"Hemos visto un avance significativo en la planificación quirúrgica, apoyada en técnicas de diagnóstico por imagen avanzada"

La cirugía veterinaria de alta especialización avanza de forma desigual en España, marcada por una creciente demanda asistencial y una formación reglada todavía limitada. Mientras la diplomatura europea y americana continúa siendo el máximo estándar formativo, las expectativas de los cuidadores y los avances tecnológicos están redefiniendo la práctica quirúrgica.

Estado: Esperando

06/04/2026

La especialización en cirugía veterinaria avanza impulsada por una demanda creciente de profesionales altamente cualificados, aunque su desarrollo a nivel nacional sigue siendo desigual y más lento de lo deseable. Según explica Juan García, residente del Colegio Europeo de Cirujanos Veterinarios (ECVS) y veterinario de AniCura Bahía de Málaga Referencia Veterinaria, la ...

La especialización en cirugía veterinaria avanza impulsada por una demanda creciente de profesionales altamente cualificados, aunque su desarrollo a nivel nacional sigue siendo desigual y más lento de lo deseable. Según explica Juan García, residente del Colegio Europeo de Cirujanos Veterinarios (ECVS) y veterinario de AniCura Bahía de Málaga Referencia Veterinaria, la formación reglada de más alta especialización en cirugía se obtiene a través de la realización de una residencia europea o americana en cirugía, y posterior examen, para la obtención del título de Diplomado Europeo/Americano en Cirugía de Pequeños Animales. Sin embargo, "a nivel nacional, la especialización en cirugía a este nivel sigue progresando muy lentamente, dada la escasez de centros veterinarios que cumplen con los requisitos necesarios para ofrecer esta formación", comenta.

Esto no implica que no existan otras vías para que los veterinarios puedan avanzar en su formación a nivel nacional -acreditación AVEPA, másteres, postgrados-, "aunque ninguna de estas vías está tan reglada ni alcanza el nivel de exigencia y profundidad de una residencia europea/americana", apunta García.

Desde la perspectiva de los cuidadores, García constata un cambio significativo en sus expectativas: la figura del cirujano veterinario especializado gana peso y reconocimiento, y cada vez son más los propietarios que exigen profesionales con una formación específica de alto nivel, capaces de responder a procedimientos cada vez más complejos y a estándares asistenciales más elevados, y "buscan que el profesional pueda garantizar una toma de decisiones segura, actualizada y estructurada para cada paciente".

Grandes avances en cirugía veterinaria

En los últimos años, uno de los principales avances en el ámbito de la cirugía veterinaria se ha centrado, según destaca García, "en la planificación quirúrgica, apoyada principalmente en técnicas de diagnóstico por imagen avanzada como el TC, lo cual nos permite imprimir guías quirúrgicas en 3D, cada vez con mayor accesibilidad".

Estas herramientas permiten realizar abordajes quirúrgicos más seguros, osteotomías planificadas, correcciones angulares de extremidades y fijaciones vertebrales, entre otras, con una precisión impensable hace décadas. En cuanto a procedimientos quirúrgicos en ortopedia, "se avanza progresivamente hacia técnicas de reemplazo que mejoren la calidad de vida de los pacientes, como en el caso de las prótesis de cadera o de codo, y el reemplazo de la tróclea femoral (PGR)", comenta.

También ha avanzado exponencialmente la cirugía mínimamente invasiva: procedimientos complejos -nefrectomías, adrenalectomías, lobectomías pulmonares, pericardiectomías, etc.- se realizan cada vez más mediante abordajes puramente laparoscópicos o bien asistidos por laparoscopia, reduciendo la morbilidad del paciente y acelerando la recuperación. García remarca que, en los últimos años, y gracias al avance en la cirugía mínimamente invasiva, se realiza el tratamiento de la enfermedad de la válvula mitral del corazón mediante la técnica V-CLAMP.

Todas estas técnicas quirúrgicas y medios de los que se dispone en la actualidad "eran impensables en el pasado, y nos hace ver cómo avanza la medicina veterinaria, asemejándose cada vez más a la medicina humana", avanza.

El futuro de la especialidad

Centrados en el futuro de la especialidad en cirugía, el experto vislumbra centros/hospitales veterinarios cada vez más multidisciplinares, "donde el acceso a especialistas en todas las áreas sea local y no obligue a los cuidadores a realizar desplazamientos entre ciudades, comunidades o incluso países". Además, cree que el futuro pasará por la subespecialización dentro de cada especialidad. Por ejemplo, "un cirujano excelente en un ámbito concreto ofrecerá mejores resultados que un profesional que pretenda abarcarlo todo". Para García, esta especialización favorecerá la predictibilidad de resultados y la reducción de complicaciones (un camino similar al que siguió la medicina humana en el pasado). Según el experto, la diplomatura europea/americana en cirugía seguirá siendo un pilar, pero ve necesaria una evolución hacia itinerarios formativos más concretos dentro de la propia especialidad.

Hacia la cirugía mínimamente invasiva

Los estudios en cirugía veterinaria presentan una gran diversidad, en consonancia con la amplitud de patologías y procedimientos que abarca esta especialidad. "En líneas muy generales, hay una tendencia hacia la planificación quirúrgica con técnicas de imagen avanzada (por ejemplo, TC y Resonancia magnética de alto campo) y guías impresas 3D, cirugía mínimamente invasiva, y el desarrollo de implantes a medida para cada paciente", destaca. En el ámbito de los implantes, la investigación suele focalizarse en estudios biomecánicos y en la evaluación de los resultados clínicos de dispositivos específicos, con el objetivo de optimizar su eficacia y seguridad en la práctica clínica.

Por otro lado, en cirugía ortopédica, una de las patologías más frecuentes del miembro pélvico en el perro es, posiblemente, la rotura del ligamento cruzado craneal de la rodilla. "Otras patologías como la displasia de cadera y la luxación de rótula son también muy prevalentes. En el miembro torácico, la displasia de codo es la patología que se debe mencionar por sus repercusiones clínicas a medio y largo plazo, aunque no siempre cuenta con una opción quirúrgica como tratamiento", relata. Las fracturas óseas son frecuentes, "pero no podemos hablar de una prevalencia de enfermedad, ya que suele ser consecuencia de un traumatismo".

En cirugía de tejidos blandos, García señala que la prevalencia de las patologías varía en función del tipo de centro veterinario. De este modo, en aquellos centros que reciben pacientes de urgencias, las intervenciones más habituales incluyen piometras, cuerpos extraños gastrointestinales, cistotomías o esplenectomías, entre otras cirugías de alta frecuencia en la práctica clínica diaria. Sin embargo, "un centro que no tenga servicio de urgencias, posiblemente la cirugía oncológica sea la más prevalente, aunque ésta abarque multitud de órganos. La prevalencia de la cirugía oncológica ha aumentado exponencialmente en los últimos años, posiblemente influenciada por el compromiso de los cuidadores hacia sus animales, y mejora en los pronósticos con el avance de terapias complementarias -radioterapia, quimioterapia, electroquimioterapia, etc.-", puntualiza el veterinario. En neurología, destaca que las hernias discales siguen copando el top 1 de la neurocirugía.

Variedad de tratamientos

La cirugía convencional continúa siendo, para García, la columna vertebral de la actividad quirúrgica en muchos centros veterinarios, si bien cada vez es más frecuente la realización de procedimientos puramente laparoscópicos o cirugías asistidas por laparoscopia, reflejo de la progresiva incorporación de técnicas mínimamente invasivas a la práctica clínica, "si la patología es apta para ello, ya que no todos los pacientes que recibimos pueden beneficiarse de una técnica quirúrgica estrictamente por mínima invasión". Con todo, kas cirugías mínimamente invasivas ayudan a reducir la morbilidad del paciente y mejoran el tiempo de recuperación.

Además, según señala García, el centro dispone de radioterapia de ortovoltaje, una herramienta que puede resultar de gran utilidad en el tratamiento de neoplasias cutáneas, tanto como terapia única como en combinación con la cirugía, en calidad de tratamiento adyuvante.

El modelo de trabajo del departamento de cirugía del hospital se apoya en la individualización de cada paciente y en una comunicación fluida y transparente tanto con los cuidadores como con los veterinarios referidores, siempre bajo los más altos estándares de calidad y excelencia asistencial. En este sentido, García subraya que cada caso se planifica de forma minuciosa, dedicando el tiempo necesario para que las decisiones adoptadas antes, durante y después de la intervención quirúrgica sean las más adecuadas para cada paciente y su cuidador.

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