
Estado: Esperando
La economía japonesa ha vivido un crecimiento moderado en la última década. En los últimos diez años, el PIB del país nipón apenas ha aumentado un 4,3%, con varios años de estancamiento e incluso algunos de caídas. Sin embargo, hay sectores económicos que sí han conseguido expandirse con fuerza. Entre ...
La economía japonesa ha vivido un crecimiento moderado en la última década. En los últimos diez años, el PIB del país nipón apenas ha aumentado un 4,3%, con varios años de estancamiento e incluso algunos de caídas. Sin embargo, hay sectores económicos que sí han conseguido expandirse con fuerza. Entre ellos, destaca el mercado de productos y alimentos para mascotas. Japón se ha sumado al boom global de los animales de compañía, y el sector ha podido crecer cerca de un 30% en la última década.
Las mascotas hacen crecer este sector ocho veces más que la media del país. Este dinamismo se explica por el aumento de hogares que apuestan por incorporar un animal de compañía en su vivienda, impulsado por el envejecimiento poblacional y la búsqueda de compañía en las grandes ciudades. Las empresas de alimentación y servicios veterinarios han sabido readaptar su oferta a esta demanda creciente.
Según datos del último informe de Rakuten Insight, en 2025 los perros seguían siendo la mascota más popular en Japón. Presentes en el 11% de los hogares, los canes son la mascota más común en las viviendas japonesas, pero los gatos han crecido con fuerza. Los felinos están presentes en el 10% de los hogares del país, muy por delante de los peces (4,5%), las tortugas (1,6%) o los pájaros (1,5%). Esta práctica igualdad entre perros y gatos refleja una tendencia imparable en los últimos años.
El auge de los gatos en el país asiático ha hecho que la comunidad felina en Japón haya crecido hasta los nueve millones de ejemplares en los últimos años. Una cifra que, si bien en 2025 se redujo levemente, muestra una tendencia al alza en la adopción de felinos. Japón contrasta con países vecinos como China o Vietnam, donde la presencia de gatos como animales de compañía es aún muy minoritaria, debido a tradiciones y prejuicios culturales todavía presentes.
En el ecosistema perruno, los japoneses apuestan más por las razas pequeñas que por las grandes. De hecho, el gasto en perros pequeños es considerablemente superior al del resto de mascotas del país, ya que requieren accesorios específicos, ropa, transportines y cuidados más frecuentes.
