IM VETERINARIA #67

80 perros de asistencia. “Pero, además, cumplen funciones clave como la sensibilización social, el acompañamiento a los usuarios, la interlocución con las administraciones y la garantía de estándares éticos y de bienestar animal. Desde Purina siempre defendemos que el trabajo de estas entidades es insustituible y debe ser apoyado y reconocido”. De tal manera que Purina, como parte de su compromiso con el bienestar animal y humano, trabaja estrechamente con profesionales de la salud, organizaciones de formación y especialistas en Intervenciones Asistidas con Animales para expandir los beneficios de las terapias asistidas con animales y de los Perros de Asistencia a nivel nacional. Mejorar la visibilidad La situación de los perros de asistencia continúa siendo un reto, en cambio, la incorporación de programas de Terapias Asistidas con Animales está en auge en nuestro país. De hecho, estos programas, que incluyen intervenciones con la presencia de animales como parte integral de los procesos terapéuticos, han crecido significativamente tanto en hospitales como en centros de salud en los últimos años. “En España conviven dos realidades: por un lado, crece el interés clínico, educativo y social en las intervenciones asistidas con animales, basadas en evidencias muy sólidas. Por otro, los derechos de acceso y el reconocimiento de los perros de asistencia aún no están completamente garantizados”, subraya Saperas. Una contradicción que se explica porque ambos ámbitos evolucionan a ritmos diferentes. Las terapias asistidas avanzan gracias a la iniciativa de asociaciones, centros sanitarios y escuelas, mientras que la normativa sobre perros de asistencia depende más de la Administración y de procesos legislativos más lentos. Aun así, esta expansión ha puesto de relieve la necesidad de poner en valor el trabajo de los técnicos en intervención y formar a profesionales para facilitar la integración de estos programas en los entornos sanitarios. Para dar respuesta a esta demanda, Purina lanzó (en 2024), la Alianza Purina Terapia Animal, una iniciativa cuyo objetivo principal es impulsar el conocimiento, en todo el país, acerca de los beneficios que tienen las terapias asistidas con perros y contribuir en la formación y capacitación del personal sanitario interesado en implementarla. “Nuestro propósito es formar a los profesionales sanitarios sobre los beneficios de las terapias asistidas con animales, pero también dar soporte y hacer seguimiento de la implementación de la mano de expertos para asegurar que tanto el personal como los pacientes puedan disfrutar de las ventajas del vínculo humano-animal”, matiza. La base de este programa no es solo generar experiencias positivas que consoliden la presencia de programas de intervenciones asistidas con animales en los sistemas de salud, sino demostrar el vínculo humano-animal en las personas que más lo necesitan, ya que “sabemos que los perros de asistencia o terapia contribuyen a mejorar la vida de las personas”, sin dejar de lado algo imprescindible, como es asegurar el bienestar de los animales en todo momento. Porque la sensibilización social en este tipo de trabajos es fundamental para avanzar hacia la integración de estas prácticas en ámbitos educativos, sanitarios y comunitarios, además de hacia un reconocimiento institucional que permita consolidar programas estables y accesibles para quienes más lo necesitan. “No basta con apoyar proyectos: hay que transformar la percepción social. Por eso, en Purina trabajamos en tres líneas que tienen que ver con la educación, con la disponibilidad de materiales para centros escolares, actividades divulgativas y colaboraciones con educadores caninos y terapeutas; la visibilidad, dando voz a usuarios, asociaciones y profesionales para que cuenten su experiencia de primera mano; y con una ciencia accesible, llevando la evidencia científica sobre bienestar y los beneficios del vínculo humano-animal a un lenguaje comprensible para familias, docentes y profesionales sanitarios”. A pesar de todo ello, siguen necesitándose una batería de medidas que puedan mejorar la visibilidad y el respeto hacia los perros de asistencia en los espacios públicos. Sobre todo, tal y como proponen desde Purina, centradas en llevar a cabo campañas de comunicación institucional que expliquen claramente derechos y obligaciones; llevar a cabo formaciones específicas para profesionales de restauración, transporte y comercio; y crear una identificación visual homogénea para los perros de asistencia, reconocible en todo el país. Pero reina el optimismo en el futuro de los perros de ayuda social en España en los próximos años. “Prevemos un marco regulatorio más homogéneo, impulsado por el trabajo conjunto de entidades y administraciones; mayor presencia de perros de alerta médica y perros para salud mental; la profesionalización y acreditación más sólida en intervenciones asistidas con animales; y más apoyo institucional y sanitario, especialmente en hospitales, centros educativos y residencias. Nuestro deseo es que, en cinco años, ninguna persona con perro de asistencia tenga que justificar su derecho a acceder a un espacio público”. MADRID, CATALUÑA Y ANDALUCÍA CONCENTRAN MÁS DEL 37 % DE LOS PERROS ASISTENTES ACREDITADOS DEL PAÍS

RkJQdWJsaXNoZXIy NTI5ODA=