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La Real Sociedad Canina de España (RSCE) ha lanzado su campaña de verano contra el abandono de perros bajo el lema "Tu perro no entiende de agostos. No lo abandones", una llamada a planificar las vacaciones teniendo en cuenta a los animales que forman parte del hogar y de la ...
La Real Sociedad Canina de España (RSCE) ha lanzado su campaña de verano contra el abandono de perros bajo el lema "Tu perro no entiende de agostos. No lo abandones", una llamada a planificar las vacaciones teniendo en cuenta a los animales que forman parte del hogar y de la familia. La organización recuerda que un perro no entiende de reservas, maletas ni cambios de planes, pero sí acusa la falta de previsión de quienes tienen la responsabilidad de cuidarlo.
La RSCE recuerda que en los meses de verano se concentra casi una tercera parte de los abandonos de perros en España, coincidiendo con el periodo de mayor movilidad, viajes y desplazamientos familiares. El pasado verano se superaron los 100 millones de desplazamientos por carretera en julio y agosto, con 52 millones solo en agosto, según la DGT.
La organización pone el foco en la planificación de las vacaciones y los desplazamientos, un factor que está detrás del 32% de los abandonos y que cobra especial relevancia durante el verano. En su opinión, igual que se reserva el alojamiento o se organiza el transporte, también hay que planificar qué pasará con el perro durante las vacaciones.
El perfil más habitual del perro abandonado responde a un animal adulto, de tamaño medio y mestizo. En muchos casos, se trata de perros que ya han convivido en un hogar y que, durante el verano, acaban en carreteras, gasolineras, protectoras o refugios por situaciones que podrían haberse evitado con una mejor organización.
La RSCE insiste en que tener perro implica una responsabilidad durante todo el año, también en vacaciones. Siempre que sea posible, la primera opción es viajar con él, aprovechando la oferta creciente de alojamientos, apartamentos, campings, casas rurales y destinos pet friendly. Cuando no sea viable, la alternativa es recurrir a familiares o personas de confianza o, a falta de ellos, a cuidadores profesionales, guarderías de día o residencias caninas, lo cual supone un gasto extra que también hay que planificar.
La organización recuerda que mantener a un perro supone un gasto medio de 105 euros al mes, alrededor de 1.200 euros al año, una cifra que varía en función de su tamaño, alimentación, atención veterinaria y necesidades específicas. A esa previsión deben sumarse también los periodos vacacionales, porque viajar con él, contratar un cuidador o reservar una residencia canina también son parte del compromiso de convivir con un animal.
Según datos sobre hábitos de viaje con animales de compañía, más de la mitad de los propietarios opta por viajar con su mascota en vacaciones, mientras que cerca de un tercio decide dejarla con familiares, amigos o en una residencia canina.
El presidente de la RSCE, José Miguel Doval, destaca que "un perro no entiende de calendarios, reservas ni agostos. Entiende de vínculo, familia y cuidado. Por eso queremos recordar que las vacaciones se pueden organizar de muchas formas, pero siempre con previsión y nunca a costa del abandono".