Un innovador uso del callo óseo permite salvar ambas extremidades posteriores de una gata con lesiones graves

Un equipo veterinario ha logrado salvar la funcionalidad de ambas extremidades posteriores de una gata joven con lesiones traumáticas graves mediante una técnica quirúrgica innovadora que reutiliza el callo óseo de una fractura mal consolidada como injerto. El caso, publicado en Frontiers in Veterinary Science, demuestra por primera vez en veterinaria el potencial del callo óseo como alternativa eficaz al injerto autólogo tradicional, evitando complicaciones asociadas a la extracción de hueso de otros puntos del cuerpo.

Estado: Esperando

02/01/2026

Un equipo de cirujanos veterinarios de Singapur ha documentado un enfoque quirúrgico inédito en medicina veterinaria que permitió corregir una grave malunión tibial y, de forma simultánea, realizar una artrodesis pantarsal en la extremidad contralateral de una gata doméstica, utilizando como injerto óseo el propio callo formado tras la fractura. ...

Un equipo de cirujanos veterinarios de Singapur ha documentado un enfoque quirúrgico inédito en medicina veterinaria que permitió corregir una grave malunión tibial y, de forma simultánea, realizar una artrodesis pantarsal en la extremidad contralateral de una gata doméstica, utilizando como injerto óseo el propio callo formado tras la fractura. El caso, publicado en Frontiers in Veterinary Science, abre la puerta a nuevas estrategias quirúrgicas que evitan la morbilidad asociada a los injertos óseos tradicionales.

La paciente, una gata común europea joven, procedente de una protectora y con antecedentes traumáticos desconocidos, presentaba lesiones severas en ambas extremidades posteriores. Las radiografías revelaron una fractura diafisaria de tibia mal consolidada en la extremidad izquierda, con marcada deformidad angular y abundante formación de callo óseo, así como lesiones complejas y destructivas en el tarso derecho, incompatibles con una función articular normal.

Ante este escenario clínico especialmente complejo -y condicionado además por las limitaciones económicas habituales en animales procedentes de refugios- los cirujanos optaron por una solución poco convencional. Durante la cirugía correctiva de la tibia malunida, emplearon una técnica modificada de "chipping", fragmentando cuidadosamente el callo óseo existente y reutilizándolo como injerto autólogo tanto para la osteotomía correctiva como para la artrodesis pantarsal del miembro contralateral.

El callo óseo temprano, generado como parte del proceso natural de reparación de una fractura, es un tejido altamente activo desde el punto de vista biológico. Estudios previos en medicina humana han demostrado su elevado potencial osteogénico y osteoinductor, pero su aplicación clínica como material de injerto no había sido descrita hasta ahora en la literatura veterinaria. En este caso, su uso permitió prescindir de la obtención de injerto de otros sitios anatómicos, reduciendo así el tiempo quirúrgico y el riesgo de complicaciones adicionales.

Las radiografías posoperatorias confirmaron una corrección adecuada de la alineación tibial y una correcta estabilización de la artrodesis. El seguimiento clínico, realizado mediante imágenes y vídeos facilitados por los cuidadores, mostró una recuperación funcional notable: la gata caminaba, corría, saltaba y soportaba peso sobre ambas extremidades sin signos evidentes de dolor ni cojera tres meses después de la intervención.

Aunque se trata de un único caso clínico, los autores destacan la relevancia de los resultados obtenidos. En situaciones de fracturas complejas o afectación bilateral de extremidades, donde la amputación suele considerarse una opción frecuente en animales de protectora, este abordaje demuestra que la preservación funcional de las extremidades es posible incluso en contextos limitados.

El estudio subraya, no obstante, la necesidad de investigaciones adicionales y de una mayor casuística para confirmar la reproducibilidad y seguridad de esta técnica. Aun así, el uso del callo óseo como injerto autólogo se perfila como una alternativa prometedora en cirugía ortopédica veterinaria, con potencial para mejorar los resultados clínicos y reducir la carga quirúrgica en pacientes especialmente vulnerables.