IM VETERINARIA #67

19 “LA PROFESIÓN SIEMPRE HA ESTADO MARCADA POR LA VISIÓN ‘ONE HEALTH’, QUE RECONOCE LA INTERDEPENDENCIA DE LOS SERES HUMANOS, LOS ANIMALES Y LOS ECOSISTEMAS” La veterinaria es hoy una profesión sanitaria transversal y esencial para la salud pública, aunque todavía insuficientemente reconocida en muchos ámbitos institucionales y sociales. Así lo defiende Inmaculada Ibor, presidenta del Consell Valencià de Col·legis Veterinaris (CVCV) y del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Valencia (ICOVV), quien afirma que el sector se ve afectado por una creciente complejidad normativa, presión asistencial, precariedad laboral y un preocupante impacto sobre la salud mental de los profesionales. Múltiples ámbitos de actuación La presidenta de ambas instituciones explica que la veterinaria se trata de una profesión con múltiples áreas de actuación que incluyen “la clínica de animales de compañía, la salud pública o seguridad alimentaria, la sanidad y producción ganadera, el medio natural, la investigación o la docencia”. Esta diversidad, lejos de fragmentar la profesión, encuentra su cohesión en el concepto de Una sola salud (One Health). Todas estas actividades están interconectadas por una visión integral de la salud, a la que se suma el enfoque Un solo bienestar (One Welfare), que integra bienestar animal, humano y ambiental. Este marco conceptual sitúa a la veterinaria en una posición clave ante desafíos globales como las zoonosis, las resistencias antimicrobianas, el cambio climático o la seguridad alimentaria. Sin embargo, el entorno es complejo, condicionado por “las nuevas tecnologías y formas de comunicación, los marcos normativos, la situación laboral y el intrusismo”, factores que afectan al conjunto del país y que también se reproducen en la Comunitat Valenciana. Pérdida de autoridad sanitaria Según la especialista, la evolución de los valores sociales ha generado una ciudadanía más exigente, pero no siempre mejor informada, que en ocasiones “pretende imponernos la imagen que se han forjado de nosotros como veterinarios, exigiéndonos cada día más”. Como resultado, incrementa la presión asistencial y emocional sobre los veterinarios. Asimismo, alerta del impacto que tiene el actual ecosistema informativo, dominado por la inmediatez, la sobreexposición a contenidos no verificados y la proliferación de fake news (noticias falsas). En este contexto, “la comunicación es de vital importancia; saber qué queremos decir y cómo debemos expresarlo”, apunta. Reconocimiento sanitario Aunque la Ley 44/2003 reconoce explícitamente a la veterinaria como profesión sanitaria, este reconocimiento no siempre se refleja en la práctica diaria. Las tendencias políticas gobernantes influyen en el reconocimiento, ya que, “actualmente, nuestras competencias están repartidas entre los ministerios con competencias en sanidad, agricultura y consumo”. Esta realidad ha podido causar que “nuestro marco funcional no se haya localizado únicamente en el área sanitaria”. La presidenta contextualiza este debate desde una perspectiva histórica, recordando que “la primera referencia a la unión de los tres aspectos que conforman ‘Una sola salud’ fue la de Segismundo Malats y Codina, en 1793, en su primera clase en el Real Colegio-Escuela de Veterinaria”. Más tarde, en siglo XIX, el químico y microbiólogo francés Luis Pasteur afirmó que “La medicina cura al hombre, la medicina veterinaria cura a la Humanidad”, ya que la veterinaria ha desempeñado un papel clave en la prevención de enfermedades y la protección de la población. “Esta interconexión quedó patente cuando se acuñó, en 1922, el lema de los veterinarios ‘Hygia Pecoris Salus Populi’, para finalmente evolucionar al concepto ‘One Health’ que tenemos en mente en estos momentos”, agrega. En la actualidad, el enfoque One Health se encuentra recogido en normas como la Ley General de Salud Pública y la reciente Ley de creación de la Agencia Estatal de Salud Pública, lo que “va a contribuir a que nuestro encaje como sanitarios se haga más patente”. Pequeños pasos para conseguir grandes avances Más allá de estos avances, persisten barreras como la falta de reconocimiento de los centros veterinarios como centros sanitarios o la aplicación de un IVA del 21 % a los servicios veterinarios. Este último aspecto, provoca que la atención veterinaria sea percibida “como servicio de lujo y no como un bien de salud pública”. La creación de la subcomisión de los veterinarios en el Congreso de los Diputados “puede ser un avance, ya que estudiará en profundidad la situación del sector, recopilará información, escuchará a los distintos actores del sector -colegios profesionales, representantes institucionales y expertos- y elaborará un informe con conclusiones”. Esta subcomisión abordará temas relacionados con la dispensación y prescripción de medicamentos, teniendo en cuenta otros problemas que afronta la profesión. Actualizar la legislación sanitaria A nivel nacional, la Administración está inmersa en un proceso de renovación de la legislación sanitaria, especialmente en ámbitos como medicamentos veterinarios o bienestar animal. No obstante, “en muchos casos los legisladores no atienden los criterios científico-técnicos que les aportamos y resultan normativas inaplicables, con múltiples interpretaciones y a veces contradictorias con la finalidad que ellas mismas argumentan”. El resultado es un ejercicio profesional en el que los veterinarios se enfrentan con frecuencia a di-

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