Los animales de compañía ayudan a reducir el estrés y a retomar la rutina tras las vacaciones de Navidad

Una revisión de la Cátedra Fundación Affinity de la UAB señala que convivir con perros y gatos aporta estabilidad, apoyo emocional y rutinas que facilitan la adaptación al regreso al trabajo en un mes marcado por el estrés postvacacional.

Estado: Esperando

21/01/2026

En enero, cuando regresan las obligaciones y los horarios tras la Navidad, muchas personas se enfrentan a pequeños estreses cotidianos -prisas, correos acumulados y tareas domésticas- que hacen que la vuelta a la rutina se perciba un poco más complicada. En concreto, en España, dos de cada tres españoles sufren ...

En enero, cuando regresan las obligaciones y los horarios tras la Navidad, muchas personas se enfrentan a pequeños estreses cotidianos -prisas, correos acumulados y tareas domésticas- que hacen que la vuelta a la rutina se perciba un poco más complicada. En concreto, en España, dos de cada tres españoles sufren estrés postvacacional y un 29% le cuesta muchísimo la adaptación a la rutina[1].

En este contexto, la revisión sistemática realizada por la Catédra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), destaca que, convivir con animales de compañía puede ayudar a recuperar los horarios y a reducir esta sensación de agobio que a veces supone volver al trabajo.

El cuidado de un perro o un gato aporta estabilidad y responsabilidad, pues la convivencia con ellos implica tareas diarias como los paseos o la alimentación que contribuyen a organizar mejor el día a día tras periodos desconectados. En esta línea, la psicóloga sanitaria colaboradora de la Fundación Affinity, Loreto Sánchez, explica que: "Enero suele vivirse como un mes exigente. La vuelta a la rutina no es solo un cambio de horarios, sino que también implica un reajuste emocional. En consulta observamos que los animales ayudan a transitar ese proceso porque aportan rutinas sencillas, fomentan el movimiento y ofrecen una presencia cercana que no exige rendir ni estar bien. Ese tipo de apoyo cotidiano puede marcar una gran diferencia en cómo afrontamos la vuelta a la normalidad."

Al mismo tiempo, su presencia y el vínculo que tenemos con ellos también ofrece apoyo emocional, algo que estabiliza el ánimo en la vuelta a la rutina. En situaciones de sobrecarga y malestar, tener a un perro o un gato cerca ayuda a mantener emociones positivas. En estas circunstancias, ambos animales actúan como amortiguadores y como una fuente constante de apoyo.

En este sentido, el simple hecho de pasear, hablar, jugar o acariciar a un perro o un gato refuerza el bienestar emocional y ayuda a sobrellevar con más calma situaciones de mayor exigencia. "La interacción con animales de compañía tiene efectos fisiológicos concretos que ayudan a reducir el estrés. Por eso, en periodos de mayor tensión o cansancio, el contacto físico con nuestros animales de compañía puede contribuir a un aumento del estado positivo del ánimo y reforzar el bienestar emocional", concluye el Dr. Jaume Fatjó, director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona.

[1] Estudio elaborado por Aora Health.