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Bioparc València ha activado medidas extraordinarias para proteger a las distintas especies ante el brusco descenso térmico. Entre ellas se incluyen caldos calientes para primates, camas calefactadas, fuentes de calor en recintos interiores y exteriores y una vigilancia especial de las crías, según ha informado el parque en un comunicado. El ...
Bioparc València ha activado medidas extraordinarias para proteger a las distintas especies ante el brusco descenso térmico. Entre ellas se incluyen caldos calientes para primates, camas calefactadas, fuentes de calor en recintos interiores y exteriores y una vigilancia especial de las crías, según ha informado el parque en un comunicado.
El plan se ha aplicado de forma anticipada y se articula en torno a tres ejes fundamentales: la alimentación, la atención diaria y los sistemas de regulación de la temperatura, con el objetivo de garantizar el bienestar de más de 6.000 animales de 150 especies diferentes.
Algunos animales, como los simios, son "especialmente sensibles" al frío por sus características biológicas, y además resulta "vital" extremar las precauciones con las crías, como es el caso de los elefantes Makena y Malik, los chimpancés Djibril, Cala y Ekon, o el bebé rinoceronte Kairu.
Cada mañana, la cocina prepara caldo de verduras para gorilas y chimpancés, que se ofrece a lo largo del día junto a otras bebidas como infusiones. Estas complementan la alimentación de invierno, con un mayor aporte energético, que se aplica de forma generalizada y preventiva desde el inicio del otoño con el objetivo de reforzar el sistema inmunitario.
El diseño de Bioparc incorpora sistemas de calefacción adaptados a las necesidades de cada especie, que se refuerzan ante la actual situación meteorológica. Durante la noche, cuando se registran las temperaturas mínimas, los animales descansan en sus instalaciones interiores: las jirafas cuentan con grandes radiadores, a los que se suman suelos radiantes para crear "camas" calefactadas para elefantes, gorilas o chimpancés.
Asimismo, se utilizan luces especiales para templar los refugios de antílopes nacidos recientemente y los habitáculos donde hibernan las tortugas. En cuanto a los recintos exteriores, se han habilitado fuentes de calor para crear zonas de confort térmico, lo que beneficia tanto a los grandes simios como a cocodrilos o al hipopótamo pigmeo.
El hipopótamo común, por su parte, disfruta durante todo el año de agua a más de 20 grados centígrados, calentada de forma artificial en invierno, al igual que los hábitats acuáticos de las dos subespecies de cocodrilo que alberga el parque: el del Nilo y el menos conocido cocodrilo enano.
El personal de cuidado animal sigue las recomendaciones de los organismos internacionales, aplicando protocolos que establecen rangos de temperatura y actuaciones técnicas según cada especie. En este sentido, la revisión de los termómetros determina el momento en que los animales tienen acceso a estas áreas, pudiendo elegir dónde permanecer.
Por último, el suministro de la energía necesaria para estas atenciones se rige por los criterios de sostenibilidad de Bioparc, ya que una parte importante procede de recursos propios como paneles solares y una caldera de biomasa.