
Estado: Esperando
La junta interterritorial de la Organización Colegial Veterinaria (OCV), reunida ayer en formato en línea, acordó que los consejos autonómicos y colegios de comunidades uniprovinciales soliciten a sus respectivas consejerías de Salud y Sanidad la especialidad en Salud Pública Veterinaria. En este mismo encuentro, los asistentes mostraron su total oposición ...
La junta interterritorial de la
Organización Colegial Veterinaria (OCV), reunida ayer en formato en
línea, acordó que los consejos autonómicos y colegios de comunidades
uniprovinciales soliciten a sus respectivas consejerías de Salud y
Sanidad la especialidad en Salud Pública Veterinaria. En este mismo
encuentro, los asistentes mostraron su total oposición a la implantación
de la figura del "cazador formado", pues solo la profesión veterinaria
puede garantizar el control sanitario de la carne de especies
cinegéticas. La Organización reitera que, teniendo en cuenta que la profesión
veterinaria representa el colectivo profesional más numeroso en las
diversas áreas de la Administración pública dedicadas a la inspección y
control de la Salud Pública y Medioambiental, los veterinarios deben
tener acceso a las especialidades del Sistema Nacional de Salud, y así
se trasladará a los diferentes Gobiernos autonómicos a través de sus
respectivos consejos autonómicos de colegios veterinarios. Además, los presidentes abordaron la marcha del proceso de
especialización impulsado por la OCV, que durante el primer trimestre ha
sido el eje central de sesiones informativas realizadas en más de una
decena de colegios provinciales por toda España, y que continuarán en
estas próximas semanas. En concreto, se habló de las certificaciones en
équidos, que comenzará a impartirse a finales del presente año, de la de
animales de compañía y de la proyectada en porcino. La junta interterritorial también ha manifestado su rechazo a la
figura del "cazador formado", una oposición unánime ya expresada al
Ministerio de Agricultura al considerar que supone un claro riesgo para
la salud pública dejar el control sanitario de la carne de especies
cinegéticas destinada a consumo humano en manos de personas sin la
preparación adecuada, así como de material específico de riesgo (MER)
originado tras las capturas. Los veterinarios defienden que la capacitación en sanidad e higiene
en materia de caza es solo compatible con una formación universitaria en
sanidad animal, que capacita a nivel oficial para desarrollar esta
actividad y controlar, entre otras, enfermedades tan graves como la
tuberculosis, la triquinelosis o la peste porcina africana, presente
desde el pasado mes de noviembre en jabalíes de varios puntos de la
provincia de Barcelona. Ineficacia en el control sanitario Según explica la OCV, este perfil recibe unos cursos de formación de
apenas 24 horas para asegurar la sanidad e higiene de las piezas de caza
abatidas y la sanidad del medio ambiente, y su puesta en marcha en
algunas comunidades autónomas –Andalucía, Aragón, Castilla La Mancha,
Cataluña y Extremadura- ha demostrado su ineficacia en el control
sanitario. De hecho, la normativa no le obliga realizar, en caso de su
detección, partes de Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO), lo
que además puede fomentar posibles fraudes en la declaración del número
de piezas abatidas, y también la práctica cinegética furtiva por existir
mayor facilidad de tráfico de canales sin inspecciona. La junta interterritorial recordó que una relajación en la vigilancia
de la trazabilidad de las carnes supone un peligro para la salud
pública, en un medio natural cada vez más frágil y propenso a la
propagación de enfermedades emergentes debido, entre otras causas, al
cambio climático y donde toda cautela es poca para evitar la transmisión
de éstas.