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Ahondar en lo que se está haciendo para la digitalización de los centros veterinarios fue el objetivo de la mesa redonda "Innovación y digitalización en sanidad animal: avances en animales de compañía", incluida en el marco de Iberzoo Propet 2026, celebrada en Ifema, Madrid.Organizada por la plataforma tecnológica de Sanidad Animal Fundación Vet+i, en la ...
Ahondar en lo que se está haciendo para la digitalización de los centros veterinarios fue el objetivo de la mesa redonda "Innovación y digitalización en sanidad animal: avances en animales de compañía", incluida en el marco de Iberzoo Propet 2026, celebrada en Ifema, Madrid.
Organizada por la plataforma tecnológica de Sanidad Animal Fundación Vet+i, en la sesión se contó con la participación de Además de Pablo Hervás, vicepresidente de la Fundación Vet+i; intervinieron la jefe de Área de Farmacovigilancia del Departamento de Medicamentos Veterinarios de la AEMPS, Marta Martin; Augusto Macías, director general de Vetpartners; Jesús Charlán, profesor y consultor ESIC CEO en TP Consultores; y Jorge Muniesa, regulatory manager en Elanco.
Se partió del hecho de que la digitalización ha pasado de ser un apoyo útil a ser parte del proceso de
tanto en investigación como en regulación o reglamentación como en la
práctica clínica. A pesar de ello, se observan dentro del sector diferentes velocidades en cuanto a su implementación.
Así, desde el punto de vista de Jorge Muniesa, "dos pasos importantes que se están dando son, por un lado, el de la introducción del big data dentro de muchos de los procesos, y, por otro, el de la analítica predictiva, que nos ayudan a poder manejar un enfoque más proactivo".
Por otra parte, como expuso la representante de la AEMPS, "pese a que en nuestra agencia, lo humano es lo prioritario, intentamos abrirnos camino en la parte veterinaria, y en ciertas áreas de la farmacovigilancia estamos acelerando". Uno de los ejemplos expuestos por Martín fue "haber logrado pasar del formulario en papel con el que se llevaba 30 años, la tarjeta verde de siempre, a poner a disposición de los veterinarios un QR para que puedan notificarnos directamente los acontecimientos adversos a los medicamentos que detecten de una manera mucho más fácil que con la referida tarjeta verde". "Sin pasar por alto la inteligencia artificial enfocada para otros usos, como, por ejemplo, un proyecto de chatbot para que en vez de tener que escribirnos los casos, nos los puedan mandar con la voz", agregó.
Mientras, Augusto Macías, consideró que "el sector se encuentra en una etapa comparable a los primeros años de la tecnología doméstica, todavía estamos en una fase primitiva".
Jesús Charlán coincidió con el resto de ponentes en que "todavía queda mucho por recorrer y tenemos un reto respecto a cómo aplicar y rentabilizar la digitalización", de ahí la importancia, como remarcó, "de conocer muy bien el sector y, sobre todo, integrar los
diferentes conceptos emergentes hoy en día". En cualquier caso, a su juicio, "debemos
de entender la digitalización como una herramienta, no como el fin último, y ponerla a disposición de los profesionales".

Digitalización para la profesionalización veterinaria
Oportunidades y desafíos se mezclan actualmente en el terreno de la digitalización en el ámbito de la veterinaria para facilitar la labor de los profesionales que ejercen en dicho sector. Lo importante, como se destacó es tener una 'hoja de ruta' bien establecida, y, además, que el
veterinario no solo actúe como usuario sino
también como diseñador de
las nuevas tecnologías.
En una clínica veterinaria, de acuerdo con Macías, "esa hoja de ruta de la innovación y de la digitalización, tendría que pivotar, esencialmente sobre tres bases: la parte más clínica o sanitaria; la
comunicación con el con el tutor de la mascota; y la
relación que puede tener una clínica veterinaria con el dato.
Precisamente, en relación al big data, según indicó Charlán, "disponemos de cantidad y infinidad de datos procedentes de diversos lugares que no están conectados, pero cuando somos capaces de conectarlos pasamos de meramente el manejo de datos a obtener una valiosa información y a un conocimiento que va a servir para mejorar la praxis clínica y la gestión, algo fundamental en el caso de las clínicas". "En estas, la parte clínica es muy importante, pero también la parte de gestión en la que también hay que ir avanzando".
En relación también a los datos, la representante de la AEMPS explicó, con respecto a la farmacovigilancia el trabajo que se está llevando de recopilación de notificaciones de efectos adversos de fármacos, con una herramienta perteneciente a la Unión Europea que representa una gran base con miles de datos a nivel mundial, "es lo más cercano a inteligencia artificial que
tenemos, porque en realidad es trabajar con una gran base de datos. "Sin duda, representa una gran innovación en veterinaria y en medicina, se utiliza tanto en
los laboratorios como por parte de las agencias reguladoras y gracias a ello podemos hacer una serie de medidas de mitigación de riesgo con respecto a los fármacos".
Vinculado con lo anterior, Jorge Muniesa se centró en cómo la inteligencia artificial está influyendo en el desarrollo de medicamentos para animales de compañía. "El panorama cambia dependiendo de las fases de desarrollo, de autorización o de monitorización. En la fase de desarrollo se está potenciando la facilidad de encontrar nuevas opciones terapéuticas y poder evaluarlas de forma correcta". Mientras, en lo que respecta a la fase de autorización el
paso del papel a lo digital ha supuesto un
cambio radical que permite interactuar con las autoridades de una forma estandarizada, útil y fluida". Respecto a monitorización, "disponemos una
forma robusta de poder tener tener datos en tiempo real que ayuda a identificar patrones que garanticen la seguridad al final de los
medicamentos".