
Estado: Esperando
La Comunidad de Madrid asistió el año pasado a 155 menores con perros de apoyo en sedes judiciales, lo que supone un incremento del 5,4% con respecto a 2024, en el marco de las políticas de atención integral a la infancia que ha puesto en marcha en ...
La Comunidad de Madrid asistió el año pasado a 155 menores con perros de apoyo en sedes judiciales, lo que supone un incremento del 5,4% con respecto a 2024, en el marco de las políticas de atención integral a la infancia que ha puesto en marcha en los espacios judiciales para que los niños se sientan más cómodos en estos entornos.
El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, ha presentado este martes la memoria anual de este servicio público y gratuito en los juzgados de lo Penal, ubicados en la calle Albarracín de la capital.
"El Gobierno regional continuará trabajando para fortalecer esta herramienta, ampliar su alcance y garantizar que cada persona que lo necesite encuentre en ella un apoyo real y eficaz", ha señalado.
Para ello, el Ejecutivo autonómico trabaja desde las Oficinas de Asistencia a Víctimas del Delito, dependientes de la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local, en colaboración con Dogtor Animal. Desde su puesta en marcha en 2014, esta iniciativa ha ayudado a 948 menores.
Durante el acto, el consejero ha dado la bienvenida a Kaia, un galgo que se incorpora al equipo, y ha despedido de Eika, que se jubila. Ella fue en febrero de este año la primera perra de España en acompañar a una víctima de violencia contra la mujer durante la celebración de una vista oral. Esta se suma a las otras cuatro que aprovecharon este recurso en 2025 y a la que utilizó por primera vez este servicio en 2024 para un juicio.
El 60% de las asistencias en 2025 estuvieron relacionadas con casos vinculados a la violencia, seguidas de revisiones de custodia y régimen de visitas. El programa está dirigido principalmente a un público de entre 1 y 17 años, si bien cerca de un 70% de personas atendidas el año pasado tenían entre 8 y 13.
Las encuestas entre los beneficiados muestran que para el 87% de ellos la ayuda resultó una herramienta emocional imprescindible; y consideran este servicio "muy positivo o imprescindible" el 75% en la sala de exploraciones, el 76% en la sala de espera y el 87% en la despedida.