Un nuevo estudio revela por qué los dueños de perros tardan en acudir al veterinario

Una nueva investigación del Royal Veterinary College (RVC) ha revelado que, aunque los propietarios de perros suelen identificar correctamente los problemas de salud caninos más comunes, con frecuencia subestiman la urgencia con la que deberían acudir al veterinario. Este estudio aporta información clave para que los profesionales veterinarios puedan orientar, informar y apoyar antes a los propietarios, y para que estos comprendan mejor su papel fundamental en la protección de la salud de sus perros, contribuyendo así a mejorar su bienestar.

Estado: Esperando

19/01/2026

Una nueva investigación del Royal Veterinary College (RVC) ha revelado que, aunque los propietarios de perros suelen identificar correctamente los problemas de salud caninos más comunes, con frecuencia subestiman la urgencia con la que deberían acudir al veterinario. Este estudio aporta información clave para que los profesionales veterinarios puedan orientar, ...

Una nueva investigación del Royal Veterinary College (RVC) ha revelado que, aunque los propietarios de perros suelen identificar correctamente los problemas de salud caninos más comunes, con frecuencia subestiman la urgencia con la que deberían acudir al veterinario. Este estudio aporta información clave para que los profesionales veterinarios puedan orientar, informar y apoyar antes a los propietarios, y para que estos comprendan mejor su papel fundamental en la protección de la salud de sus perros, contribuyendo así a mejorar su bienestar.

Al igual que las personas, los perros pueden padecer una amplia variedad de enfermedades, desde diabetes hasta artrosis. Sin embargo, a diferencia de los humanos, no pueden expresar directamente cómo se sienten, por lo que recae en los propietarios la responsabilidad de identificar la enfermedad y buscar atención veterinaria a tiempo cuando es necesario. Desde hace tiempo se reconoce que los conocimientos y percepciones de los dueños influyen de forma decisiva en cómo y cuándo solicitan ayuda veterinaria, pero este aspecto había sido poco estudiado hasta ahora.

Por ello, este trabajo se propuso analizar cómo toman decisiones los propietarios de perros en el Reino Unido sobre cuándo acudir al veterinario ante problemas de salud frecuentes, e identificar los factores que influyen en esas decisiones. El equipo del RVC llevó a cabo un amplio estudio online en el Reino Unido utilizando "viñetas" clínicas realistas de 30 patologías comunes en perros, basadas en los registros de pacientes de VetCompass a nivel nacional. Las viñetas consistían en breves relatos clínicos que incluían información sobre la demografía del perro (por ejemplo, la edad), antecedentes relevantes (como cojera) y datos contextuales útiles (por ejemplo, acontecimientos previos a la aparición de los síntomas).

Cada uno de los 1.772 propietarios participantes evaluó tres viñetas e indicó cuál creía que era la enfermedad y cuán urgente consideraba que era la necesidad de atención veterinaria. También señalaron qué fuentes de información utilizaban para tomar decisiones en las viñetas y cuáles empleaban habitualmente para la salud de su propio perro. Posteriormente, sus respuestas se compararon con el consenso de un panel de veterinarios expertos para valorar su exactitud y fiabilidad.

Los resultados mostraron que los propietarios del Reino Unido identifican con gran precisión las enfermedades con signos clínicos claros y visibles, como la epilepsia, la tos de las perreras, la infestación por pulgas, las infecciones de glándulas anales o la artrosis. Sin embargo, fueron menos precisos al reconocer patologías con síntomas más variables o menos evidentes, como los tumores de mastocitos, el glaucoma, la diabetes o la presencia de un cuerpo extraño gastrointestinal. Estos hallazgos ponen de relieve el valor de la atención veterinaria para evitar retrasos en el tratamiento.

Además, en más de una cuarta parte de las respuestas (28,4 %), los propietarios consideraron las situaciones menos urgentes de lo que recomendaban los veterinarios. Entre las afecciones cuya urgencia se subestimó con mayor frecuencia se encontraban la otitis externa, las lesiones oculares (úlceras corneales) y el golpe de calor. Esta infravaloración de la urgencia supone un riesgo importante para el bienestar animal, ya que puede dar lugar a retrasos en el tratamiento o incluso a la ausencia de atención, prolongando el sufrimiento o provocando la muerte en casos potencialmente mortales.

Los dueños señalaron que recurren a múltiples fuentes de información, tanto para responder a las viñetas como en el cuidado habitual de sus perros. Las más utilizadas para la salud de su propio animal fueron su experiencia y conocimientos (73,7 %), el contacto con su clínica veterinaria (61,1 %) y las búsquedas en internet (49,2 %). Entre los factores que influyen en la elección de una fuente destacaron su reputación (66,8 %), la exactitud de la información (65,6 %) y su accesibilidad (39,5 %).

El estudio también reveló que el uso de grupos online sobre salud canina, tanto para identificar las patologías de las viñetas como en el cuidado habitual del propio perro, redujo la precisión de las evaluaciones. Asimismo, recurrir a estos grupos para el propio animal incrementó en un 30 % el riesgo de subestimar la urgencia. En cambio, utilizarlos para resolver las viñetas tuvo un efecto positivo, reduciendo en un 50 % el riesgo de infravalorar la urgencia. Las búsquedas generales en internet mejoraron la identificación de las enfermedades en las viñetas, pero no influyeron en la percepción de urgencia. Estos efectos complejos y, a veces, contradictorios sugieren la importancia de factores del propio propietario, como su alfabetización en información sanitaria o el grado de confianza en los consejos de otros dueños en comunidades online.

Por otro lado, los propietarios que acostumbraban a contactar con su clínica veterinaria para consultar sobre la salud de su perro tendían a valorar la urgencia de las viñetas de acuerdo con las recomendaciones profesionales. Esto pone de manifiesto que una relación sólida entre el propietario y el centro veterinario es un pilar fundamental para proteger la salud y el bienestar del animal.

En la actual era de la información, es previsible que aumente el uso del triaje telefónico, las plataformas de telemedicina y las prescripciones de información avaladas por veterinarios para favorecer una toma de decisiones compartida entre propietarios y equipos clínicos. Las tecnologías emergentes de inteligencia artificial también podrían desempeñar un papel relevante en la evaluación y toma de decisiones por parte de los dueños, aunque será necesario investigar más para comprender los riesgos y la fiabilidad de los consejos que puedan ofrecer.

La doctora Rowena Packer, profesora titular de Comportamiento y Bienestar Animal en el RVC y autora principal del estudio, señaló:

«Este trabajo pone de relieve una brecha en bienestar entre lo que los propietarios observan y cómo perciben la necesidad de atención veterinaria. Comprensiblemente, los problemas de salud sin signos clínicos externos evidentes son los que más riesgo tienen de que se subestime la urgencia del tratamiento. Sin embargo, con un mejor apoyo al triaje, que incluya telemedicina y herramientas de ayuda a la decisión basadas en inteligencia artificial diseñadas cuidadosamente, existe la oportunidad de mejorar esta conciencia. Utilizadas de forma responsable, estas herramientas podrían apoyar la toma de decisiones de los propietarios, reducir retrasos, respaldar a los equipos veterinarios y, en última instancia, mejorar el bienestar de los perros».

Michelle Farrow, auxiliar veterinaria (RVN) y doctoranda en el RVC, primera autora del trabajo, añadió:

«Los profesionales veterinarios vemos de primera mano cómo los retrasos en buscar atención afectan al bienestar animal, pero también somos conscientes de la incertidumbre a la que se enfrentan muchos propietarios. Las decisiones sobre acudir al veterinario rara vez son sencillas. Esta investigación aporta una valiosa visión de esos momentos de duda, ayudando a los equipos veterinarios a orientar, tranquilizar y apoyar antes a los dueños, a comunicarse con mayor claridad y, en última instancia, a mejorar los resultados para los perros».

Por su parte, el profesor Dan O'Neill, catedrático de Epidemiología de Animales de Compañía en el RVC y coautor del estudio, concluyó:

«Los propietarios a menudo subestiman su capacidad para influir en la salud de su perro a lo largo de toda su vida, desde elegir un animal con una conformación corporal adecuada hasta aprender cuáles son las enfermedades más comunes y cuánta urgencia requiere cada una. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Trabajar con las viñetas de este nuevo estudio puede ayudar a los dueños comprometidos a mejorar su habilidad para reconocer problemas de salud y valorar su urgencia».