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El ayuno puede tener efectos beneficiosos en la fisiología de las truchas, como el aumento de su resistencia al estrés y el mantenimiento de la calidad del agua durante prácticas rutinarias como el transporte, aunque depende de la temperatura del agua, según un estudio liderado por la ...
El ayuno puede tener efectos beneficiosos en la fisiología de las truchas, como el aumento de su resistencia al estrés y el mantenimiento de la calidad del agua durante prácticas rutinarias como el transporte, aunque depende de la temperatura del agua, según un estudio liderado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Los resultados de esta investigación muestran que en condiciones frías (alrededor de 8,8°C) los peces desarrollan una mayor flexibilidad metabólica, lo que les permite adaptarse mejor a la falta de alimento.
Además, según ha indicado la UCM en un comunicado, presentan una regulación "más eficiente" del estrés y activan mecanismos celulares asociados al uso optimizado de la energía.
En contraste, bajo condiciones cálidas de verano, las respuestas fueron más atenuadas o inconsistentes, sugiriendo que las altas temperaturas limitan la plasticidad fisiológica, obligando al pez a priorizar la termorregulación frente a la adaptación a la privación alimentaria.
"Aunque los peces en condiciones estivales presentaron mayores reservas de glucógeno muscular, probablemente por un ahorro metabólico, esto no se tradujo en una mejor condición muscular", ha añadido la investigadora del Departamento de Producción Animal de la UCM, Andrea Martínez Villalba. En su tesis se engloban estos resultados publicados en tres artículos científicos.
Los ensayos experimentales del trabajo se llevaron a cabo en las instalaciones de acuicultura de la Universidad Politécnica de Madrid. Allí, las truchas arcoíris procedentes de una piscifactoría comercial en Cifuentes (Guadalajara) participaron en tres experimentos.
El primero y el segundo estudiaron el ayuno en verano y en invierno, respectivamente y el tercero se centró en el papel del enriquecimiento ambiental, una estrategia de bienestar animal aplicada en ganadería y cría de animales que modifica el entorno para asemejarlo más al hábitat natural de las especies.
En este sentido, el enriquecimiento ambiental proporciona estímulos adecuados para la reducción de la monotonía física, ofrece "un medio eficaz para promover el ejercicio, facilita la realización de comportamientos naturales y, en última instancia, mejora el bienestar de los peces", ha señalado la UCM.
Es por ello que esta estrategia, llevada a cabo mediante corrientes de agua, redujo los niveles de estrés y permitió conservar energía incluso durante el ayuno, lo que refuerza "su utilidad" como herramienta para mejorar la resiliencia sin necesidad de modificar la alimentación ni el manejo básico.
En conjunto, esta tesis aporta evidencia experimental de que protocolos de ayuno ajustados al contexto, combinados con estrategias de enriquecimiento ambiental, pueden armonizar los objetivos de bienestar animal y producción en acuicultura.
"A medida que el calentamiento global continúa transformando los ecosistemas acuáticos, la capacidad para gestionar estos factores de manera adaptativa será clave para garantizar la sostenibilidad ética y ambiental de la acuicultura", ha destacado Martínez Villalba.
Según la investigadora, estos resultados abogan por enfoques "de manejo flexibles y reactivo" que prioricen tanto la productividad como el bienestar animal en los sistemas de cultivo del futuro.
Las investigaciones futuras, sugiere Martínez, deberían explorar si los beneficios observados del enriquecimiento persisten a lo largo del tiempo y en diferentes etapas de desarrollo y escalas de producción, en particular en "escenarios de calentamiento vinculados al cambio climático".