El tratamiento con lomustina y corticoesteroides es eficaz en gatos con linfomas en el sistema nervioso central

Un estudio reciente destaca que la quimioterapia basada en lomustina y corticoesteroides mejora el cuadro clínico y la supervivencia de gatos afectados por linfomas ubicados en el sistema nervioso central. Así, en la mayoría de los casos, este tratamiento consigue una supervivencia de 3 meses y la remisión completa de los signos clínicos a largo plazo en algunos pacientes.                           

Estado: Esperando

10/02/2026

El artículo "The combination of lomustine and corticosteroids is a valid chemotherapeutic option in cats with presumptive central nervous system lymphoma", publicado en la revista Journal of American Veterinary Medical Association, concluye que el tratamiento combinado de lomustina con corticoesteroides ayuda a eliminar la sintomatología y aumentar la supervivencia de gatos con linfomas localizados en el ...

El artículo "The combination of lomustine and corticosteroids is a valid chemotherapeutic option in cats with presumptive central nervous system lymphoma", publicado en la revista Journal of American Veterinary Medical Association, concluye que el tratamiento combinado de lomustina con corticoesteroides ayuda a eliminar la sintomatología y aumentar la supervivencia de gatos con linfomas localizados en el sistema nervioso central. No obstante, el tiempo de supervivencia sigue siendo bajo en estos pacientes, superando raramente los 6 meses.

El linfoma es uno de los tumores más frecuentes en gatos, siendo la neoplasia hematopoyética más común. El linfoma felino de sistema nervioso central aparece en los procesos multicéntricos y afecta principalmente a gatos menores de 4 años o aquellos con más de 11 años. Además, el 90% de los tumores que afectan a la médula espinal son linfomas, siendo el segundo tumor más frecuente en el cerebro.

El tratamiento de este tipo de tumores incluye la quimioterapia y/o cirugía, aunque el pronóstico para estos pacientes suele ser desfavorable. Los fármacos quimioterápicos aplicados en estos casos suelen ser lomustina, citarabina y los protocolos COP y CHOP. Sin embargo, existen pocos estudios que evalúen la eficacia de estos tratamientos en este tipo de neoplasia. Así, el objetivo del estudio es evaluar el combinado con lomustina y corticoesteroides en estas neoplasias.

Mayor supervivencia, pero menor recuperación clínica

Los resultados del estudio demuestran que dicho tratamiento quimioterápico aumenta el tiempo de supervivencia en los pacientes felinos con linfomas localizados en el sistema nervioso central. De esta manera, la mayoría de los gatos alcanzan los tres meses, mientras que algunos de ellos superan el año de supervivencia. Por lo tanto, en la revisión realizada 6 meses después del inicio del tratamiento, más de la mitad de los pacientes habían fallecido, lo que denota la baja supervivencia en este tipo de neoplasias, independientemente de que afecten al cerebro o a la médula espinal.

Algunos de los pacientes mostraron remisión completa de la sintomatología a los tres meses de comenzar el tratamiento. Sin embargo, solo unos pocos casos mantuvieron la estabilidad de los signos clínicos en las posteriores revisiones (a los 6 y 12 meses), empeorando en la mayoría de los casos.

Asimismo, la mejoría clínica observada en este estudio es menor que la que reportan otros estudios que emplean los protocolos quimioterápicos COP y CHOP. Por lo tanto, parece ser que la administración de lomustina y corticoesteroides ofrece mayor supervivencia, pero menor recuperación clínica que otros protocolos.

Los investigadores también destacan que ninguno de los gatos participantes en el estudio mostró efectos adversos a la medicación. Al contrario de lo que ocurre en los perros, la lomustina parece afectar en menor medida a los gatos, con menor riesgo de causar neutropenia y hepatotoxicidad.

En conclusión, los autores señalan que el tratamiento quimioterápico con lomustina y corticoesteroides en gatos con linfomas ubicados en el sistema nervioso central mejora en gran medida el tiempo de supervivencia, aunque en pocos casos logra ser mayor de 12 meses. Además, esta medicación mejora los signos clínicos, aunque en menor medida que otros protocolos.