"La actividad clínica veterinaria es única y debe protegerse sin distinciones de especie"

2025 cierra con un diagnóstico nítido para la empresa veterinaria: un marco regulatorio cuestionado, más carga burocrática y estrés creciente. Desde CEVE, activan una respuesta en dos frentes -formación y reforma legal- con una ILP que busca derogar el RD 666/2023, eliminar incompatibilidades y recuperar la prescripción de antiparasitarios.

Estado: Esperando

09/01/2026

El presidente de CEVE, Sebastià Rotger, reconoce que 2025 ha sido un ejercicio complejo para la empresa veterinaria en España. "Todo ha girado en torno al medicamento y a la entrada en vigor del RD 666/2023, una regulación innecesaria que ha afectado directamente a dos ámbitos que preocupan a los ...

El presidente de CEVE, Sebastià Rotger, reconoce que 2025 ha sido un ejercicio complejo para la empresa veterinaria en España. "Todo ha girado en torno al medicamento y a la entrada en vigor del RD 666/2023, una regulación innecesaria que ha afectado directamente a dos ámbitos que preocupan a los empresarios: la salud laboral y la productividad", apunta.

Tal y como señala, "en salud laboral, el decreto ha intensificado factores de estrés que desde el Departamento de Salud Laboral de CEVE venimos combatiendo, hasta el punto de convertirse este año en la causa principal del malestar profesional, tal y como demuestra un estudio de la UNED". Asimismo, explica que "en productividad, tras diez meses, seguimos en una media de 55 minutos por veterinario y jornada para cumplimentar exigencias burocráticas. Es insostenible tanto para el 85 % de empresas, que son microempresas, como para las corporaciones, donde el efecto es acumulativo". Rotger subraya progresos relevantes en protección de la salud. Como detalla, "a través de Campus CEVE hemos desplegado la formación en RR. LL. específica del sector y obligatoria por convenio, inexistente hasta ahora. Ya nos acercamos a 2.000 profesionales que han completado parte de este itinerario y esperamos seguir avanzando el próximo año". Matiza, además, que ha sido un ejercicio de consolidación para clínicas independientes y corporaciones: "La evolución ha sido positiva, aunque sin el dinamismo de ejercicios anteriores. La productividad continúa siendo el principal desafío". Interlocución con la Administración.

Sobre el diálogo institucional, precisa, "se han producido encuentros al amparo de la transaccional aprobada con la Ley de Salud Pública, que obligaba a sentarse a dialogar, pero ni el MAPA ni Sanidad muestran intención real de acometer los cambios imprescindibles: eliminar cargas administrativas mediante la derogación del RD 666/2023 y suprimir la incompatibilidad que impide la dispensación del medicamento veterinario por parte de clínicos en ejercicio". No obstante, puntualiza: "En el Ministerio de Sanidad percibimos mayor empatía con los problemas del sector, pero falta intencionalidad efectiva".

Respecto a la ILP autorizada por el Congreso, subraya, "no nace de una coyuntura, sino de una estrategia a largo plazo, jurídicamente sólida y alineada con la legislación europea, capaz de sostenerse en el debate parlamentario o ante un eventual recurso". La propuesta de CEVE articula tres medidas clave. La primera, la eliminación de la incompatibilidad del veterinario para dispensar medicamento veterinario. La segunda, la derogación del RD 666/2023 para consensuar un marco normativo realista sobre venta, distribución y uso del medicamento veterinario. Y la tercera, la reintroducción de la prescripción obligatoria de los antiparasitarios por su impacto en la salud pública y el medioambiente.

Según Rotger, "estas medidas sitúan al veterinario en el centro del sistema como garante de la prescripción, del suministro responsable y del uso racional del medicamento, refuerzan su dignidad, autonomía y reconocimiento profesional, y alinean la práctica española con la de nuestros colegas europeos". Y es que, "la supresión de la incompatibilidad resolvería situaciones prácticas, desde la dispensación en servicios ambulantes hasta el suministro de fármacos prescritos por veterinarios de otros Estados miembros, conforme al Reglamento (UE) 2019/6", remarca el presidente de CEVE.

Por otro lado, y en relación con el RD 666/2023, "tras un análisis exhaustivo, concluimos que no es susceptible de reforma y que su derogación es la única vía adecuada. Cualquier modificación parcial mantendría obstáculos al libre ejercicio profesional, a la aplicación del conocimiento científico y al principio de 'lex artis'. La experiencia de estos meses evidencia un perjuicio grave para la clínica veterinaria, tanto en animales de producción como de compañía. La actividad clínica es única y debe protegerse sin distinciones de especie".

Con todo, el sector veterinario debe seguir avanzando en su desarrollo técnico y científico, garantizando a la vez su viabilidad económica y sostenibilidad, con condiciones laborales justas y acordes al nivel de responsabilidad asumido por los profesionales. No caben normas que limiten la autonomía profesional o agraven el problema creciente del agotamiento y el estrés laboral, con riesgo de burnout, que afecta a buena parte del colectivo.

Dónde estamos y adónde vamos

Como apunta Rotger, "en el ámbito normativo no hay duda: con el RD 666/2023 vigente, este es el principal problema, del que derivan otros igual de preocupantes, como el estrés laboral".

Sobre la situación actual de las clínicas y centros veterinarios desde la óptica empresarial, tal y como señala, "está en constante evolución". Y añade: "En las clínicas que denominamos 'independientes' -es decir, las que no pertenecen a ningún grupo- es cada vez más patente la participación en entornos colaborativos, en los que se cede parcial o totalmente la gestión administrativa y económica para definir una estrategia común".

De cara a medio plazo, pronostica que "el sector evolucionará hacia esos entornos colaborativos, porque muchos centros han sostenido durante años infraestructuras sobredimensionadas con inversiones difícilmente amortizables". No obstante, insiste en que existe una brecha entre el valor social de la profesión y la rentabilidad del ejercicio empresarial. Como recuerda, "hay que tener presente de dónde venimos y dónde estamos: en 2017-2018, antes del convenio colectivo, se daban situaciones que propiciaban la competencia desleal y una absurda guerra de precios. Primero llegó la subida del IVA y, después, el convenio, que evidenció la necesidad de ser rentables para poder subsistir". Y subraya una paradoja: "Los veterinarios están muy valorados por los usuarios, pero muchos no terminan de creérselo".

En relación con la inflación, el aumento de costes y la presión fiscal, como explica, "impactan de forma muy negativa, no solo porque ese incremento no se traslada de manera simétrica a los precios de los servicios, sino también porque en algunas comunidades se ha vuelto misión imposible contratar nuevos profesionales por la carestía de la vida y, sobre todo, por el problema de la vivienda". Concluye que "esta situación limita la movilidad de profesionales y dificulta cubrir vacantes".

Prioridades estratégicas de CEVE durante este año

Rotger detalla que, en el plano interno, la prioridad ha sido transformar y consolidar la organización. Por ejemplo, apunta, "hemos impulsado el Campus CEVE para cubrir el vacío formativo en cumplimiento normativo y gestión". En el plano externo, CEVE se ha visto obligada a liderar la labor de lobby para revertir los efectos adversos de la normativa del medicamento.

Respecto a los retos empresariales del sector en los próximos años, sintetiza la hoja de ruta en una idea central: "Hacer nuestras empresas más competitivas, más productivas y, por tanto, más rentables". Y sobre las medidas urgentes para garantizar la viabilidad de las clínicas veterinarias independientes, subraya dos palancas: la integración en entornos colaborativos y la especialización. "En ocasiones, especializarse implica convertirse en excelentes centros de referencia en medicina veterinaria general y derivar determinados casos a centros altamente especializados", comenta.

Por ello, concede un papel decisivo a la gestión empresarial y al liderazgo dentro de la formación continua del veterinario, que considera "vital". "Hace unos años -ejemplifica-, asistí a una ponencia en un congreso de gestión donde se demostraba que era mucho más rentable una hora de gestión que una hora de neurocirugía. Esto no ha cambiado".

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