IM VETERINARIA #67

20 lemas éticos y morales, especialmente cuando sus actuaciones no dependen exclusivamente de su criterio clínico. Procesos como la prescripción, la identificación, la esterilización o la eutanasia están condicionados por otros actores, como los responsables de los animales, la industria farmacéutica o la propia administración. A ello se suman problemas estructurales, como la falta de actualización de las fichas técnicas de los medicamentos, la ausencia de formatos adecuados para determinadas especies o tamaños, la lentitud en los registros y el incremento de la burocracia. Herramientas como PRESVET, lejos de simplificar, “imponen más cargas burocráticas”, contribuyendo a una situación que puede desembocar en burnout o ‘fatiga por compasión’. Crecimiento del ‘burnout’ Por todos estos motivos, el burnout es uno de los mayores problemas de la profesión. “La profesión veterinaria tiene un alto porcentaje de abandono y es de las más aquejadas por el síndrome del ‘burnout’”, argumenta. Como consecuencia, los tres colegios provinciales valencianos ofrecen servicios de atención psicológica de forma autónoma, con primeras consultas gratuitas y tarifas conveniadas. En el ICOVV, este trabajo se ha intensificado desde la pandemia de la Covid-19. Tras las primeras acciones conjuntas con Unión Sanitaria Valenciana, en 2023 se presentó el primer gran estudio nacional sobre burnout en veterinarios de animales de compañía. A partir de ahí, se puso en marcha el proyecto ‘EstarBien | BienEstar’, que “trata de promover pequeños grupos de ayuda tutelados por expertos en la materia con los que tratar de prevenir y, en su caso, dar alternativas a los veterinarios que puedan estar sufriendo este síndrome”. Los datos recabados en 2025 reflejan la magnitud del problema: de 150 colegiados encuestados, un 30,1 % reconoció encontrarse emocionalmente “mal” y un 7,7 % confesó “no poder más o estar muy mal”, cifras que evidencian la necesidad de seguir reforzando las medidas de apoyo. En los grupos de ayuda mutua se abordan estrategias de gestión emocional, manejo de situaciones complejas con los clientes y técnicas de reducción del estrés. Un claro ejemplo es el apoyo que ofrecieron en la DANA de 2024, cuando el ICOVV activó asistencia psicológica gratuita que aún continúa vigente. Retos estructurales en la Comunitat Valenciana En el ámbito autonómico, Ibor identifica dos grandes retos en la profesión: las condiciones laborales y la salud mental. En relación con el empleo, subraya la necesidad de trabajar junto a sindicatos y patronales en la mejora del convenio colectivo, respetando su autonomía en la negociación. Sin embargo, advierte de que “el problema de la precariedad laboral entronca con la sobreoferta de facultades de veterinaria”. La Comunitat Valenciana cuenta con dos facultades de la especialidad y una oferta de 432 plazas solo en la provincia de Valencia. En este escenario, el proyecto de una tercera facultad pública en Ontinyent podría “contribuir a precarizar más la profesión, impactando además en los centros veterinarios de la Vall d’Albaida, la comarca donde se levantará”. En este sentido, aclara que la oposición del CVCV no responde al carácter público del proyecto, sino a criterios de sostenibilidad profesional. “Desde la profesión se hubiera agradecido que esta iniciativa se hubiera tomado mucho antes, por ejemplo en 1998, cuando la Universidad de Valencia lo planteó por primera vez”, puntualiza. El problema se agrava porque veterinaria se sitúa entre las titulaciones superiores peor remuneradas del país y, con la apertura de esta nueva facultad, Valencia superaría las 500 plazas, colocándose por delante de Madrid (423 plazas) y de Cataluña (175 plazas) en oferta universitaria. Defensa de los derechos laborales La protección de los derechos laborales forma parte constante de la agenda del CVCVC, aun sin tener consideración de sindicato ni de patronal. Especialmente en las provincias de Alicante y VaFortalecer la profesión veterinaria La visibilidad social de la profesión es uno de los objetivos prioritarios del CVCV, que impulsa campañas de comunicación y divulgación sobre tenencia responsable, salud pública, seguridad alimentaria y el papel del veterinario en ámbitos menos conocidos. “Trasladar a la sociedad nuestro papel y ser referente para la ciudadanía, los medios, las administraciones y poderes públicos, es uno de nuestros fines”, detalla la presidenta, Inmaculada Ibor. Citando la frase de Mahatma Gandhi “El futuro depende de lo que hagas hoy”, hace referencia a una perspectiva “desde la que se han de afrontar los principales retos de la profesión”. Igualmente, subraya la importancia de mejorar las condiciones laborales para “ejercer dignamente la profesión y dotar al veterinario de herramientas que contribuyan a fortalecer su salud mental”. Por otro lado, pone el acento en la relevancia de las relaciones institucionales y en la necesidad de que la profesión se convierta en un referente para los poderes públicos y la administración en materias de su competencia, sin perder de vista que lo esencial sigue siendo “la salud y bienestar de los animales y por extensión de las personas y del medio ambiente”. Para ello, es imprescindible conocer el entorno, reflexionar y ser críticos para anticiparse a la evolución de la sociedad, las enfermedades emergentes y los cambios ambientales. Finalmente, añade que “la veterinaria es una profesión que se ejerce con vocación y pasión, muy viva, y que va a evolucionar conforme evolucione la sociedad”.

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