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Un equipo de investigadores ha analizado la microbiota nasal de perros sanos despiertos y ha concluido que la toma de muestras a menor profundidad puede ofrecer resultados comparables a métodos más invasivos. El estudio, publicado en Frontiers in Veterinary Science, evaluó si existían diferencias relevantes entre muestras obtenidas a 15 ...
Un equipo de investigadores ha analizado la microbiota nasal de perros sanos despiertos y ha concluido que la toma de muestras a menor profundidad puede ofrecer resultados comparables a métodos más invasivos. El estudio, publicado en Frontiers in Veterinary Science, evaluó si existían diferencias relevantes entre muestras obtenidas a 15 y 25 milímetros de profundidad en la cavidad nasal de perros de familia.
La investigación incluyó a 81 perros mesocéfalos sanos, de distintas razas y edades, a los que se tomaron dos muestras nasales en la fosa izquierda mientras permanecían despiertos y con la ayuda de sus propietarios. El objetivo era comprobar si la profundidad del hisopo influía en el perfil bacteriano detectado y, al mismo tiempo, avanzar hacia protocolos de muestreo más respetuosos con el bienestar animal.
Los resultados mostraron que la microbiota nasal de los perros estaba dominada principalmente por bacterias del filo Proteobacteria, la familia Moraxellaceae y el género Moraxella, en línea con investigaciones anteriores. Aunque las muestras tomadas a 15 milímetros presentaron una diversidad bacteriana ligeramente superior, los autores no encontraron diferencias significativas en la riqueza ni en la composición general de la comunidad microbiana entre ambas profundidades.
Según los investigadores, esta mayor diversidad en la zona más superficial podría explicarse por su mayor proximidad al ambiente exterior, donde existe más contacto con microorganismos transitorios. Sin embargo, la similitud global entre las muestras sugiere que una toma menos profunda puede ser suficiente para caracterizar la microbiota nasal en perros sanos despiertos.
El trabajo destaca la importancia de desarrollar métodos estandarizados para estudiar la microbiota nasal canina, especialmente por su posible relación con la salud respiratoria y el rendimiento olfativo. Hasta ahora, los estudios previos habían empleado técnicas y profundidades de muestreo diferentes, en algunos casos bajo anestesia, lo que dificulta la comparación de resultados.
Los autores señalan que realizar este tipo de muestreos sin anestesia y a menor profundidad resulta más práctico para estudios de campo y grandes poblaciones, además de reducir el estrés y las molestias para los animales. No obstante, reconocen algunas limitaciones, como que la muestra más profunda se tomó siempre antes que la superficial, por lo que no pueden descartarse posibles efectos del orden de muestreo.
En conclusión, el estudio apunta a que una profundidad de hasta 15 milímetros podría ser una opción adecuada, menos invasiva y compatible con el bienestar animal para analizar la microbiota nasal de perros mesocéfalos sanos. Este avance puede contribuir a mejorar futuros protocolos de investigación sobre el microbioma canino y su posible papel en la salud y el olfato de los perros.