La primavera dispara las alergias en perros y gatos: señales para detectarlas a tiempo

Con la llegada de la primavera, el polen, el polvo y la mayor presencia de parásitos favorecen el aumento de alergias en perros y gatos. Tiendanimal advierte de la importancia de detectar a tiempo síntomas como el picor persistente, el enrojecimiento de la piel o las infecciones recurrentes para evitar complicaciones y mejorar el bienestar de los animales de compañía.

Estado: Esperando

06/05/2026

Con la llegada de la primavera, el aumento de las temperaturas y la floración traen consigo un incremento significativo de las alergias en perros y gatos. En este contexto, Tiendanimal, especialista en productos para animales de compañía en Iberia, pone el foco en una problemática que cada año gana más ...

Con la llegada de la primavera, el aumento de las temperaturas y la floración traen consigo un incremento significativo de las alergias en perros y gatos. En este contexto, Tiendanimal, especialista en productos para animales de compañía en Iberia, pone el foco en una problemática que cada año gana más peso en las consultas veterinarias y que, sin un abordaje adecuado, puede afectar de forma notable a la calidad de vida de los compañeros peludos.

UN PROBLEMA ESTACIONAL EN AUMENTO

Las alergias en animales de compañía no son nuevas, pero sí cada vez más frecuentes. Durante la primavera, factores ambientales como el polen, el polvo o la mayor presencia de parásitos externos crean el escenario perfecto para la aparición de reacciones alérgicas. A diferencia de lo que ocurre en las personas, estas afecciones suelen manifestarse principalmente a través de la piel, especialmente en forma de prurito (picor), que es el signo clínico más característico en perros y gatos.

"En esta época del año vemos un repunte claro de casos. Muchos tutores llegan preocupados por el picor o las lesiones cutáneas, pero no siempre identifican que se trata de una alergia. El problema es que, si no se trata correctamente, puede cronificarse", explica Eva Sánchez-Paniagua, veterinaria de Clinicanimal.

¿CUÁLES SON LAS ALERGIAS MÁS HABITUALES?

Entre las patologías más frecuentes destaca la dermatitis atópica, vinculada a alérgenos ambientales como el polen o los ácaros, que provoca picor intenso y lesiones cutáneas. También es habitual la alergia a la picadura de pulga, una reacción que puede desencadenarse incluso con una única picadura y que genera un gran malestar en el animal, por lo que es fundamental mantener una desparasitación externa estricta durante todo el año. A estas se suman las alergias alimentarias, que aunque no son exclusivamente estacionales, pueden agravarse en estos meses y presentar síntomas similares.

"Uno de los principales retos es diferenciar el origen de la alergia. No todas se tratan igual y un diagnóstico correcto es fundamental para mejorar la evolución del animal", señala Sánchez-Paniagua.

SEÑALES DE ALERTA QUE NO DEBEN IGNORARSE

Las alergias suelen manifestarse de forma progresiva, por lo que prestar atención a ciertos cambios en el comportamiento resulta clave. El rascado constante, el enrojecimiento de la piel o la aparición de zonas sin pelo son algunos de los signos más evidentes. En otros casos, pueden aparecer infecciones recurrentes en los oídos o un lamido excesivo en patas y abdomen, así como lesiones secundarias como piodermas (infecciones bacterianas de la piel) o dermatitis por Malassezia

"Muchas veces se normalizan estos síntomas pensando que son algo pasajero, pero no lo son. Cuando un animal presenta picor persistente o cambios visibles en la piel, es importante acudir a consulta para evitar complicaciones", advierte la veterinaria.

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO: CLAVES PARA EL CONTROL

Aunque no siempre es posible evitar una alergia, sí existen medidas que ayudan a reducir su impacto. Mantener una higiene adecuada, proteger frente a parásitos y adaptar los paseos en función de los niveles de polen son algunas de las recomendaciones más eficaces. La alimentación también juega un papel relevante, especialmente en animales con sensibilidad previa, siendo en algunos casos necesario el uso de dietas de eliminación o hipoalergénicas bajo supervisión veterinaria

En cuanto al tratamiento, el enfoque debe ser siempre individualizado. Dependiendo del tipo de alergia y su gravedad, puede incluir desde cambios en la dieta hasta terapias específicas o medicación, como antipruriginosos, inmunomoduladores o inmunoterapia específica (vacunas de alergia) en casos seleccionados

"No existe una solución universal. Cada animal es diferente y necesita un seguimiento personalizado. La clave está en combinar prevención, diagnóstico precoz y tratamiento adecuado", concluye Sánchez-Paniagua.

En un contexto marcado por el aumento de las patologías dermatológicas en animales de compañía, los expertos coinciden en la importancia de la educación y la anticipación. Reconocer los factores desencadenantes, entender los síntomas y acudir a revisión veterinaria ante las primeras señales permite no solo mejorar el bienestar del animal, sino también evitar tratamientos más complejos a largo plazo. La primavera, lejos de ser únicamente una estación de disfrute, se consolida así como un periodo clave para la vigilancia activa de la salud cutánea en perros y gatos.

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