
Estado: Esperando
Actualmente, más del 53 % de los hogares españoles tiene, al menos, un animal de compañía, un porcentaje al alza que ha dado lugar al fenómeno de la "humanización de las mascotas", una tendencia social, económica y cultural que está cambiando la industria veterinaria, el comercio y hasta los hábitos de consumo de ...
Actualmente, más del 53 % de los hogares españoles tiene, al menos, un animal de compañía, un porcentaje al alza que ha dado lugar al fenómeno de la "humanización de las mascotas", una tendencia social, económica y cultural que está cambiando la industria veterinaria, el comercio y hasta los hábitos de consumo de las personas que conviven con animales.
En la sesión "La humanización de las mascotas. ¿Avance o
riesgo? Impacto en el bienestar animal y límites del vínculo humano-animal" se analizó lo que supone esta transformación, que, entre otras cosas, ha dado lugar a nuevos perfiles como el de 'pet
parents', no en vano, el 83 % de los propietarios considera a su mascota "un miembro más de la familia".
El evento, celebrado en el marco del 8º FORUM AEDPAC, incluido en `IBERZOO PROPET', que acoge estos días IFEMA, Madrid, sirvió para que los asistentes pudieran conocer de primera mano una variedad de aspectos que pivotan en torno a esta `humanización'. Para ello se contó con la participación de Ignasi Solana; secretario general de la Asociación Española del Comercio y la Industria del sector del Animal de Compañía (AEDPAC); Paula Calvo, antrozoóloga y CEO de Antrozoología y SEBA; María Sanz, veterinaria y divulgadora; Blanca Mª Blanco; presidenta de la Federación Empresarial de Veterinaria CEVE León; y Sofía Bienes, fundadora de The Dogg Hotel & Spa.
La antrozoóloga Calvo sacó a colación el término "antropomorfización", que describe el proceso psicológico por el cual los humanos atribuyen características humanas a los animales. "El
fenómeno de humanización es algo intrínseco al ser humano. Lo lleva haciendo
desde siempre y es lo que ha permitido la domesticación", tal como expuso. "Mientras, el no
humanizar llevaría a no empatizar en absoluto y, por tanto, no habría
domesticación ni animales de compañía". De ahí, como entiende la humanización la divulgadora María Sanz, "es simplemente querer más y cuidar mejor".

'Desnaturalización' del animal
El riesgo que se corre con una excesiva humanización, tal como se expuso, es que puede conducir a conductas extremas que impidan al animal actuar como requiere su
especie.
Para Sanz, lo importante es establecer el límite entre lo positivo y lo negativo. "El quiz está en adaptar el cariño que una persona aporte a su mascota a lo que requiera la especie a la que pertenezca". "No hay que pasarse y pararse a pensar lo que realmente es necesario o beneficioso para el animal, distinguiéndolo del puro capricho del propietario o tutor".
El hecho de que cada vez la gente tenga más animales de compañía podría ser la consecuencia de un cambio sin precedentes en la sociedad, caracterizada por una tasa de natalidad mucho más baja, personas con menor contacto social, y más individualistas, además de la merma de la capacidad económica. "Las mascotas están llenando todo ese vacío", subrayó dicha divulgadora.
Desde el punto de vista de la presidenta de la Federación Empresarial de Veterinaria CEVE León, "los tutores o propietarios de las mascotas deberían tener un mayor conocimiento sobre el bienestar del animal, y proporcionarle este de acuerdo con las características de su raza". Bienestar
animal no es, por ejemplo, como indicó, "tener un perro en un sofá de casa o llevarlo a la peluquería, sino proporcionarle una actividad física que le haga sentirse bien y dejar que sus instintos se desarrollen de una manera correcta".
Igualmente de peligroso, como incidió Blanco, "es manejar información de fuentes inadecuadas y que pueden crear falsas expectativas en los propietarios de las mascotas, con las consecuencias que puede tener para el animal". Y es que, tal como se apuntó durante el evento, también hay responsables de un animal que se mueven por cuestiones puramente estéticas o de estilo de vida con respecto a sus mascotas.
Y es que, a juicio de Sofía Bienes, "tratar a tu mascota como si fuera un humano es traspasar límites. Por tanto, la connotación positiva que puede aportar la humanización, realmente, es, como humanos, entender mejor las
necesidades del animal de compañía".
Partiendo de ello, propuso que "todos los profesionales del sector, en este caso de perros, adquiramos una responsabilidad pedagógica en cuanto a transmitir a los dueños de las mascotas hasta dónde estas pueden necesitar esos servicios que muchas veces se demandan".
En definitiva, y de acuerdo con lo expuesto en esta sesión, las claves para obtener la felicidad de la mascota pasan, sobre todo, por: movimiento, descanso y socialización.