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El auge de las mascotas parece no tener techo. Y la principal beneficiada de esta tendencia al alza es la industria de fabricación de alimentos para animales de compañía. Los datos son demoledores. Según el último estudio del medio especializado Pet Food Processing, el sector de producción de alimentos para ...
El auge de las mascotas parece no tener techo. Y la principal beneficiada de esta tendencia al alza es la industria de fabricación de alimentos para animales de compañía. Los datos son demoledores. Según el último estudio del medio especializado Pet Food Processing, el sector de producción de alimentos para mascotas registró en 2025 unas ventas récord valoradas en más de 152.000 millones de dólares. La cifra duplica a la de hace tan solo una década, cuando las ventas de alimentos para mascotas se quedaban en los 77.700 millones.
La serie histórica publicada en el Pet Food Processing Global Overview muestra un crecimiento exponencial a partir de 2018, que tomó especial impulso a partir de 2022. Con crecimientos interanuales superiores al 10 % desde 2018, la industria de alimentos para mascotas vive su momento más dulce de la historia.
La industria de producción de comida para animales a nivel global ve cómo sus ingresos se multiplican año tras año. Sin embargo, este auge sin precedentes ha puesto al sector en la lupa mediática por su impacto ambiental.
Un estudio de científicos británicos y alemanes se ha propuesto analizar el impacto ambiental de la fabricación de alimentos para mascotas y los datos también son demoledores. Según el informe, actualmente se dedican cerca de 50 millones de hectáreas de suelo agrícola en todo el mundo a la producción de alimentos para mascotas. Una cifra que equivale a toda la superficie terrestre de España.
El estudio concluye que la producción de alimento seco para mascotas genera entre 56 y 151 toneladas de CO₂ en el planeta. Si la industria de alimentos para mascotas fuese un país, sería el 16.º que más gases de efecto invernadero emite a la atmósfera. Por otro lado, la producción de alimentos para mascotas requiere entre 5 y 11 billones de litros de agua al año.
Hasta ahora, la industria de producción de alimentos para mascotas había pasado de puntillas en el debate sobre la sostenibilidad del sistema alimentario global. Sin embargo, su crecimiento exponencial empieza a ponerla en la lupa de la sostenibilidad.
La industria de alimentos para mascotas está cada vez más centrada en reducir su impacto ambiental y avanzar hacia modelos de producción más sostenibles. Los fabricantes destacan su compromiso con el uso de materias primas responsables, la mejora de la eficiencia energética en los procesos de fabricación y la utilización de envases reciclables. Además, subrayan el papel de los subproductos de la cadena alimentaria humana, que permiten aprovechar ingredientes que, de otro modo, se desperdiciarían, contribuyendo así a una economía más circular.
A nivel europeo, el sector trabaja dentro de marcos como el grupo de sostenibilidad de la FEDIAF y participa en iniciativas de la Comisión Europea para estandarizar la medición de la huella ambiental de los productos, como el sistema PEFCR, que analiza todo el ciclo de vida del alimento —desde la obtención de ingredientes hasta su fin de vida— con el objetivo de mejorar la transparencia y establecer criterios comunes de evaluación ambiental.
