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El burro ha sido un aliado silencioso de la humanidad durante siglos y, sin embargo, es una de las especies más incomprendidas. Por eso, para que nos explique más sobre este bello animal, sus características, su temperamento y, sobre todo, que nos hable del primer programa de formación sobre manejo y cuidados clínicos ...
El burro ha sido un aliado silencioso de la humanidad durante siglos y, sin embargo, es una de las especies más incomprendidas. Por eso, para que nos explique más sobre este bello animal, sus características, su temperamento y, sobre todo, que nos hable del primer programa de formación sobre manejo y cuidados clínicos del burro hemos hablado con Elena Barrio, veterinaria y directora de El Refugio del Burrito. "Cuidar y entender mejor al burro no solo es un deber ético, sino una forma de reconocer su valor, su inteligencia y su papel en nuestra historia y en los ecosistemas rurales", comienza, y añade: "Además, promover su bienestar es una cuestión de justicia, respeto y compasión hacia un animal que lo ha dado todo y pide muy poco a cambio".
Y no solo con una manera de cuidarlo y reconocerlo, sino porque venía siendo una necesidad detectada dentro del propio sector veterinario, surgió la idea de organizar esta formación pionera en España dedicada exclusivamente al burro. "En El Refugio del Burrito llevamos años colaborando con universidades y profesionales, y constatamos que la mayoría de los veterinarios reciben una formación muy limitada sobre el burro durante su etapa académica. De esta manera, descubrimos que el 74 % no había recibido formación específica sobre este animal y que el 81 % se sentía más cómodo tratando caballos. Esa brecha formativa nos motivó a crear el' Proyecto Platero', dentro del cual desarrollamos esta formación pionera: un curso práctico y basado en la ciencia que dé respuesta a esa carencia". Además de expandir el conocimiento clínico del burro en todas las comunidades autónomas, promoviendo una red de profesionales formados y comprometidos con su bienestar. "Nuestro objetivo es que, a medio plazo, al menos haya un veterinario especializado en burros en cada comunidad autónoma incluido en nuestro Directorio de Veterinarios Recomendados. De tal manera que cualquier asociación, ayuntamiento o particular pueda acceder fácilmente a atención veterinaria experta", concluye Barrio.
Porque si bien lo sencillo es pensar que, en cuanto a manejo clínico y comportamiento, los burros y los caballos son iguales, pues ambos pertenecen a la familia de los équidos, sus respuestas fisiológicas y emocionales son distintas, ya que el burro no es un `pequeño caballo'. Por eso, comprender las diferencias que existen entre ambos animales es clave para mejorar el manejo, reducir el estrés y ofrecer una atención clínica adecuada. "El burro tiende a enmascarar los signos de dolor o malestar, lo que puede dificultar su diagnóstico y empeorar su pronóstico al detectarse en ocasiones mucho más tarde las señales de enfermedad. De hecho, comunican el estrés y el dolor de manera distinta a la del caballo. Además, su comportamiento es más analítico y precavido: antes de reaccionar ante un estímulo, el burro `piensa', lo que erróneamente se ha interpretado como terquedad", matiza.
Desarrollo científico y bienestar animal
Dirigido a veterinarios equinos y buscando dar respuesta a esas necesidades específicas del sector veterinario, la formación presencial Manejo y Cuidados Clínicos del Burro pretende reforzar el conocimiento clínico y etológico del burro. "Hemos querido proporcionar una formación rigurosa, accesible y actualizada, que permita a los veterinarios tomar decisiones clínicas más informadas y respetuosas con las particularidades de esta especie".
La formación es parte del programa GEKEC (Global Equid Knowledge Exchange Community), una iniciativa del equipo educativo de The Donkey Sanctuary (Reino Unido). Destacar que el programa GEKEC aglomera todas las actividades formativas de la organización y tiene como objetivo crear una comunidad global de alumnos conectados a través de actividades técnico-científicas, grupos de discusión y redes profesionales. Un marco global desde el que se quiere promover el intercambio de conocimiento entre profesionales de todo el mundo, fomentando el desarrollo científico y el bienestar de los équidos en contextos internacionales. "La respuesta por parte de los veterinarios que han participado en esta propuesta formativa ha sido muy positiva. Tuvimos 80 veterinarios inscritos en la formación online y 21 participantes en la formación presencial. Asimismo, en lo que llevamos de año 2025, el programa GEKEC ha ofrecido formación en salud y bienestar de burros y mulas a más de 2.500 personas en todo el mundo", comenta la directora de El Refugio del Burrito.
En la formación, que combinó teoría y práctica de forma equilibrada, los veterinarios participaron, en grupos reducidos, en sesiones sobre temas relacionados con el examen clínico general y discusión de casos reales de animales que residen en el Refugio; cuidados del casco y cómo trabajar conjuntamente con el herrador; odontología aplicada al burro, abordando sus particularidades anatómicas; y comportamiento y manejo clínico, donde los profesionales pudieron aprender herramientas para realizar procedimientos clínicos como inyectar, levantar los cascos, hacer ecografías, etc., minimizando el estrés para el animal. "Se trata de sesiones muy participativas, que permiten una experiencia de aprendizaje directa y aplicada".
La creación del Proyecto Platero, cuyo objetivo primordial es reforzar la comprensión clínica del burro, promoviendo el intercambio de conocimiento y la mejora de la práctica clínica en todo el país, espera poder ayudar a crear un directorio de veterinarios formados y sensibilizados con las características del burro. Y que sirva de referencia para administraciones, asociaciones y particulares. "El objetivo final es que ningún burro se quede sin una atención adecuada por falta de conocimiento especializado", apunta Barrio.
Así, los veterinarios interesados pueden consultar y acceder a futuras formaciones o bien colaborar con el Proyecto Platero a través de la web, además de disponer de recursos gratuitos para veterinarios, "como el ebook `El Aliado Clínico del Burro, un manual útil y accesible sobre el manejo y cuidado clínico del burro, además de fichas informativas".
Colaboración educativa
Porque el objetivo principal de todo esto es promover el bienestar del burro en España, tanto a nivel clínico como social, lo cual supone un gran reto, según nos comenta Barrio: "El principal reto es el desconocimiento. A nivel clínico todavía se subestima la complejidad del burro como paciente y, a nivel social, muchos propietarios desconocen los cuidados básicos que este animal necesita. Otro desafío social importante es el abandono y la omisión de cuidados, uno de los principales problemas que enfrentan los équidos en nuestro país". Por ello, desde El Refugio del Burrito también trabajan de forma activa para mejorar las leyes que los protegen, impulsando la necesidad de un Real Decreto específico. "que garantice la protección de todos los équidos, independientemente del uso que se les dé, ya sea recreativo, productivo, turístico o de compañía. Cada año organizamos el Foro de Bienestar Equino, un encuentro que reúne a expertos, asociaciones veterinarias y legisladores para debatir y avanzar en políticas públicas que refuercen el bienestar y la protección legal de burros, mulos y caballos en nuestro país".
A pesar de este arduo trabajo, desde la organización se siguen enfrentando a la falta de recursos especializados y a la necesidad de fortalecer la colaboración entre veterinarios, universidades y asociaciones. "Nuestro trabajo busca, precisamente, romper los mitos que rodean al burro y poner el conocimiento científico y la acción institucional al servicio de su bienestar", concluye Barrio. Sobre todo, porque el conocimiento y la empatía son las herramientas más poderosas con las que se cuenta para mejorar la vida de estos équidos.
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