24 Elena Baselga Morros (Col·legi Oficial de Veterinaris de Barcelona, Barcelona) A pie de calle COMUNIDAD La presencia de los veterinarios en ámbitos más allá de la clínica asistencial es una realidad, especialmente en el contexto de las políticas públicas vinculadas al bienestar animal. Así lo refleja la trayectoria de Elena Baselga Morros, veterinaria y técnica de Bienestar Animal en un ayuntamiento, cuya experiencia profesional abarca más de dos décadas en distintos sectores de la profesión. Desde su perspectiva, la situación actual del sector veterinario en España muestra signos de evolución positiva. “Yo creo que la situación actual del sector veterinario, en general, está mejorando, ya que es una carrera con muchas salidas profesionales diferentes”, puntualiza. En este sentido, subraya el impacto que puede tener el nuevo marco normativo en bienestar animal: “Con la nueva Ley de Bienestar Animal creo que la figura del veterinario empezará a ser necesaria en los ayuntamientos”, lo que abre nuevas oportunidades laborales en la Administración pública. ¿CÓMO HA EVOLUCIONADO EL PAPEL DEL VETERINARIO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS? ¿CÓMO HA AFECTADO LA CRISIS A LA PROFESIÓN? ¿CUÁLES SON LOS RETOS DE FUTURO? EN A PIE DE CALLE NOS ACERCAMOS A LOS PROFESIONALES DEL SECTOR PARA RESPONDER ÉSTAS Y OTRAS PREGUNTAS. El reconocimiento profesional, sin embargo, sigue siendo desigual según el ámbito de ejercicio. Elena Baselga ha desarrollado su carrera en clínica de pequeños animales, inspección en mataderos y, actualmente, en la administración local. “La valoración es diferente dependiendo del sector”, explica, basándose en su experiencia de más de 20 años en clínica de pequeños. En este sentido, comparte que, “en general, no me he sentido suficientemente reconocida ni por los clientes ni por los jefes”. En contraste, su paso por la Administración le ha proporcionado una percepción distinta, ya que expresa que “he sentido y me siento que reconocen mi trabajo”. Entre los principales retos de la profesión, destaca la necesidad de visibilizar el papel integral del veterinario en la sociedad. “Creo que la gente tiene que conocer que los veterinarios no solo somos ‘médicos’ de animales”, afirma. Así, pone el acento en funciones clave como la salud pública, la inspección, la gestión del bienestar animal y la prevención. La carga laboral y el estrés asociados al ejercicio clínico también han tenido un impacto en su bienestar. “Como veterinaria de clínica, puedo decir que mi carga laboral y falta de reconocimiento de mi trabajo me afectaba a mi bienestar profesional y también personal”, reconoce, alineándose con una realidad cada vez más presente en el debate sobre la sostenibilidad de la profesión. Con una visión realista pero constructiva, lanza un mensaje a quienes se plantean estudiar veterinaria.“Que la estudie, que es una carrera muy bonita”, aconseja, aunque matiza la importancia de mantener una mirada amplia para que “no se centren solo en que se van a dedicar a clínica de pequeños animales”, y que “exploren otras salidas profesionales más reconocidas y mejor remuneradas”. Un consejo que resume la necesidad de diversificar, poner en valor todas las facetas de la profesión y avanzar hacia un modelo profesional más visible, reconocido y sostenible. “CREO QUE LA GENTE TIENE QUE CONOCER QUE LOS VETERINARIOS NO SOLO SOMOS ‘MÉDICOS’ DE ANIMALES”
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