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El artículo "Prevalence of iron deficiency and its association with cardiac function in dogs with various stages of myxomatous mitral valvular disease", publicado en la revista Frontiers in Veterinary Science, destaca que la deficiencia de hierro en perros con enfermedad mixomatosa de la válvula mitral produce un aumento de la ...
El artículo "Prevalence of iron deficiency and its association with cardiac function in dogs with various stages of myxomatous mitral valvular disease", publicado en la revista Frontiers in Veterinary Science, destaca que la deficiencia de hierro en perros con enfermedad mixomatosa de la válvula mitral produce un aumento de la poscarga con reducción de la resistencia vascular. Aunque a corto plazo no parece importante, estos cambios aumentan el riesgo de fallo cardiaco en dichos pacientes.
La deficiencia de hierro se define como la reducción en las reservas de hierro y puede conducir a situaciones patológicas, como la anemia. Dicha deficiencia se produce por diversos factores, como malnutrición, sangrados y enfermedades gastrointestinales, renales o cardiacas.
A nivel sanguíneo, la deficiencia de hierro puede conducir a niveles reducidos de hemoglobina. A su vez, concentraciones menores de hemoglobina se han asociado con mayor tasa de mortalidad en perros con ciertas cardiopatías, como la enfermedad mixomatosa de la válvula mitral.
El objetivo del estudio es determinar la prevalencia de deficiencia de hierro en perros con enfermedad mixomatosa de la válvula mitral. Otro objetivo es evaluar posibles asociaciones entre la falta de hierro y la funcionalidad cardiaca.
Menor resistencia vascular
Los investigadores destacan que el 12% de los perros de estudio con enfermedad mixomatosa de la válvula mitral también presentaron deficiencia de hierro. Asimismo, los resultados muestran que los perros con deficiencia de hierro tuvieron menores niveles de saturación de transferrina y de hemoglobina. Por tanto, la medición de estos valores permite identificar estadios preclínicos de anemia ferropénica.
Sin embargo, los autores no observaron asociaciones entre la deficiencia en hierro y la morfología del corazón de los pacientes. Por el contrario, sí que lograron relacionar la falta en este mineral con cambios hemodinámicos.
Así, los perros con deficiencia de hierro mostraban un aumento en el volumen sistólico tanto del ventrículo izquierdo como del derecho. Además, estos pacientes tenían una menor resistencia vascular, lo que indica que el mayor volumen sistólico se debe a una disminución en la poscarga.
Igualmente, la deficiencia de hierro puede asociarse con un menor tamaño de los eritrocitos, lo que se traduce en una menor viscosidad de la sangre. Esto también participa en el aumento del volumen sistólico y la menor resistencia vascular.
Todo ello demuestra que, en los pacientes cardiópatas, la deficiencia de hierro hace que aparezcan mecanismos compensatorios para lograr mejorar el transporte de oxígeno a los tejidos. Aunque a corto plazo no parece que estas modificaciones sean importantes, los investigadores plantean que, a largo plazo, predispongan a la aparición de fallo cardiaco en dichos pacientes cardiópatas.
En conclusión, los autores señalan que la deficiencia de hierro aparece ocasionalmente en perros con enfermedad mixomatosa de la válvula mitral. A corto plazo, esta condición genera cambios hemodinámicos compensatorios que, si se cronifican, pueden favorecer la aparición de fallo cardiaco en estos pacientes. Por ello, los científicos plantean la necesidad de considerar la deficiencia de hierro en perros cardiópatas para evitar problemas a largo plazo.