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La evaluación del estado hemodinámico en perros críticos podría beneficiarse de una herramienta ecográfica rápida, repetible y no invasiva. Así lo plantea un estudio publicado en Frontiers in Veterinary Science, que ha analizado la utilidad del ratio entre la vena cava caudal y la aorta —conocido como CVC:Ao— para estimar ...
La evaluación del estado hemodinámico en perros críticos podría beneficiarse de una herramienta ecográfica rápida, repetible y no invasiva. Así lo plantea un estudio publicado en Frontiers in Veterinary Science, que ha analizado la utilidad del ratio entre la vena cava caudal y la aorta —conocido como CVC:Ao— para estimar la presión venosa central en perros sometidos a terapia de reemplazo renal.
La presión venosa central se ha utilizado tradicionalmente en medicina veterinaria como un indicador indirecto de la precarga y del volumen circulante, especialmente en pacientes críticos que requieren fluidoterapia. Sin embargo, su medición exige la colocación de un catéter venoso central, un procedimiento invasivo que puede asociarse a complicaciones como arritmias, trombosis, infecciones, lesiones vasculares o neumotórax. Por ello, en los últimos años ha crecido el interés por alternativas menos invasivas que permitan valorar el estado de volemia a pie de cama.
En este contexto, los autores del trabajo evaluaron si el ratio CVC:Ao, obtenido mediante el protocolo ecográfico SAV —sonographic assessment of volaemia—, podía correlacionarse con la presión venosa central medida de forma invasiva. Para ello, incluyeron a 14 perros ingresados por lesión renal aguda secundaria a leptospirosis y que requerían al menos dos sesiones de terapia de reemplazo renal. En total, se analizaron 28 mediciones emparejadas de presión venosa central y ratio CVC:Ao.
Los resultados mostraron una correlación significativa entre ambos parámetros. Según el modelo generado por los investigadores, la presión venosa central podía estimarse mediante la fórmula: CVP = 20,9 × CVC:Ao – 19,44. El coeficiente de correlación fue de 0,69, con una significación estadística elevada.
El estudio también observó diferencias claras en el ratio CVC:Ao entre perros con presión venosa central baja, normal o alta. Los animales con valores bajos de presión venosa central, definidos como inferiores a 0 cmH₂O, presentaron una mediana de CVC:Ao de 0,91. En los perros con valores normales, entre 0 y 5 cmH₂O, la mediana fue de 1,00, mientras que en aquellos con presión venosa central elevada, superior a 5 cmH₂O, alcanzó 1,12.
Además, los autores identificaron puntos de corte con posible utilidad clínica. Un ratio CVC:Ao inferior a 0,97 mostró una sensibilidad del 87,5 % y una especificidad del 72,7 % para detectar presión venosa central baja. Por otro lado, un ratio superior a 1,09 se asoció con presión venosa central elevada, con una sensibilidad del 66,7 % y una especificidad del 90,9 %.
Estos datos sugieren que el ratio CVC:Ao podría servir como marcador ecográfico de apoyo para identificar situaciones de hipovolemia o congestión venosa en perros críticos que respiran espontáneamente. No obstante, los investigadores subrayan que esta técnica no debe interpretarse como un sustituto exacto de la medición invasiva de la presión venosa central, sino como una herramienta de cribado clínico dentro de una evaluación multimodal.
Entre las principales limitaciones del trabajo destacan el reducido número de animales incluidos, el carácter preliminar del estudio y el hecho de que cada perro aportara dos mediciones, lo que puede afectar a la independencia estadística de los datos. Asimismo, los autores reconocen que la variabilidad respiratoria, la presión ejercida con la sonda ecográfica o posibles errores en la medición invasiva pueden influir en los resultados.
A pesar de estas limitaciones, el estudio aporta una prueba de concepto relevante para la medicina veterinaria de urgencias y cuidados críticos. La posibilidad de estimar de forma no invasiva la presión venosa central mediante ecografía podría facilitar la toma de decisiones en pacientes complejos, especialmente cuando la colocación de un catéter venoso central no sea viable o implique riesgos adicionales.
Los autores concluyen que un ratio CVC:Ao inferior a 0,97 es indicativo de una presión venosa central baja, mientras que valores superiores a 1,09 sugieren una presión venosa central elevada. Sin embargo, advierten de que los valores intermedios deben interpretarse con cautela y siempre en relación con el contexto clínico del paciente.