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La adopción de gatos en protectoras y refugios es un reto multifactorial en el que confluyen variables sanitarias, conductuales y, de manera especialmente relevante, perceptivas. En los últimos años, la incorporación de enfoques procedentes de la psicología cognitiva ha permitido comprender mejor por qué determinados animales presentan mayores dificultades para ...
La adopción de gatos en protectoras y refugios es un reto multifactorial en el que confluyen variables sanitarias, conductuales y, de manera especialmente relevante, perceptivas. En los últimos años, la incorporación de enfoques procedentes de la psicología cognitiva ha permitido comprender mejor por qué determinados animales presentan mayores dificultades para ser adoptados, independientemente de su estado clínico real.
En este contexto se enmarca el proyecto 'Inadoptables', impulsado por Purina España, que integra nutrición avanzada, ciencia del comportamiento y colaboración con protectoras para mejorar la adoptabilidad de gatos en situación de vulnerabilidad.
El 'efecto halo' como punto de partida
El origen del proyecto se encuentra en la identificación del sesgo cognitivo del 'efecto halo'. Tal como explica Elisenda Saperas, veterinaria y responsable de comunicación de la compañía, "esta iniciativa nace a partir de un 'insight' muy claro, el llamado 'efecto halo', un sesgo cognitivo por el cual la apariencia influye en cómo percibimos a los demás". Este fenómeno, descrito en psicología social, condiciona la evaluación global de un individuo a partir de rasgos superficiales, como el aspecto físico.
"En colaboración con Richard Shotton, científico del comportamiento, identificamos que este fenómeno también se produce en la adopción de gatos", agrega. Esto implica que variables como el estado del pelaje, la condición corporal o la actitud influyen de manera decisiva en la elección por parte de los adoptantes, incluso por encima de factores clínicos más relevantes pero menos visibles.
De esta forma, surge el proyecto 'Inadoptables', cuyo objetivo es "demostrar que ningún gato es inadoptable, con el cuidado y la nutrición adecuados, todos pueden convertirse en adoptables". El planteamiento introduce una dimensión ética y profesional relevante para el sector veterinario: la necesidad de intervenir no solo sobre la salud objetiva, sino también sobre la percepción de la misma.

Colaborando con protectoras
La implementación del proyecto se ha llevado a cabo en colaboración con protectoras, estableciendo un modelo de intervención basado en la cooperación y el acompañamiento técnico. La veterinaria destaca que "hemos trabajado estrechamente con tres protectoras de Barcelona, proporcionándoles más de 1.600 kg de alimento Purina ONE y acompañándoles durante todo el proceso".
Más allá del suministro de alimento, incorpora un seguimiento sistemático de los animales incluidos en el programa. En concreto, puntualiza que "hemos realizado un seguimiento de los gatos durante tres semanas para observar su evolución, medir su transformación y mejorar sus condiciones mientras esperan una familia".
Desde el punto de vista metodológico, este periodo permite evaluar cambios en parámetros clínicos básicos (condición corporal, calidad del pelaje, nivel de actividad), así como en variables conductuales (sociabilidad, respuesta al entorno, interacción con humanos), aspectos estrechamente ligados a la adoptabilidad.
Nutrición clínica
La profesional subraya que "la alimentación es un pilar fundamental en la recuperación de los gatos rescatados", especialmente en individuos que presentan antecedentes de abandono, malnutrición o enfermedad.
En estos casos, la intervención nutricional trasciende el aspecto físico, ya que también tiene un gran impacto sobre el comportamiento. Tal como indica, "muchos llegan con carencias nutricionales, estrés o problemas de salud, y una dieta completa y equilibrada les ayuda a recuperarse tanto a nivel físico como emocional".
Desde una perspectiva veterinaria, este enfoque se alinea con la evidencia existente sobre la relación entre nutrición e inmunocompetencia, así como con la influencia de determinados nutrientes en la modulación del estrés y la conducta. En este sentido, añade que "una buena nutrición impacta directamente en su sistema inmunitario, su energía y su comportamiento, facilitando su adaptación y bienestar".
Mejorar la 'salud visible'
Otro de los aspectos más relevantes de la iniciativa es la correlación entre mejora clínica y percepción externa. "En pocas semanas, los cambios pueden ser muy evidentes: mejora del pelaje, más brillo y suavidad, mejor condición corporal, mayor vitalidad y una actitud más activa y sociable", sostiene.
Estos cambios, aunque clínicamente previsibles tras una intervención nutricional adecuada, "son clave dentro del proyecto, ya que refuerzan esa 'salud visible' que influye directamente en cómo son percibidos por los potenciales adoptantes".
Así, el concepto de 'salud visible' se posiciona como un indicador intermedio entre el estado clínico real y la decisión de adopción, actuando como un puente entre la medicina veterinaria y la psicología del adoptante.
A su vez, señala que "según un estudio realizado por IPSOS, un gato que se percibe sano puede considerarse hasta un 56% más adoptable que otro que no lo parece", añadiendo que "la 'salud visible' genera confianza y conexión inmediata, y puede marcar la diferencia entre que un gato sea elegido o pase desapercibido".
Purina ONE: base científica y aplicación práctica
En relación con la herramienta nutricional utilizada, la responsable de comunicación de la marca resalta que "Purina ONE ofrece una nutrición avanzada, desarrollada por veterinarios y nutricionistas, con ingredientes de alta calidad y fórmulas específicas". Las formulaciones están diseñadas para apoyar funciones fisiológicas clave, como la salud digestiva, las defensas naturales y la calidad del pelaje.
No obstante, en el contexto del proyecto, "lo más relevante es que proporciona resultados visibles en pocas semanas, algo esencial para gatos que están en proceso de adopción". Esta característica permite intervenir en un periodo de tiempo compatible con la dinámica de los refugios, donde la rotación de animales y la necesidad de adopción son constantes.

Gatos de larga estancia
Los gatos que permanecen largos periodos en protectoras y refugios constituyen un grupo especialmente vulnerable. Según comenta Saperas, "los gatos suelen verse afectados por el 'efecto halo' de forma negativa", lo que contribuye a perpetuar su situación.
La intervención nutricional permite revertir, al menos parcialmente, esta dinámica. En concreto, "al mejorar su estado físico, su vitalidad y su apariencia, conseguimos cambiar esa primera impresión", facilitando que estos animales "rompan prejuicios y aumenten sus oportunidades de adopción".
Un enfoque integral
Durante el desarrollo del proyecto, han observado "casos muy positivos", incluyendo animales que inicialmente no generaban interés entre los adoptantes. Tras el periodo de seguimiento, "han mejorado visiblemente tras las tres semanas de seguimiento", lo que constituye "una demostración clara de cómo el bienestar y la percepción están estrechamente relacionados".
Por ello, la respuesta de las entidades colaboradoras ha sido favorable. La veterinaria afirma que "la acogida ha sido muy positiva", destacando la importancia de combinar diferentes líneas de actuación. En particular, "las protectoras valoran especialmente que el proyecto combine apoyo nutricional, seguimiento y visibilidad", ya que este enfoque integral "mejora el día a día de los gatos e incrementa sus posibilidades reales de encontrar un hogar".
Desde el punto de vista operativo, este tipo de iniciativas contribuye a optimizar los recursos disponibles en los refugios, mejorando tanto el bienestar animal como los indicadores de adopción.
Investigación, expansión y sensibilización
En cuanto a las perspectivas de futuro, desde Purina España se plantea expandir el alcance del proyecto. "Nuestro objetivo es seguir ampliando este tipo de iniciativas, colaborando con más refugios y desarrollando proyectos que tengan un impacto real en la vida de los animales", aclara la profesional.
Asimismo, se contempla reforzar la investigación en este ámbito, por lo que asegura que "queremos continuar aportando nutrición de calidad, conocimiento y visibilidad, además de seguir investigando cómo factores como la percepción influyen en la adopción".
En paralelo, la compañía apuesta por la sensibilización social, por lo que expresa que "seguiremos desarrollando proyectos como este que combinan ciencia del comportamiento, nutrición y sensibilización social", junto con el refuerzo de la educación en adopción responsable, con el objetivo de "aumentar las tasas de adopción en España".
Protectoras en el ecosistema de bienestar animal
Finalmente, Elisenda Saperas pone en valor el trabajo de las protectoras, destacando su papel esencial dentro del sistema de bienestar animal. En sus palabras, "hay que destacar que las protectoras realizan una labor imprescindible y, a menudo, con recursos muy limitados".
En este escenario, iniciativas como 'Inadoptables' buscan "apoyar su trabajo, dar visibilidad y contribuir a que los gatos que llegan en situaciones delicadas puedan recuperarse en las mejores condiciones posibles". El proyecto ejemplifica que la intervención nutricional, cuando se integra en un marco más amplio que considera los sesgos cognitivos del adoptante, puede convertirse en una herramienta estratégica para mejorar las tasas de adopción.

Asociación Protectora de Animales de Granollers (APAG)
Teresa, responsable del cuidado de los gatos en la Asociación Protectora de Animales de Granollers (APAG), comparte que actualmente la gatera acoge más de un centenar de felinos. En relación con la alimentación procuran ofrecer "un buen pienso", ya que considera que esta es la base para garantizar la salud general de los animales. "Si les das un buen pienso, el animal estará saludable, no tendrá enfermedades ni diarreas", detalla.
En consecuencia, una nutrición adecuada repercute directamente en la calidad del pelaje y en una recuperación más rápida, factores que también influyen positivamente en las posibilidades de adopción.
En cuanto a la recuperación de gatos procedentes de la calle, suele ser rápida cuando se trata de animales desnutridos, ya que "normalmente empiezan a comer bien enseguida". Sin embargo, advierte de que los casos más preocupantes son aquellos derivados de abandonos o renuncias, donde el impacto emocional provoca que "se entristezcan y no coman directamente". En estas situaciones, "si pasan dos o tres días sin comer, es muy peligroso, y se recurre a la alimentación asistida mediante sonda".
Por estos motivos, para el sector veterinario se abren nuevas líneas de trabajo en la intersección entre clínica y bienestar animal, consolidando el papel del veterinario no solo como agente sanitario, sino también como facilitador de procesos de adopción responsables y sostenibles.