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La alimentación de perros y gatos está cada vez más condicionada por los hábitos, valores y preocupaciones de sus propietarios. Así lo concluye un estudio publicado en Frontiers in Veterinary Science, que ha analizado las prácticas de alimentación de 8.823 dueños de mascotas, principalmente en países de habla alemana, y ...
La alimentación de perros y gatos está cada vez más condicionada por los hábitos, valores y preocupaciones de sus propietarios. Así lo concluye un estudio publicado en Frontiers in Veterinary Science, que ha analizado las prácticas de alimentación de 8.823 dueños de mascotas, principalmente en países de habla alemana, y su grado de aceptación hacia fuentes alternativas de proteína, como los alimentos vegetales o elaborados con insectos.
La investigación, desarrollada por especialistas de la Universidad de Medicina Veterinaria de Hannover, muestra que las dietas convencionales basadas en carne siguen siendo mayoritarias. En perros, el alimento seco con base cárnica fue el más frecuente, con un 53,03% de uso diario, mientras que en gatos predominó el alimento húmedo cárnico, utilizado a diario por el 80,72% de los encuestados.
Sin embargo, el estudio detecta una apertura creciente hacia alternativas, especialmente entre propietarios jóvenes, mujeres y personas veganas. Entre los dueños veganos de perros, el 53,9% también alimentaba a sus animales con una dieta vegetal. En el caso de los gatos, esta cifra descendía al 10%, una diferencia que los autores relacionan con la percepción de las necesidades nutricionales específicas de cada especie.
Los investigadores recuerdan que los perros son carnívoros facultativos y pueden adaptarse a una mayor variedad de dietas bajo determinadas condiciones, mientras que los gatos son carnívoros estrictos y presentan requerimientos nutricionales más difíciles de cubrir con dietas exclusivamente vegetales.
Las proteínas procedentes de insectos tuvieron una aceptación menor en términos de uso real, aunque fueron percibidas por más propietarios como biológicamente adecuadas frente a las dietas veganas. El 25,66% de los dueños de perros y el 20,08% de los de gatos descartaron alimentar a sus mascotas con comida basada en insectos. En cambio, el rechazo fue mayor hacia la dieta vegana: el 48,53% de los dueños de perros y el 59,24% de los de gatos afirmaron que no la utilizarían.
La salud del animal fue el principal factor en la elección del alimento, señalado por cerca del 78% de los propietarios de perros y gatos. La sostenibilidad, aunque presente en el debate, ocupó un lugar secundario. Además, solo el 14,11% de los encuestados citó el consejo veterinario como fuente para decidir la dieta, frente al peso de internet, otros propietarios, criadores o recomendaciones informales.
Los autores concluyen que la alimentación de las mascotas no depende únicamente de criterios nutricionales, sino también de factores demográficos, éticos y culturales. Por ello, subrayan la necesidad de reforzar la comunicación veterinaria basada en la evidencia para ayudar a los propietarios a tomar decisiones que combinen salud animal, adecuación nutricional y sostenibilidad.