
Estado: Esperando
El crecimiento que está experimentando el sector veterinario también implica la necesidad de establecer nuevos marcos normativos que no representen en sí mismos un freno para la expansión de este sector, caracterizado por creciente concienciación social sobre el bienestar animal y la profesionalización de la actividad económica vinculada a los animales de compañía. Sobre ello ...
El crecimiento que está experimentando el sector veterinario también implica la necesidad de establecer nuevos marcos normativos que no representen en sí mismos un freno para la expansión de este sector, caracterizado por creciente concienciación social sobre el bienestar animal y la profesionalización de la actividad económica vinculada a los animales de compañía.
Sobre ello se habló, como parte del contenido de la ponencia "Balance desde la entrada en vigor de la Ley 7/2023. Situación actual y nuevos retos en el desarrollo de la normativa para la mejora del bienestar animal", a cargo de José Ramón Becerra, director general D. G. Derechos de los Animales (DGDA), del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, y centrada en los avances legislativos en materia de bienestar animal y en el impacto del futuro Reglamento europeo sobre el bienestar de perros y gatos y su trazabilidad en Europa.
La presentación de la sesión, celebrada en el 8º Forum AEDPAC, integrado en Iberzoo Propet corrió a cargo de Adolfo Santa-Olalla, presidente de la Comisión Animales de Compañía (CAAW) de AEDPAC, quien destacó la importancia de una regulación bien planteada ante un sector, como el veterinario, muy dinámico y en plena expansión enfocado al bienestar de las mascotas.
Santa-Olalla hizo mención a su colaboración con la Dirección General de Derechos de los Animales, "en buscar encajes normativos, a partir de nuestra idiosincrasia para intentar que esa regulación no afecte realmente al día a día de nuestra industria".
El director general de la DGDA, José Ramón Becerra hizo un repaso a los avances que se han producido a nivel legislativo en el sector veterinario, a partir de la Ley 7/2023 de Bienestar Animal, cuyo principal objetivo pasa no solo por garantizar el bienestar de los animales evaluando las condiciones que se les ofrecen, sino por regular el reconocimiento y la protección de la dignidad de los animales por parte de la sociedad.
Al respecto, como indicó, "nuestra principal labor durante estos primeros años, se centra en su desarrollo normativo para lograr que, realmente, sea una buena ley para los animales y sea buena para el sector y que consigamos con ella avanzar y no retroceder, sobre todo, por dos motivos fundamentales como son, por una parte la regulación que procede de la Unión Europea y, por otra, una ciudadanía organizada".
Y es que, según los datos expuestos por el responsable de la DGDA, no solo que el 92% de las familias consideran que sus animales son parte de la familia, sino que también se está involucrando como lo prueban los datos: 1.600 protectoras que pueden estar englobando en torno a 40.000 personas voluntarias, según estimaciones de este Departamento, y otras 100.000 que en España están colaborando en la gestión de colonias heridas.

Precisamente, en torno a la actividad legislativa que rodea a la Ley 7/2023, Becerra concretó los proyectos normativos en los que España está embarcada, en estos momentos en el sector veterinario: cinco reales decretos, una orden ministerial y una ley: un Real decreto de bienestar de perros de asistencia, aprobado en 2024; y una orden ministerial, ya aprobada, creada por el Consejo Estatal de la Protección Animal.
Asimismo, según informó, otros dos reales decretos están, actualmente, siendo revisados por la Comisión Europea, tales como el de identificación de animales de compañía y el que, precisamente, aprueba el reglamento de desarrollo de la Ley de Bienestar animal. Mientras, el Real decreto de núcleos zoológicos de animales de compañía se encuentra ahora en el proceso de información pública y, posteriormente, se espera, para los próximos meses, el de listado positivo de animales de compañía. A ello se suma un anteproyecto proyecto de ley para la protección de los derechos de los grandes simios.
El
Reglamento Europeo, un "antes y un después"
Los perros y los gatos ocupan un lugar especial en los hogares de los ciudadanos de la UE y representan un negocio importante en la Unión
Europea: los ciudadanos de la UE poseen más de 70 millones de perros y más de 80 millones de gatos. El valor estimado de las ventas de perros y gatos asciende a 1.300 millones de euros anuales.
Sin embargo, hasta ahora, la legislación de la UE sobre bienestar animal no ofrecía suficiente protección a los perros y gatos, ya que solo se aplicaba a perros y gatos destinados a fines científicos y a aquellos transportados con fines comerciales.
En 2024 se puso en marcha la elaboración del Reglamento Europeo de bienestar de perros y gatos y su trazabilidad se van a introducir normas mínimas armonizadas sobre el bienestar de los perros y los gatos en la UE, en respuesta al fuerte llamamiento de los ciudadanos de la UE para mejorar el bienestar animal de sus mascotas y garantizar el buen funcionamiento del mercado interior protegiendo a los operadores que cumplen la normativa.
Como explicó, al respecto, Becerra, "hemos
estado trabajando con otros países miembros durante dos años, es un real un
reglamento que ha tenido también sus vaivenes, sus dudas, sus debates, pero
creemos que va a marcar un antes y un después".
"Con dicha normativa se aspira a poner un
marco común de bienestar equivalente para todos los países, no
solamente en los establecimientos de cría, venta y y refugio de los animales,
sino también para los que se importaban desde terceros países y prevenir, así los fraudes y el comercio ilegal ", concretó el director de la DGDA.
Con respecto al calendario de aplicación del Reglamento, según las previsiones estimadas, el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE votarán formalmente el texto final en las próximas semanas. Se prevé que el nuevo Reglamento se publique en el Diario Oficial y entre en vigor en el verano de 2026. Posteriormente, será aplicable dos años después, es decir, a mediados de 2028, salvo en los casos en que el Reglamento prevea un período transitorio adicional. Una vez que entren en vigor las nuevas normas, los Estados miembros serán responsables de garantizar su cumplimiento y la imposición de sanciones efectivas si estas se infringen.

Sobre cómo va a afectar dicho Reglamento a la legislación española, Becerra fue muy esclarecedor, al respecto. "En primer lugar, nos influye en el desarrollo reglamentario que estamos
haciendo en España". "Nos ha
obligado a revisar bien todas las normas que ya hemos mandado a la Comisión
Europea, a revisar, por ejemplo, el real decreto de identificación porque nos
ha modificado tanto el alcance como incluso las definiciones. También hemos tenido que revisar el propio real decreto de desarrollo de la ley porque nos ha obligado a revisar los
requisitos de formación, las condiciones de crías más estrictas, datos públicos
de los criadores o incluso el seguimiento que se hace de las casas de acogida", según detalló.
Sin embargo, para el director de la DGDA, lo más importante es que viene a modificar lo que estableció, en su momento, la Ley de
Bienestar Animal respecto que unos perros no son iguales que otros a
pesar de ser de la misma especie. "En este sentido, el Reglamento europeo lo que va a dejar claro es que todos los perros y gatos van a ser considerados animales de compañía con independencia del uso
al que se destinen. Y
esto, por lo tanto, de alguna manera, se convierte en una enmienda a nuestra ley estatal,
pero se alinea con la normativa que ya teníamos a nivel autonómico y con la
normativa europea y de alguna manera solventa el debate que se ha estado
produciendo en estos últimos años", tal como expuso.
En definitiva lo que va a quedar establecido es, por un lado, que todos los perros y gatos merecen un bienestar equivalente y, por otro, que se pueden establecer particularidades y exenciones en función de los usos, pero lo que nunca se pueden establecer son ni excepciones ni exclusiones.
Finalmente, en cuanto a los retos legales, tal como subrayó, "pasan por cumplir y hacer cumplir la normativa europea, la normativa estatal y la normativa autonómica". Porque, como concluyó Becerra, "la mejora del bienestar animal no depende solamente de que existan leyes, reales decretos, órdenes ministeriales, etc. Lo importante de todo esto es que las normas se cumplan y se hagan cumplir".