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El trabajo del anestesiólogo se centra en la evaluación, planificación y ejecución de protocolos anestésicos individualizados que garanticen la seguridad y el bienestar del paciente antes, durante y después de los procedimientos diagnósticos o terapéuticos. Según Elena Ríos, veterinaria del Servicio de Anestesiología y Analgesia del Hospital Veterinario UCV, esto implica una evaluación preanestésica adaptada a cada paciente, ...
El trabajo del anestesiólogo se centra en la evaluación, planificación y ejecución de protocolos anestésicos individualizados que garanticen la seguridad y el bienestar del paciente antes, durante y después de los procedimientos diagnósticos o terapéuticos. Según Elena Ríos, veterinaria del Servicio de Anestesiología y Analgesia del Hospital Veterinario UCV, esto implica una evaluación preanestésica adaptada a cada paciente, la selección de fármacos según las condiciones fisiológicas y patológicas del animal, y el procedimiento al que se vaya a someter. "El anestesiólogo se encarga de la monitorización de las constantes vitales de forma continua, tanto de manera clínica como instrumental, y dosifica los fármacos necesarios en función del plano anestésico del paciente en cada momento", asevera.
Se intenta, así, minimizar al máximo la posibilidad de que ocurra una complicación, y siempre deben estar preparados para poder resolverla de la forma más rápida posible. "Además, la anestesiología incluye la prevención y gestión del dolor mediante técnicas analgésicas multimodales. Hoy por hoy es fundamental un manejo del dolor que permita una recuperación posanestésica rápida que consiga minimizar complicaciones, mejorar el confort de nuestros pacientes y disminuir la estancia hospitalaria", destaca. En definitiva, la anestesiología combina competencias clínicas, farmacológicas y técnicas, con la atención siempre puesta en el paciente.
Una disciplina demandada
A día de hoy, la anestesiología veterinaria se encuentra en una etapa de madurez y creciente especialización. Es la valoración que hace Ríos sobre la especialidad: "En la actualidad se reconoce como una disciplina clínica compleja, esencial para la práctica médica avanzada en centros hospitalarios y de referencia. Tenemos muchos estudios en los que se evidencia que la anestesiología tiene un impacto directo en la morbilidad y mortalidad perioperatoria, por lo que es una especialidad a la que cada vez se le da más importancia". A la vez, explica que se ha incrementado también la demanda de profesionales con formación específica, debido al aumento de procedimientos quirúrgicos invasivos, técnicas de imagen avanzadas y procedimientos intervencionistas.
A nivel internacional, existe una especialización formal mediante programas de residencia avalada tanto por el Colegio Europeo de Anestesia y Analgesia Veterinaria (ECVAA, por sus siglas en inglés) como por el Colegio Americano de Anestesia y Analgesia (ACVAA). La diplomatura que se obtiene tras superar el programa y los exámenes posteriores es el máximo reconocimiento de especialización, y así lo avala también la Organización Colegial Veterinaria (OCV) en España. Esta organización "también establece como nivel de especialización intermedio la acreditación por la Asociación de Veterinarios Españoles de Pequeños Animales (AVEPA) en anestesia, siendo una opción más conocida a nivel estatal. Esta formación requiere de tutorización, acreditar experiencia continuada, un registro de casos y un examen final", destaca Ríos.
Tanto el Grupo de Trabajo de Anestesia de AVEPA (GAVA) como la Sociedad Española de Anestesiología y Analgesia Veterinaria (SEAAV) han hecho crecer la anestesiología en nuestro país. Para la veterinaria, son fundamentales tanto para promocionar la especialidad dentro de la veterinaria, como para fomentar la formación continuada, imprescindible para mantenerse actualizado. "Los congresos anuales, además de tener ponencias de gran nivel, sirven de punto de encuentro entre amigos y compañeros. Además, permiten la publicación de casos y estudios en nuestra lengua materna, y muchas de estas comunicaciones terminan siendo publicadas en revistas internacionales de alto impacto", apunta.
En este caso, "nuestros compañeros de la Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación (SEDAR) llevan años alertando de los riesgos existentes cuando las sedaciones y anestesias no se llevan a cabo por especialistas en anestesia. Hay casos graves muy mediáticos de muertes por sedaciones o anestesias que se habían llevado a cabo por personal no cualificado. En medicina veterinaria intentamos transmitir el mismo mensaje, un anestesiólogo con formación es quien debería llevar a cabo las anestesias, para mejorar la seguridad del paciente, ya que se utilizan fármacos con un gran impacto a nivel cardiorrespiratorio", resalta Ríos.
No obstante, la anestesiología es fundamental para garantizar estándares elevados de seguridad y bienestar animal. Aunque todavía hay equipamiento de medicina humana no disponible en veterinaria, el nivel de sofisticación entre ambas es comparable, con un claro enfoque hacia la medicina basada en la evidencia.
Grandes avances en la especialidad
Este año se publicaron las guías de la ACVAA para monitorización de anestesia y sedación en pequeños animales, que no se había actualizado desde 2009. Para Ríos, estas guías son muy útiles en la práctica clínica, ya que dan recomendaciones estratificadas para la monitorización (básica, intermedia y avanzada) de los pacientes. Con esta información se mejora la práctica en el día a día, incluyendo algoritmos y listas de verificación (checklist) para disminuir el error humano.
En este sentido, responde, las nuevas guías "apuntan que se debe priorizar la monitorización continua también en sedaciones y en la fase de recuperación anestésica, ya que se concentra un porcentaje alto de mortalidad. Es un documento de referencia, que también destaca la importancia de tener una persona formada para ser responsable de una vigilancia continua del paciente durante el periodo anestésico".
De esta forma, cada vez más, las clínicas veterinarias invierten en monitores multiparamétricos que ayudan a la persona encargada de la anestesia a tener datos objetivos con los que mejorar la seguridad del procedimiento. "La complejidad farmacológica y el riesgo de depresión cardiorrespiratoria justifican que la anestesiología veterinaria cuente con profesionales con formación específica en un entorno correctamente equipado", responde. Por otro lado, Ríos destaca los avances más relevantes de los últimos años: la mejora en la prevención, evaluación y tratamiento del dolor, tanto agudo como crónico. "Tenemos muchas técnicas locorregionales que empiezan en estudios cadavéricos (para estudiar la anatomía y la posible difusión del anestésico), y luego se van aplicando tanto a casos concretos como a un mayor número de pacientes en estudios más grandes o multicéntricos", analiza.
Las técnicas locorregionales aportan una analgesia de calidad, permitiendo una reducción importante en la necesidad de fármacos opioides, que tienen efectos adversos que pueden disminuir el confort posoperatorio del paciente (como pueden ser las náuseas, los vómitos o el íleo intestinal).
Según Ríos, el desarrollo de técnicas locorregionales guiadas por ecografía ha incrementado la precisión y seguridad de estos bloqueos, optimizando el control del dolor y disminuyendo el requerimiento de analgesia sistémica. "El último estudio de mortalidad anestésica en veterinaria considera la anestesia locorregional como un factor protector, teniendo un papel clave en la disminución de la mortalidad".
Avances en tecnología
La tecnología actualmente utilizada en anestesiología veterinaria es comparable a la de centros médicos de salud humana, según el grado de especialización del centro. Así, acorde con Ríos, la mayoría de las clínicas ya disponen de monitores multiparamétricos avanzados con electrocardiograma, capnografía, pulsioximetría, presión arterial invasiva y no invasiva, temperatura y medición de gases anestésicos. "En la actualidad podemos adquirir máquinas de anestesia específicas de veterinaria. Esto es un gran avance, sobre todo en los sistemas de ventilación mecánica, ya que disponen de modos avanzados y están adaptados a distintos tamaños y especies. La ventilación mecánica durante anestesia ahora es mucho más segura porque se puede adaptar mucho mejor a nuestros pacientes de menor peso, como pueden ser los exóticos", analiza.
Además, estas máquinas de anestesia vienen equipadas con monitores multiparamétricos adaptadas a los amplios rangos fisiológicos de nuestros pacientes, con lo que la frecuencia cardíaca y las presiones arteriales son más fiables.
En hospitales de referencia, los últimos años se han incluido equipos que permiten una evaluación hemodinámica avanzada. Se están investigando e incorporando a la práctica clínica métodos no invasivos más precisos para la evaluación del gasto cardíaco, perfusión tisular y valoración de la necesidad de fluidos en nuestro paciente. Por ello, "la ecografía no se está utilizando sólo para técnicas locorregionales, sino que el anestesiólogo la ha incorporado para hacer una evaluación rápida previa (torácica, cardíaca y abdominal) del paciente, y durante el mantenimiento anestésico como indicador subjetivo de la función sistólica cardíaca y volemia".
Para mantenimiento anestésico total intravenoso (TIVA), se están incorporando perfusores TCI (Target Controlled Infusion o Infusión Controlada por Objetivo) para que se puedan mantener unas concentraciones estables del anestésico en sangre. Otra alternativa reciente es el uso de una app (https://simtiva.vet), "que nos ayuda a adaptar las velocidades de un perfusor normal para simular una infusión controlada por objetivo en el caso del propofol o el fentanilo".
Por último, se tiende a que el registro anestésico (válido como documento legal) sea digital, mediante tablets o el propio monitor multiparamétrico que registra las constantes y los eventos que el anestesiólogo vaya marando. "El registro anestésico permite documentar la evolución durante la anestesia general y facilita auditorías clínicas", señala Ríos. Junto con la figura del anestesiólogo, la incorporación de estas tecnologías ha aumentado los estándares de seguridad y calidad anestésica en medicina veterinaria.
Investigaciones en tratamientos y diagnósticos
En medicina humana existe muchas revisiones con mucha controversia sobre el impacto de la anestesia general en pacientes oncológicos. Mientras que en veterinaria, comenta, se están publicando estudios y revisiones que intentan evaluar cómo influyen los diferentes fármacos utilizados en anestesia en la evolución y recurrencia tumoral. "Creo que en los próximos años podremos tener más información que nos ayude a adaptar mejor nuestros protocolos en estos pacientes".
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