Un estudio de la Universidad Complutense identifica dos factores clave en la recaída local del cáncer mamario en perras

La investigación concluye que el tamaño del tumor y su carácter infiltrativo aumentan el riesgo de recidiva, mientras que no halla una asociación evidente entre el uso de catéteres analgésicos y la reaparición del tumor

Estado: Esperando

27/03/2026

Un equipo de investigadores del Hospital Clínico Veterinario Complutense y de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid ha identificado dos de los principales factores asociados a la recaída local del carcinoma mamario en perras: el mayor tamaño del tumor y la infiltración histológica. El trabajo, publicado ...

Un equipo de investigadores del Hospital Clínico Veterinario Complutense y de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid ha identificado dos de los principales factores asociados a la recaída local del carcinoma mamario en perras: el mayor tamaño del tumor y la infiltración histológica. El trabajo, publicado en Frontiers in Veterinary Science, también concluye que no existe evidencia de que el uso de catéteres subcutáneos para administrar bupivacaína tras la cirugía aumente el riesgo de recurrencia local.

El estudio analizó de forma retrospectiva 117 casos de perras con carcinomas mamarios de grado II y III tratadas quirúrgicamente entre 2012 y 2024. Todas fueron intervenidas en la Unidad de Oncología Mamaria del Hospital Clínico Veterinario Complutense, siguiendo protocolos homogéneos de diagnóstico, cirugía, analgesia y seguimiento.

Los investigadores observaron que 11 de las 117 perras incluidas en la cohorte, es decir, el 9,4 %, desarrollaron una recurrencia local confirmada histológicamente. El tiempo medio hasta la recaída fue de 6,4 meses. A partir del análisis estadístico, el equipo comprobó que cada centímetro adicional en el tamaño del tumor incrementaba el riesgo de recidiva local. Además, los tumores con infiltración histológica, es decir, aquellos en los que las células cancerosas invadían los tejidos circundantes más allá de las estructuras mamarias preexistentes, presentaban una probabilidad claramente superior de reaparecer tras la cirugía.

En cambio, el trabajo no encontró una asociación significativa entre el uso de catéteres "wound soaker" y la recaída local. Estos dispositivos se colocan a lo largo de la incisión quirúrgica y permiten administrar anestésico local de forma intermitente durante el posoperatorio, con el objetivo de mejorar el control del dolor y reducir la necesidad de otros analgésicos. Aunque algunos cirujanos habían mostrado cautela ante la posibilidad teórica de que estos catéteres favorecieran la implantación de células tumorales en la herida, los datos obtenidos en este estudio no respaldan esa hipótesis.

No obstante, los autores insisten en que los resultados deben interpretarse con prudencia. La investigación registró un número reducido de recurrencias y el seguimiento a largo plazo fue limitado, con una mediana de 218 días. Por ello, consideran que las conclusiones son exploratorias y que no pueden tomarse como una prueba definitiva de seguridad oncológica del uso de estos catéteres, aunque sí aportan una señal tranquilizadora en la práctica clínica.

El trabajo también pone de relieve la importancia de la planificación quirúrgica y del seguimiento posoperatorio en pacientes con tumores más grandes o infiltrativos. Según los autores, estos casos deberían considerarse de mayor riesgo, lo que justificaría una vigilancia más estrecha tras la intervención para detectar de forma precoz una posible reaparición tumoral.

La investigación ha sido financiada por Royal Canin, aunque los autores subrayan que la empresa no participó en el diseño del estudio, la recogida y análisis de datos, ni en la redacción del manuscrito. El artículo se enmarca en la creciente línea de investigación que considera algunos cánceres mamarios caninos como modelos comparativos de ciertos subtipos agresivos de cáncer de mama humano, dentro del enfoque One Health.