animal y medioambiental, el enfoque One Health representa un marco necesario para afrontar los desafíos sanitarios, productivos y de sostenibilidad del siglo XXI. La aparición de nuevas zoonosis, la presión de la resistencia a los antimicrobianos, el impacto del cambio climático y las exigencias ...

En un contexto marcado por la creciente interconexión entre la salud humana, animal y medioambiental, el enfoque One Health representa un marco necesario para afrontar los desafíos sanitarios, productivos y de sostenibilidad del siglo XXI. La aparición de nuevas zoonosis, la presión de la resistencia a los antimicrobianos, el impacto del cambio climático y las exigencias sociales sobre los sistemas de producción han puesto de relieve la necesidad de modelos más integrados, basados en la prevención, la evidencia científica y la colaboración entre disciplinas.

En este escenario, la profesión veterinaria adquiere un importante rol como garante de la sanidad animal y la seguridad alimentaria, así como actor clave en la generación de conocimiento y en la toma de decisiones que afectan a la salud global.

Ante esta realidad, Carlos Piñeiro, veterinario y director de Animal Data Analytics, hace referencia al punto clave de transformación del sector agroganadero: el paso de la intuición a la evidencia basada en datos. Según describe, la actividad de la empresa se centra en "transformar datos en decisiones útiles para la sanidad, el bienestar y la productividad tanto en las granjas como a lo largo de la cadena alimentaria".

Esta labor no se limita únicamente a la eficiencia productiva, sino que incorpora una visión más amplia que incluye "la eficiencia productiva, ambiental y social, los tres pilares que sostienen la sostenibilidad del sector". Desde esta perspectiva integral, aborda el análisis del One Health, al que considera una evolución necesaria, aunque aún incompleta, de los sistemas de salud tradicionales.

One Health en España

En España conviven ejemplos de integración con carencias estructurales. Piñeiro reconoce la existencia de "islas de excelencia donde la cooperación entre la salud humana, animal y medioambiental es cotidiana", destacando especialmente los ámbitos de la sanidad animal y la seguridad alimentaria. No obstante, advierte que estos casos no se han traducido aún en un modelo homogéneo, ya que "falta sistematizar esta coordinación en todas las CCAA y en todos los niveles administrativos".

Desde su punto de vista, esta situación abre una oportunidad para la profesión veterinaria, que dispone de herramientas y experiencia acumulada en vigilancia sanitaria, bioseguridad y gestión de poblaciones. En sus palabras, se trata de un conocimiento que "puede y debe integrarse aún más en las estrategias nacionales de salud pública", reforzando el papel del veterinario como agente de salud global.

Desarrollo desigual

Al ampliar la mirada al contexto internacional, el director de Animal Data Analytics describe un panorama heterogéneo marcado por diferentes ritmos de avance. Considera que el desarrollo del `One Health' avanza "a dos velocidades", con un grupo de países y organismos que han consolidado estructuras sólidas, y otros que permanecen en fases más conceptuales. En el primer grupo sitúa a entidades con una larga tradición en salud pública veterinaria, vigilancia integrada y evaluación de riesgos, mientras que en el segundo identifica contextos donde predomina "más estrategia en papel que en proyectos operativos".

España, según su análisis, se encuentra en una posición intermedia: participa activamente en iniciativas europeas y dispone de capacidades técnicas relevantes, pero todavía necesita avanzar en aspectos estructurales. En particular, señala la necesidad de "dotar al enfoque One Health de recursos estables, indicadores y una gobernanza clara".

Aún así, este posicionamiento no debe interpretarse como una debilidad, sino como una oportunidad de aprendizaje. Para el experto, la profesión veterinaria puede beneficiarse de la experiencia internacional, incorporando "buenas prácticas en vigilancia sanitaria, bioseguridad, uso prudente de antibióticos y evaluación de los impactos asociados".

La veterinaria, un sector infrarrepresentado

La veterinaria es una disciplina que no siempre recibe el reconocimiento que le corresponde en la toma de decisiones. El profesional describe la labor veterinaria como parte de una infraestructura crítica pero poco visible, al afirmar que "trabajamos en la parte `invisible' que incluye la vigilancia en granja, bioseguridad, prevención de zoonosis, seguridad alimentaria, bienestar animal y el impacto ambiental de los sistemas de producción".

Esta situación tiene consecuencias en términos de representación institucional y percepción social. Por ello, considera que la profesión debe dar un paso adelante y ocupar espacios de liderazgo, aportando evidencia cuantificable. En concreto, propone aportar "datos, indicadores y modelos que conecten claramente las decisiones en granja con los resultados en salud pública" 

De esta forma, la digitalización emerge como una herramienta estratégica. Piñeiro destaca el potencial de tecnologías como la vigilancia sindrómica en tiempo real, la bioseguridad inteligente y la inteligencia artificial (IA), subrayando que se trata de "una oportunidad extraordinaria para hacer más efectivas todas estas actuaciones".

Salud animal en el centro

El One Health no puede entenderse sin situar la salud animal en el centro del sistema. El veterinario recuerda que "la mayoría de las enfermedades infecciosas emergentes tienen origen animal o están relacionadas con ecosistemas compartidos entre animales y personas", lo que convierte a la veterinaria en una disciplina clave para la prevención de crisis sanitarias.

Del mismo modo, la producción ganadera se encuentra en el epicentro de debates estratégicos que abarcan desde la resistencia antimicrobiana hasta la sostenibilidad ambiental. Según explica, una sanidad animal robusta, apoyada en "la prevención, la bioseguridad inteligente, el diagnóstico preciso y ágil y el uso inteligente de los datos generados", permite no solo reducir riesgos sanitarios, sino también mejorar la sostenibilidad global del sistema.

Este planteamiento implica una transformación del modelo de trabajo veterinario, pasando de la reacción ante la enfermedad a la anticipación basada en evidencia. Se trata de avanzar hacia un sistema donde "la monitorización continua, la selección de indicadores clave y la analítica avanzada nos permiten anticipar problemas y demostrar con evidencia el valor de nuestro trabajo a lo largo de toda la cadena de valor".

Retos sanitarios transversales

Los desafíos actuales refuerzan la necesidad de adoptar un enfoque integrado. Piñeiro identifica cuatro grandes grupos de problemas: zoonosis emergentes y reemergentes, resistencia a los antimicrobianos, enfermedades de alto impacto productivo y patologías de declaración obligatoria, además del impacto del cambio climático.

Todos ellos comparten una característica común, ya que "superan claramente las fronteras entre especies y sectores". Por ello, no pueden abordarse desde enfoques aislados ni mediante intervenciones individuales.

La respuesta, en su opinión, debe basarse en la coordinación entre actores y en el uso intensivo de datos. Así, defiende la implementación de sistemas de "vigilancia poblacional, datos interoperables, modelos de riesgo y coordinación entre la salud humana, animal y medioambiental".

La profesión veterinaria tiene la capacidad de "liderar la transición hacia una sanidad de precisión en las granjas y una vigilancia temprana más eficaz", combinando herramientas clásicas con tecnologías digitales avanzadas.

Un enfoque sostenible

El impacto ambiental es otro de los ejes fundamentales del One Health. La relación entre ganadería y medioambiente es bidireccional: por un lado, la actividad productiva contribuye al cambio climático; por otro, es altamente vulnerable a sus efectos.

Factores como el estrés térmico, los cambios en la distribución de patógenos o la calidad del agua influyen directamente en la sanidad animal. Ante esta realidad, el veterinario propone integrar indicadores ambientales en la gestión sanitaria, lo que permite "tomar decisiones más finas" en aspectos como "ajustar densidades, mejorar la ventilación, rediseñar los flujos de animales y de personas, y priorizar inversiones en bioseguridad y bienestar".

Para los veterinarios, "es una oportunidad para posicionarnos como asesores clave en sostenibilidad, ayudando a las granjas y centros de producción (fábricas de pienso, mataderos, centros de limpieza y desinfección) a reducir su huella ambiental y a mejorar los resultados productivos y sanitarios".

Gobernanza y compromiso institucional

Aunque reconoce avances en el compromiso institucional con el One Health, considera que aún existen importantes carencias estructurales, asegurando que "existe un compromiso institucional creciente, pero todavía es heterogéneo y, en muchos casos, demasiado dependiente de personas concretas". Para consolidar el modelo, propone desarrollar estructuras permanentes de gobernanza que incluyan "presupuestos, indicadores compartidos y mecanismos de coordinación obligatorios". Asimismo, insiste en la necesidad de integrar a la veterinaria desde la fase de diseño de las políticas, y no únicamente en su ejecución.

En relación al Congreso Nacional de One Health, impulsado por la Plataforma One Health (POH), piensa que "es un punto de encuentro imprescindible para alinear visiones, lenguajes y prioridades entre sectores que tradicionalmente han trabajado en paralelo". Al mismo tiempo, "permite que veterinarios, médicos, salubristas, ambientalistas, administración y empresas compartan casos prácticos, barreras y soluciones reales", a la vez que "visibiliza el papel de la veterinaria y de la producción animal en la agenda de salud pública, algo que a menudo no aparece en los medios generales". 

Si de estos congresos salen grupos de trabajo estables, guías operativas y proyectos piloto, valora que "se convierten en una palanca de cambio muy potente". Para los veterinarios, también "es un escaparate para mostrar innovación, desde la bioseguridad inteligente hasta el uso avanzado de datos en las granjas y otros centros de producción de la cadena agroalimentaria". La próxima edición se celebrará del 27 al 29 de mayo en el Instituto de Salud Carlos III de Madrid.

Del discurso a la acción

Uno de los mensajes más contundentes de Piñeiro es la urgencia de pasar de la teoría a la práctica. Por consiguiente, menciona que "el concepto `One Health' ya no requiere definiciones adicionales; necesita resultados medibles". La credibilidad del modelo dependerá de su capacidad para generar mejoras tangibles, como la reducción de brotes, el menor uso de antibióticos o el incremento del bienestar animal.

Respecto a la `Guía de implementación del Enfoque One Health en todas las políticas' que se presentará en el Congreso, puntualiza que "puede ser un documento clave si consigue tres cosas: claridad, operatividad y evaluación". Opina que lo más importante es "indicar cómo integrar `One Health' en la legislación, los programas de financiación, la evaluación de riesgos y la planificación sanitaria". Por lo tanto, enfatiza que "si la guía define roles, flujos de información, indicadores compartidos y ejemplos prácticos, puede convertirse en una referencia para administraciones, colegios profesionales y empresas".

Es una oportunidad para que el trabajo de los veterinarios quede "explícitamente recogido en las políticas de salud, sostenibilidad y seguridad alimentaria, lo que reforzará nuestro papel como agentes de salud pública".

Digitalización del sector

La transformación digital aparece como uno de los elementos más disruptivos en la evolución del enfoque One Health. El profesional detalla que las nuevas tecnologías permiten "conectar, por primera vez de forma sistemática, lo que ocurre en la granja con lo que vemos en salud pública y medioambiente".

El uso de sensores, plataformas interoperables y modelos predictivos facilita la detección precoz de problemas y la evaluación objetiva de las decisiones. En este ámbito, subraya el papel de los espacios de datos compartidos como una oportunidad clave para el sector. "En Animal Data Analytics trabajamos precisamente en transformar datos en indicadores accionables para veterinarios y productores, facilitando una sanidad de precisión y una gestión más sostenible", sostiene.

El verdadero reto no es únicamente tecnológico, sino también organizativo, ya que implica "crear y utilizar esos espacios de datos compartidos, con buena gobernanza, que permitan aprender a escala del sistema, manteniendo la confianza y la confidencialidad de los distintos actores".

Tres claves para consolidar el One Health

De cara al futuro, el veterinario identifica tres ámbitos prioritarios de transformación: gobernanza, cultura y datos. En primer lugar, aboga por "estructuras estables que integren formalmente la salud humana, la animal y la medioambiental, con responsabilidades compartidas y recursos específicos". También añade que "es probablemente el momento de ampliar el concepto con el enfoque WASH (water, hygiene and sanitation)".

En segundo lugar, plantea la necesidad de una evolución cultural para "romper los silos profesionales y formativos e introducir `One Health' de forma transversal en la formación de veterinarios, médicos y otros perfiles, sobre todo entre los trabajadores del sector, hasta ahora muy poco incluidos en estas rutinas".

Finalmente, resalta la importancia de "avanzar hacia sistemas de datos interoperables, con estándares comunes y espacios de datos sectoriales que permitan el análisis integrado y los modelos predictivos que permitan el análisis integrado y el desarrollo de modelos predictivos". Por ello, hace hincapié en que la veterinaria "tiene mucho que aportar en los tres ámbitos, porque combina la gestión de la sanidad de poblaciones, la experiencia en producción y la sensibilidad hacia la sostenibilidad y el bienestar animal".

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