Nos acercamos a la Clínica Veterinaria Algalia y al Hospital Veterinario Urvemace en pleno centro de Málaga para conocer a Pedro Mayoral. Allí es director del equipo de Cirugía y también ejerce como profesor y ponente en jornadas y seminarios dedicados a la formación y al perfeccionamiento profesional de auxiliares ...
Nos acercamos a la Clínica Veterinaria Algalia y al Hospital Veterinario Urvemace en pleno centro de Málaga para conocer a Pedro Mayoral. Allí es director del equipo de Cirugía y también ejerce como profesor y ponente en jornadas y seminarios dedicados a la formación y al perfeccionamiento profesional de auxiliares técnicos veterinarios. "Aunque llevo a cabo labores de consulta, pruebas diagnóstica y dirección de los centros del Grupo, mi trabajo diario se centra en la cirugía tanto de tejidos blandos como traumatológica".
¿Cuáles son las principales novedades? "Desde hace años llevamos innovando en anestesia con todo lo necesario para la monitorización, respiración asistida, uso de sevofluorando, etc., y poniéndonos al nivel de medicina humana tanto en el campo de la esterilidad quirúrgica como en la aplicación de los principios de sangrado mínimo gracias al electrocauterio y los selladores vasculares".
En cuanto a la gestión del conglomerado empresarial, Pedro Mayoral así lo detalla: "Por una parte, el hospital con sus medios, tecnología y equipo facultativo, constituye un apoyo fundamental para las clínicas veterinarias porque permite prestar servicios muy especializados. Por otra parte, nuestro trabajo sería inviable si no contara con la labor de los veterinarios clínicos y etólogos que diagnostican en primera línea y de manera precisa a los pacientes". Esto es, unos y otros van de la mano, se complementan y se necesitan.
De las medidas tomadas debido al Covid-19, Pedro Mayoral recuerda que "nos adaptamos rápidamente a la situación a pesar de que había mucho temor y preocupación por el contagio tanto en el personal como en los clientes". También los propietarios supieron reaccionar: "Han sido conscientes de la importancia de la salud de sus mascotas, y han aumentado tanto visitas como los gastos en veterinarios".
La sociedad civil sí ha reaccionado, pero ¿y el Gobierno? "Se nos tiene en cuenta como esenciales porque velamos por la salud de personas y animales, sin embargo, no estamos catalogados como sanitarios". Lo cual requiere de manera urgente de un cambio de paradigma, de mentalidad, de consideración hacia una profesión con implicaciones tanto en animales como en humanos. "Es hora de que se nos reconozca en relación a nuestra capacitación y nuestro trabajo, es decir, que se nos sitúe en el nivel social y profesional que nos corresponde".
Todo ello debe ir acompañado también de unas leyes transparentes y actuales en materia de bienestar animal que "deben contar con nuestra colaboración como forma de dibujar un marco normativo común". Pedro Mayoral reivindica, además, la corrección del IVA "para equipararlo con profesiones sanitarias" y una formación especializada de los profesionales.
La clave para los próximos años está "en procurar que el cliente tenga una relación estrecha con la clínica aumentando el número de visitas ya sea con planes de salud, de desparasitación interna trimestral o de prevención de leishmaniosis, por ejemplo".
En definitiva, fidelización basada en especialización y personalización, disposición de tecnología puntera en los centros, equipos colaborativos entre los profesionales, y un reconocimiento social justo para los veterinarios. "La sociedad tiene que considerar a los veterinarios como auténticos sanitarios en medicina veterinaria", concluye.