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Si tienes un mamífero exótico en casa, es posible que hayas visto alguno de estos comportamientos o situaciones y no sepas a qué se debe. La realidad es que existe muy poca información especializada sobre los cuidados que necesitan este tipo de animales, y la mayoría sufren en cautividad porque sus necesidades biológicas, sociales ...
Si tienes un mamífero exótico en casa, es posible que hayas visto alguno de estos comportamientos o situaciones y no sepas a qué se debe. La realidad es que existe muy poca información especializada sobre los cuidados que necesitan este tipo de animales, y la mayoría sufren en cautividad porque sus necesidades biológicas, sociales y comportamentales a menudo son imposibles de cubrir en un hogar humano.
A continuación, algunos comportamientos que pueden hacerte pensar que tu animal de compañía no está bien
● Apatía. Si tu animal se muestra apático o sin ganas de moverse y apenas interactúa con su entorno, es posible que no tenga los estímulos necesarios o bien que estos sean inadecuados. Los estímulos varían según la especie, pero un entorno con la luz, temperatura y humedad adecuadas es vital, así como evitar ruidos fuertes y ofrecer la posibilidad de que interactúe con otros individuos de su misma especie si se trata de una especie social. Además, el espacio disponible ha de tener la complejidad estructural necesaria para que lo pueda utilizar de forma adecuada.
● Automutilación y estereotipias (movimientos repetitivos y nerviosos). Comportamientos autolesivos como arrancarse el pelo, morderse, golpearse o acicalarse (lamerse) en exceso, así como movimientos repetitivos o tics nerviosos (como pasear, abrir y cerrar la boca o mecerse constantemente), pueden ser síntoma de estrés crónico. Además del desarrollo de estos tics nerviosos o estereotipias, el estrés crónico conlleva un debilitamiento del sistema inmune (mayor susceptibilidad a enfermedades e infecciones parasitarias), alteraciones dermatológicas, problemas digestivos, pérdida de peso, cambios en la coloración (reptiles), cambios en el pelaje, etc. Todo ello está relacionado con la falta de estímulos y de espacio, entornos pobres, falta de contacto con otros individuos de su especie (en el caso de animales sociales) y la imposibilidad de poder satisfacer sus necesidades básicas. Estos son algunos de los signos más comunes, aunque las estereotipias se pueden presentar de otras maneras.
● Sobrepeso o excesiva delgadez. La alimentación de los animales exóticos no resulta fácil de reproducir en un entorno doméstico, lo que provoca carencias nutricionales que pueden llegar a ser muy severas. Una condición corporal anómala incrementa la probabilidad de desarrollar otros problemas de salud, como complicaciones cardíacas, artritis, diabetes, afecciones musculoesqueléticas y alergias, que pueden persistir incluso después de que el peso corporal se haya normalizado.
● Problemas musculares o debilidad. Animales que han vivido en jaulas pequeñas y pobres en estimulación desarrollan problemas musculares y debilidad que les impide trepar, saltar o moverse con normalidad.
● Deformidades óseas o fracturas. Los mamíferos de tamaño mediano, como caracales o servales que han sido criados en cautividad, pueden sufrir mayor número de fracturas. Ello es debido a que sus huesos son más débiles de lo normal debido a la falta de vitaminas y minerales de su dieta. Estos animales necesitan alimentarse de presas enteras, algo poco habitual en los casos de animales de compañía.
● Dentición/uñas. Una dieta inadecuada puede generar problemas en la dentición de determinados mamíferos o traumatismos, resultando en sobrecrecimiento, maloclusión, puntas molares y abscesos. Este tipo de problemas se manifiesta con anorexia, pérdida de peso, salivación excesiva, alopecias faciales y dificultades para comer.
Los centros de rescate como el de AAP Primadomus en Villena son testigos de todas estas situaciones cuando reciben en sus instalaciones animales provenientes del conocido como "mascotismo de exóticos". Es decir, animales cuyos dueños han solicitado rescate tras tomar conciencia de la dificultad para cubrir sus necesidades, tanto en lo relativo al alojamiento como a la dieta o a la posibilidad de expresar comportamientos naturales. De hecho, cuando un animal llega a la edad adulta y comienza a expresar comportamientos naturales (vinculados a necesidades biológicas como territorio, apareamiento o defensa), esos comportamientos pueden volverse peligrosos para el propietario y las personas que lo rodean.
Cada año se producen más de 100 peticiones de rescate de mamíferos exóticos en nuestro país que ponen de manifiesto la importancia de avanzar hacia un Listado Positivo, una herramienta ya implantada en varios países europeos y considerada la más eficaz, transparente y viable para regular la tenencia de animales exóticos y evitar más sufrimiento animal.
Si estás interesado en ampliar la información al respecto, ponemos a tu disposición:
● Voces expertas en comportamiento animal y de regulación del mascotismo de exóticos de la Coalición para el Listado Positivo.
● Casos reales de rescates recientes.
● Datos y estudios europeos sobre bienestar animal, s