
Estado: Esperando
La Organización Colegial Veterinaria Española (OCV) valora muy positivamente que las instituciones europeas hayan abierto una vía formal de estudio sobre la aplicación del artículo 106.1 del Reglamento (UE) 2019/6, una cuestión que afecta directamente al ejercicio clínico veterinario y sobre la que la profesión venía reclamando una revisión basada ...
La Organización Colegial Veterinaria
Española (OCV) valora muy positivamente que las instituciones europeas
hayan abierto una vía formal de estudio sobre la aplicación del artículo
106.1 del Reglamento (UE) 2019/6, una cuestión que afecta directamente
al ejercicio clínico veterinario y sobre la que la profesión venía
reclamando una revisión basada en la evidencia científica y en la
realidad asistencial. El Comité Permanente de Medicamentos Veterinarios, reunido el pasado 3
de marzo, pudo revisar toda la documentación técnica que se le había
hecho llegar a través de la FVE para llegar a la conclusión de que
efectivamente existen situaciones clínicas no cubiertas por las fichas
técnicas en las autorizaciones de comercialización. De esta manera se ha
abierto un proceso de trabajo conjunto con la FVE, en el que se
evaluará información sobre distintos productos medicamentosos, y sobre
situaciones clínicas específicas en distintas reuniones del Comité
Permanente que se celebrarán durante los próximos meses y hasta el mes
de junio. Este avance llega tras meses de trabajo técnico impulsado
especialmente desde la actual junta ejecutiva de la OCV, que trasladó a
la FVE cerca de 70 casos clínicos documentados sobre los efectos de una
aplicación estricta del artículo 106.1. Ese dossier, elaborado por el
Comité Científico del Medicamento Veterinario del Consejo General con la
colaboración de profesionales, asociaciones científicas y colegios
provinciales, se convirtió en la base principal del informe
científico-técnico remitido a las autoridades comunitarias. España fue,
además, el Estado miembro que más evidencia clínica aportó a este
proceso. El artículo 106.1 obliga a utilizar los medicamentos veterinarios
conforme a las condiciones de su autorización y ficha técnica, una
redacción que, en determinados supuestos, impide adaptar dosis, duración
o protocolos de tratamiento a la evidencia científica actual y a la
situación epidemiológica concreta. La FVE ya había pedido a Europa un
enfoque más pragmático y basado en el riesgo, subrayando que la medicina
veterinaria basada en la evidencia requiere, en ocasiones, ajustes
clínicamente justificados para garantizar la eficacia del tratamiento,
evitar el sufrimiento animal y proteger la salud pública. La OCV recuerda que esta línea de trabajo fue planteada por la
representación española en el seno de la FVE y reforzada posteriormente
mediante la recopilación de casos clínicos de toda España, así como con
el respaldo expresado por distintas instancias nacionales y europeas.
Entre ellas, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios
(AEMPS), que ya había advertido de las dificultades que la actual
redacción genera en la práctica clínica veterinaria. Análisis comunitario Para la Organización que agrupa a los casi 39.000 profesionales
colegiados, la apertura de este proceso europeo constituye uno de los
avances más relevantes logrados en los últimos años en el ámbito del
medicamento veterinario, al situar por primera vez esta cuestión en una
dinámica formal de análisis comunitario. De hecho, considera que este
paso confirma la utilidad de una estrategia basada en el rigor
científico, la interlocución institucional y el trabajo coordinado del
conjunto de la profesión. "La OCV seguirá colaborando activamente en este proceso para
contribuir a que la futura revisión del artículo 106.1 permita
compatibilizar la necesaria seguridad jurídica con una mayor
flexibilidad clínica basada en la evidencia científica, el bienestar
animal y la protección de la salud pública", ha destacado su presidente,
Gonzalo Moreno. Además, en este sentido, ha reiterado su compromiso de continuar
defendiendo en todas las instancias —nacionales y europeas— una
regulación del medicamento veterinario más proporcionada, actualizada y
adaptada a la realidad asistencial.