El tratamiento de la epilepsia canina con fenobarbital favorece las infecciones del tracto urinario

Un estudio reciente indica que la administración de fenobarbital aumenta el riesgo de infecciones del tracto urinario en perros con epilepsia idiopática. Además, estas infecciones empeoran la sintomatología neurológica del paciente, lo que puede confundirse con una menor eficacia de la medicación contra la epilepsia.

Estado: Esperando

13/01/2026

El artículo "Clinical Deterioration in Dogs with Idiopathic Epilepsy Caused by E. coli Urinary Tract Infection", publicado en la revista Animals, señala que la polidipsia/poliuria inducida por el fenobarbital facilita la aparición de infecciones urinarias, protagonizadas especialmente por Escherichia coli. A su vez, estos procesos infecciosos empeoran los signos de ...

El artículo "Clinical Deterioration in Dogs with Idiopathic Epilepsy Caused by E. coli Urinary Tract Infection", publicado en la revista Animals, señala que la polidipsia/poliuria inducida por el fenobarbital facilita la aparición de infecciones urinarias, protagonizadas especialmente por Escherichia coli. A su vez, estos procesos infecciosos empeoran los signos de los pacientes caninos con epilepsia.

La epilepsia idiopática es una de las patologías crónicas neurológicas más frecuentes en perros. Debido al carácter degenerativo de la enfermedad, la comorbilidad que presentan estos pacientes y los efectos adversos de los fármacos antiepilépticos, la epilepsia disminuye en gran medida la calidad de vida de los perros que la padecen, pudiendo conducir a la eutanasia.

El fenobarbital es el fármaco más empleado para el control de la epilepsia en perros. Sin embargo, su administración puede producir ciertos efectos adversos, como sedación, ataxia, polifagia, polidipsia y poliuria. La polidipsia/poliuria hace que disminuya la densidad de la orina. En perros con densidad urinaria baja, se ha observado que aumenta el riesgo de bacteriuria, comúnmente causada por E. coli.

El objetivo del estudio es investigar el efecto de las infecciones del tracto urinario sobre los pacientes epilépticos, así como el manejo de ambas patologías cuando aparecen de forma concurrente.

Inflamación a nivel central

Todos los perros epilépticos incluidos en el estudio presentaban infección urinaria, causada por E. coli. Además, todos recibían fenobarbital como tratamiento antiepiléptico. Así, al generar poliuria y reducir la densidad urinaria, también se reducen los niveles de urea y otras sales, el estrés osmótico que sufren las bacterias y el flushing mecánico ejercido al orinar. Todo ello favorece la presencia de bacterias en la orina y el desarrollo de infecciones del tracto urinario. Asimismo, la mayor parte de los perros sufrieron recaídas en la infección porque, al contar con una orina más diluida, la recuperación se hizo más complicada.

Al desarrollar la infección, todos los pacientes mostraron un empeoramiento de la sintomatología neurológica, caracterizado por una mayor ataxia, cambios en el comportamiento y un aumento en la severidad de las crisis epilépticas. Este empeoramiento neurológico se debe a que la infección urinaria aumenta la producción de citoquinas proinflamatorias, lo que genera inflamación a nivel central.

Sin embargo, tras comenzar el tratamiento antibiótico, todos los perros mejoraron rápidamente, lo que demuestra la relación entre ambas patologías. Además, la dosis y la concentración sérica de fenobarbital no varió en ningún caso entre antes y durante la infección urinaria, lo que demuestra que la medicación no fue la causa de este empeoramiento.

Uno de los problemas es que los signos clínicos de las infecciones urinarias pueden confundirse con los efectos adversos causados con el fenobarbital. Por lo tanto, debido a las importantes implicaciones de las infecciones urinarias sobre las epilepsias, los investigadores recomiendan hacer tiras de orina para descartar bacteriuria.

En conclusión, los autores señalan que la administración de fenobarbital en perros epilépticos favorece la aparición de infecciones del tracto urinario, que a su vez empeoran la sintomatología nerviosa. Como protocolo, recomiendan hacer tiras de orina en los pacientes sospechosos para confirmar o descartar infección, la cual se trata con antibioterapia, ayudando también a mejorar los signos neurológicos.