IM VETERINARIA #27

15 im veterinaria Entre esas especies hay animales de compañía en permanente contacto con personas, por lo que los datos existentes apuntan a que sus contagios son causa de haber tenido relación con ellos. “Estaría sucediendo, sería una zoonosis reversa o antropozoonosis. Por tanto, se considera que las mascotas acaban siendo las víctimas colaterales de la pandemia de covid-19, ya que algunas de ellas pueden llegar a infectarse en el ambiente familiar” , expone Segalés. No obstante, los datos de infección en mascotas conocidos en la actualidadsonmuy residuales, tal ycomoreconoceel investigador. “Sería conveniente estudiar hasta qué punto estas mascotas se han llegadoainfectar.Seguroqueelnúmerodeevidenciasdeinfecciónde mascotasincrementaráenelfuturo,peropensamosqueestasnojue- gan ningún papel significativo en la epidemiología del coronavirus” . Eso sí, la baja incidencia de la enfermedad enmascotas no quita paraquelosexpertosrecomiendentomarmedidasdeprevención con ellas, aunque de entrada fuesen las mismas que en el caso de las personas. “Ello implica que si tenemos un familiar infectado por SARS-CoV-2, con o sin enfermedad clínica evidente, lo lógico sería que no se acercara a lamascota (distanciamiento social), que en caso de hacerlo lo hiciera con medidas de protección individual (mascarilla, guantes), que se lavara las manos antes y después de tocar lamascota, etc.” . Esmás, añadeel catedrático, si otro familiar sano y no sospechosode infecciónpudiera cuidar de lamascota, esa sería la mejor opción. “Aunque los datos actuales apunten a que no tenemos demostradoningún caso de infecciónde animales ahumanos,elprincipiodeprecaucióndebeserelqueguielarelación con el animal” . Investigaciones en marcha Esta relación tan estrecha entre el comportamiento del covid-19 en humanos y animales se plasma también en el ámbito de la investigación. De hecho, el propio IRTA-CReSA está involucrado endistintas investigaciones. Laprincipal consiste enun consorcio formadoconjuntamente conel Institutode Investigacióndel Sida (IrsiCaixa) y el Barcelona SupercomputingCenter, financiado por la empresa Grifols. “En este gran proyecto estamos investigando a tres niveles. Por un lado, estamos testando la eficacia in vitro de productos ya comerciales conpotencial anti-vírico; la confirmación de este efecto permitiría disponer de drogas que los hospitales podrían utilizar desde ya mismo. También estamos trabajando en el desarrollo de nuevos anti-víricos, anticuerpos y una vacuna” , desarrolla Segalés. La aportación principal de IRTA-CReSA está en realizar los test en laboratorio para evaluar la eficacia de pro- ductos anti-víricos, así como el desarrollo de modelos animales para testar todos los elementos indicados en desarrollo. “Ello es posible porque el IRTA-CReSA dispone de laboratorios y animalario con bioseguridad de nivel 3, que es lo que se requiere para trabajar con el SARS-CoV-2” , explica. En estemomento ya han ensayadomás de 50 drogas anti-víricas in vitro , “aunque lamentablemente solo unas pocas han resultado efectivas, tal como sería el caso de los ya conocidos remdesivir e hidroxicloroquina” , avanza el investigador, quien de igual manera especificaqueun resultadopositivo invitrono significaque luego el producto sea eficaz in vivo, tal como recientemente se ha visto con la hidroxicloroquina. “ También hemos ensayado el modelo de cerdo como potencial modelo de infección por SARS-CoV-2, pero hemos visto que esta especie no es susceptible a la infección por nin- gunavíade inoculaciónentre las testadas (intranasal, endotraqueal, intramusculareintravenosa).Noobstante,tenemoslaesperanzaque elmodelode cerdo seade interés comomodelode inmunogenicidad para la evaluación de vacunas” . Por otro lado, en los próximosmeses, “estaremosponiendoapunto modelosdeinfecciónconelhámsteryelratóntransgénicoqueexpresa el ACE2 (enzima convertidos de angiotensina 2, receptor celular del virus) humanizado” . Además, “se está avanzando en el desarrollo vacunal y este mes de mayo nuestros colegas de IrsiCaixa ya han inoculado ratones convencionales para testar inmunogenicidad de los primeros prototipos” , apunta. Justamente el tema de las vacunas es el que está dandomás que- braderos de cabeza a los científicos porque requieredeun tiempo que la pandemia no regala. “El desarrollo de vacunas no es obvio, en el sentido de que se necesitan llevar a cabo estudios pre-clínicos (in vitro y en modelos animales) así como clínicos (en personas). La compleciónde estos estudios, para lamayor parte de vacunas llevan años, que podrían ser hasta 10 o 15” , desarrolla el investigador. Y la falta de tiempo no es la única complicación. “La vacuna que se ha registradoenmenortiempohastaelmomentofueunproductofrente alsarampiónytardócuatroaños.Tambiénhayquepensarqueel80% de productos vacunales que llegan a fase clínica I (la primera de las tres fases clínicasde losprocesosde registro)noacabande registrarse nunca,loqueimplicapotencialesproblemasdeseguridady/oeficacia enmuchasdeellas. Deahí el interésdequeexistaunnúmeroelevado de iniciativas para el desarrollo vacunal frente al SARS-CoV-2 a nivel mundial, ya que no todas verán la luz en el mercado. Pero es cierto que la urgencia de la pandemia y la evolución tecnológica tienen que ayudar a poder disponer de un producto que llegue al mercado comomuytardeen2021.Yesoseríaunrécordmundialentodaregla” . Mientras que se descubre un tratamiento totalmente eficaz o una manera de inmunizar a la población, la única prevención posible partede lasmedidasqueyaseestántomando. EnopinióndeSega- lés la situación en España hamejorado “muy substancialmente” en relacióna loscasosdetransmisióndeSARS-CoV-2ydeenfermosde covid-19. Esto significaque lasmedidas dedistanciamiento social, “sin duda, han tenido un efectomuy relevante en la disminución del llamadoratiodereproducción(R0),esdecir,enelnúmerodepersonas que se infectan a partir de una persona infectada” . No obstante, concluye el científico, “no nos podemos relajar ya que el virus no ha desaparecido y hay que estar atentos a posibles nuevos casosde transmisiónquedeberíamosdetectar cuantoantes, así como trazar sus contactos. Quieropensar que hemos aprendido la lecciónde losmeses de febreroaabril y, por tanto, deberíamos te- nermuchamás capacidadde reaccióndiagnósticaydeaislamiento precoz de nuevos casos” . “La urgencia de la pandemia y la evolución tecnológica tienen que ayudar a poder disponer de un producto que llegue al mercado como muy tarde en 2021”

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