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Tras el gasto extraordinario de las fiestas navideñas, llega la temida "cuesta de enero", un periodo en el que muchos hogares españoles ajustan sus presupuestos y recortan en gastos prescindibles. Sin embargo, el compromiso con el bienestar de sus gatos se mantiene inquebrantable, demostrando que el amor por estos felinos ...
Tras el gasto extraordinario de las fiestas navideñas, llega la temida "cuesta de enero", un periodo en el que muchos hogares españoles ajustan sus presupuestos y recortan en gastos prescindibles. Sin embargo, el compromiso con el bienestar de sus gatos se mantiene inquebrantable, demostrando que el amor por estos felinos trasciende las limitaciones económicas.
El II Barómetro Felino de Sanicat, estudio que analiza el comportamiento y la relación de los españoles con sus gatos, revela una clara prioridad en el gasto doméstico: el gato es un miembro más de la familia, y su calidad de vida no se negocia.
"La cuesta de enero es un desafío económico para muchas familias, pero nuestros datos confirman que, incluso en estos momentos, el bienestar de los gatos es una prioridad absoluta", afirma Mayte Serrano, Marketing Manager de Sanicat. "Los dueños españoles no solo les ofrecen cariño, sino que están dispuestos a hacer sacrificios personales para asegurar que sus gatos tengan lo mejor".
La renuncia a los caprichos, al servicio del bienestar felino
Los resultados del Barómetro Felino son contundentes: el 80% de los encuestados reduciría su gasto personal prescindible, como el ocio o la moda, para invertirlo en productos de mayor calidad para su gato si este lo necesitara o fuera beneficioso para él. Este porcentaje evidencia un fuerte sentido de responsabilidad y un apego emocional que se traduce directamente en decisiones de consumo.
Solo un 9% optaría por productos básicos en estas circunstancias, destacando la preferencia generalizada por mantener los estándares de cuidado de sus mascotas.
Este compromiso se extiende a otras áreas de su cuidado:
Estos datos demuestran que, más allá de ser un gasto, la inversión en la salud, el confort y la felicidad del gato se percibe como una necesidad y una muestra de afecto. La "cuesta de enero" puede apretar el cinturón en muchas facetas, pero el bienestar de los felinos españoles parece estar fuera de toda negociación, consolidándose como una partida fija y esencial en el presupuesto doméstico.