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La Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona ha aprobado una declaración institucional sobre la regulación de la suelta de perros en espacios y horarios concretos. En un primer punto, se ha acordado iniciar los trabajos técnicos necesarios para regular la suelta de perros ...
La Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona ha aprobado una declaración institucional sobre la regulación de la suelta de perros en espacios y horarios concretos.
En un primer punto, se ha acordado iniciar los trabajos técnicos necesarios para regular la suelta de perros en espacios y horarios concretos de Pamplona, "complementando las actuales Zonas de Esparcimiento Canino y atendiendo a la realidad de uso ya existente en determinados ámbitos de la ciudad, integrando de forma ordenada y responsable la presencia de animales de compañía en el espacio público, desde criterios de convivencia, corresponsabilidad y respecto vecinal".
En un segundo punto, se apuesta por elaborar un catálogo municipal de espacios de suelta regulada de que incluya, entre otros, ámbitos abiertos donde actualmente se practica de facto esta actividad como los fosos de la Ciudadela, Aranzadi o zonas de Mendillorri, "siempre que las condiciones técnicas, de seguridad y de convivencia lo permitan".
En tercer lugar, se acuerda establecer franjas horarias concretas para la suelta de perros en dichos espacios, pudiendo contemplarse "horarios diferenciados según momentos del día, ajustes estacionales y limitaciones puntuales en caso de eventos, alta afluencia o circunstancias especiales".
Por otro lado, ha apuesta por definir "condiciones claras de uso, que incluyan, entre otras: el control efectivo del animal por parte de la persona responsable, el respeto a zonas infantiles y espacios especialmente sensibles, la obligación de recogida de excrementos y el cumplimiento de la normativa específica aplicable a determinados tipos de perros".
En un quinto epígrafe, se acuerda desarrollar una "señalización clara y homogénea" en los espacios regulados, así como un mapa público y "actualizado accesible a la ciudadanía, que permite conocer de forma sencilla dónde y cuándo está permitida la suelta".
Por último, se apuesta por establecer mecanismos de diálogo y colaboración con el vecindario y los colectivos implicados, con el objetivo de "evaluar el funcionamiento de los espacios regulados, prevenir conflictos y valorar la ampliación progresiva de estos espacios en el futuro, siempre en función de la experiencia acumulada y del consenso vecinal".