El bienestar invisible: cuando los veterinarios también necesitan cuidados

Tras el amor por los animales y la vocación de servicio, los veterinarios cargan con un peso emocional que pocas veces se visibiliza. Atender el sufrimiento ajeno, tomar decisiones difíciles y acompañar a las familias exige un equilibrio mental que no siempre es fácil mantener. Hablar de salud mental en la profesión se vuelve hoy una prioridad para proteger a quienes dedican su vida a cuidar de otros.

Estado: Esperando

18/02/2026

Los veterinarios se enfrentan al desafío clínico de atender a los pacientes y también a la carga emocional que implica su trabajo. Hablar de salud mental en la profesión es clave para garantizar el bienestar de quienes cuidan y para sostener la calidad del cuidado que brindan. La toma de decisiones ...

Los veterinarios se enfrentan al desafío clínico de atender a los pacientes y también a la carga emocional que implica su trabajo. Hablar de salud mental en la profesión es clave para garantizar el bienestar de quienes cuidan y para sostener la calidad del cuidado que brindan. La toma de decisiones diarias y el vínculo con los pacientes y sus familias generan un impacto profundo que en ocasiones es sostenido en el tiempo y que muchas veces pasa desapercibido. Cuidar la salud mental de estos profesionales no solo es una necesidad personal, sino también una garantía para el ejercicio responsable de la profesión.

Según Gabriela Fioretti, directora de Personas y Organización de AniCura Iberia, la carga emocional de los veterinarios está influida principalmente por tres factores que se relacionan entre sí. Primero, la comunicación con los clientes, que requiere explicar procedimientos complejos, gestionar expectativas y acompañar en decisiones difíciles como la eutanasia, genera un desgaste emocional considerable. "Segundo, la exposición constante al sufrimiento animal hace que la vocación y la empatía, valores centrales de la profesión, se conviertan también en fuentes de agotamiento. Por último, el limitado reconocimiento social del esfuerzo y la responsabilidad que implica su trabajo contribuye a que este desgaste pase muchas veces desapercibido, aumentando la presión y la sensación de aislamiento entre los profesionales", refleja la experta.

Principales síntomas en la salud mental de los veterinarios

Para Fioretti, cuando no se protege la salud mental de los veterinarios, suelen aparecer síntomas que impactan tanto en su bienestar personal como en su desempeño profesional. Entre los más comunes se encuentran el 13 agotamiento emocional, ansiedad constante, pérdida de motivación, problemas de concentración, irritabilidad y una sensación continua de sobrecarga.

Y, a largo plazo, estas situaciones pueden derivar en burnout, menor resiliencia, alteraciones del sueño y problemas físicos relacionados con el estrés, afectando directamente su capacidad para afrontar situaciones críticas y mantener un rendimiento adecuado con pacientes y clientes.

El perfil de veterinario más afectado por problemas de salud mental Los veterinarios más propensos a sufrir problemas de salud mental suelen ser quienes se involucran emocionalmente de manera intensa, tienen gran empatía y una fuerte vocación, pero no cuentan con estrategias para poner límites emocionales o buscar apoyo cuando enfrentan situaciones difíciles, según Fioretti. Asimismo, añade que "también están más expuestos aquellos veterinarios que lidian de forma frecuente con casos complejos o procedimientos dolorosos, como la eutanasia, o quienes tienen poca experiencia manejando la presión emocional, ya que la intensidad del sufrimiento animal y la responsabilidad de tomar decisiones delicadas puede superar sus recursos personales para afrontarlo de manera saludable".

Lo que está claro es que cuidar la salud mental de los veterinarios es esencial, ya que su bienestar personal influye directamente en la calidad de su trabajo. "Mantener un equilibrio emocional les permite tomar decisiones clínicas acertadas, brindar una atención empática y constante a los pacientes, y manejar de manera eficaz la relación con los clientes", apunta Fioretti. Además, remarca, reconocer la importancia del cuidado psicológico fortalece la resiliencia del equipo, fomenta un ambiente laboral más colaborativo y ayuda a prevenir el desgaste que puede derivar en estrés crónico o burnout, asegurando así una práctica profesional más responsable y segura.

Las consecuencias

La experta destaca que cuando la salud mental de los veterinarios se ve afectada, esto repercute directamente en los pacientes y sus familias. La sobrecarga emocional puede disminuir su capacidad de escucha, reducir la empatía, aumentar la probabilidad de errores y afectar la calidad de la atención. Como resultado, "las familias pueden vivir experiencias negativas, perder confianza en el equipo y los animales pueden recibir un cuidado menos óptimo", afirma la directora de Personas y Organización de AniCura Iberia, y añade: "Esto demuestra que cuidar al profesional no es solo una necesidad personal, sino también esencial para ofrecer un servicio responsable y de calidad".

Contar con herramientas

AniCura proporciona diversas herramientas y programas destinados a proteger la carga emocional de los veterinarios y fomentar un entorno laboral saludable. Entre estas iniciativas se incluyen programas de asistencia psicológica confidencial, formación específica en comunicación efectiva y gestión emocional, espacios de acompañamiento entre colegas y políticas que promueven el equilibrio entre la vida personal y profesional.

Además, se ofrecen plataformas como WellWo, centrada en entrenamiento físico, nutrición y webinars de apoyo, y Headspace, especializada en meditación, manejo del estrés y concentración. "A su vez, el programa `Ayuda al Asociado' complementa estas medidas ofreciendo hasta cinco sesiones gratuitas al año con psicólogos y orientadores profesionales, abordando desde el control de la presión personal hasta el acompañamiento en procesos de duelo", declara Fioretti.

Los beneficios de aplicar tales herramientas son muchos. "Aporta numerosos beneficios tanto para los profesionales como para el ambiente de trabajo. Ayuda a formar equipos más unidos, empáticos y resistentes frente al estrés, reduce la rotación de personal y el riesgo de `burnout', contribuye a mejorar el clima laboral y a mantener la motivación a largo plazo", expresa la profesional. Además, favorece relaciones más positivas con clientes y pacientes, mejora la capacidad de tomar decisiones bajo presión y refuerza la calidad de la atención que se brinda.

Recomendaciones ante situaciones de estrés Para que los veterinarios puedan abordar situaciones complicadas, como procedimientos dolorosos o pacientes críticos, es esencial establecer límites emocionales saludables, buscar espacios de apoyo, invertir en autocuidado regular, formarse en comunicación eficaz y gestión emocional, y normalizar la búsqueda de ayuda profesional.

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