"La rápida evolución de la traumatología veterinaria exige una continua especialización"

El alto grado de especialización hace que la traumatología veterinaria se acerque cada vez más a la que se practica en medicina humana. Un aspecto que valoran desde Imavet, centro especializado desde el que los veterinarios Jaime Villar y Lidia Mariño analizan el sector.

La traumatología veterinaria es el área de la Veterinaria que se encarga de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de problemas óseos, articulares o musculares. Una especialidad que conocen en profundidad desde Imavet, centro de referencia y especialidades clínicas afincado en A Coruña, en el que cuentan con un ...

La traumatología veterinaria es el área de la Veterinaria que se encarga de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de problemas óseos, articulares o musculares. Una especialidad que conocen en profundidad desde Imavet, centro de referencia y especialidades clínicas afincado en A Coruña, en el que cuentan con un quirófano equipado con tecnología para la realización de intervenciones que por medios técnicos no pueden realizarse en quirófanos convencionales. Este centro dispone también de un TAC Toshiba Astelion de 16 cortes y arco quirúrgico, y de un servicio de urgencias y hospitalización 24 horas, así como servicio externo de traumatología por toda la comunidad gallega.

Los veterinarios Jaime Villar Estalote, que es además director del centro, y Lidia Mariño Carballo, están al frente del equipo de traumatología y ortopedia de Imavet. Desde este espacio no solo trabajan la parte asistencial, con medios diagnósticos de última generación, sino que también apoyan la formación,impartiendo seminarios y talleres para veterinarios y auxiliares. Una apuesta por la formación del sector que ya ha acercado hasta su centro a más de 500 asistentes cada año.

Entre los problemas más frecuentes, tanto de la traumatología veterinaria en general como de los que específicamente llegan a su centro, se encuentran las fracturas. En Imavet abordan desde la resolución de estas fracturas hasta el tratamiento de lesiones ortopédicas como la rotura de ligamento cruzado, displasia de cadera y codo, así como problemas degenerativos (osteoartrosis).

Problemas de salud veterinaria que sufren tanto los animales de razas grandes como los más pequeños. "Todos están predispuestos a sufrir problemas traumatológicos, aunque las razas grandes son las más comúnmente afectadas", explican los veterinarios. "Los problemas que más vemos en la clínica diaria son problemas ortopédicos como la rotura de ligamento cruzado craneal o la displasia de cadera y codo", explica Jaime Villar, quien además de llevar junto a su compañera el área de Traumatología, también coordina el área de Neurología. El centro ofrece además otro tipo de servicios como el diagnóstico por imagen, bancos de sangre, tomografías computarizadas, consultas especializadas, oncología o medicina interna.

En concreto, el veterinario explica que la raza con una mayor incidencia de displasia de cadera y codo es el Labrador Retriever, aunque probablemente también influya el elevado censo en la población. "Es también una patología muy frecuente en Bulldog, Dogo de Burdeos, Mastín, San Bernardo, Rottweiler, Pastor Alemán...", continúa. También señala que, en cuanto a la rotura de ligamento cruzado, al ser un proceso degenerativo, es frecuente que aparezca en prácticamente todas las razas.

Corrección de la rotura de ligamento cruzado craneal

Los veterinarios de Imavet destacan que, por encima de todos los tratamientos, el que más se realiza es la corrección de la rotura de ligamento cruzado craneal. "La incidencia de esta patología es muy alta en comparación a otras lesiones", describen. Los problemas en esta zona de la rodilla provocan una inestabilidad articular, lo que conlleva en consecuencia a una degeneración de la rodilla afectada. Este fallo es una de las causas más comunes de la cojera en las patas traseras de los animales, lo que a su vez deriva en dolor y, probablemente, en una posterior artritis de rodilla.

Para tratar estas roturas existen múltiples técnicas (TTA, CTWO, TPLO...) que se eligen en función "de la anatomía del animal, del tipo de hábitat, de su actividad física predominante..." El tratamiento quirúrgico suele ser el predominante, aunque en ocasiones se puede optar por opciones menos agresivas. En cualquier caso, se debe prestar una especial atención a la recuperación del animal, limitando la rotación interna de la tibia, el desplazamiento craneal de esta con respecto al fémur o previniendo la hiperextensión de la rodilla.

También influyen en todas estas patologías los hábitos de vida que lleven los animales. "Muchas patologías multifactoriales, como por ejemplo la displasia, se ven agravadas por un exceso de peso o un ejercicio excesivo durante el desarrollo", explican los veterinarios. La displasia de cadera es una anomalía del desarrollo óseo, que aparece con mayor frecuencia en perros que tienen un crecimiento rápido. También influye la predisposición genética, derivando en una inestabilidad de la articulación de la cadera, la cual a su vez puede derivar en una artrosis o degeneración articular secundaria.

Los especialistas también destacan que en numerosas ocasiones este tipo de patologías no pueden ser ni diagnosticadas ni tratadas desde un solo punto de vista, sino desde la combinación de varias áreas. Como ejemplo ponen algunos problemas traumatológicos como la poliartritis reumatoide, uno de los reumatismos inflamatorios crónicos más frecuentes en animales, sobre todo en perros. "Pueden estar causados por procesos inmunomediados, agentes infecciosos, etcétera, por lo que le correspondería a la especialidad de medicina interna abordar el caso", explican los veterinarios.

"También los especialistas en diagnóstico por imagen tienen una gran importancia en el área de la traumatología. Una buena interpretación de una tomografía computarizada o una buena ecografía musculo-esquelética es indispensable para un buen diagnóstico", agregan los veterinarios. Del mismo modo que sucede en la medicina humana, para diagnosticar y tratar al animal de manera eficiente, deben combinarse diferentes especializaciones y realizar un trabajo coordinado por parte de un equipo de veterinarios multidiscilplinares y especializados en distintas áreas.

Del mismo modo destacan que cobra también una gran importancia en el sector de los problemas traumatológicos la rehabilitación veterinaria, -al igual, una vez más, que sucede en la medicina humana-, imprescindible para "una mejor y más rápida evolución de los casos". "El trabajo en conjunto entre todas las especialidades es la clave del éxito", valoran.

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