
Estado: Esperando
La industria pet care, que engloba todo lo relacionado con el bienestar y el cuidado de los animales de compañía, está experimentando un crecimiento significativo de la demanda. Sobre todo, a medida que la población de mascotas crece exponencialmente y estas se integran en sus hogares como uno más de ...
La industria pet care, que engloba todo lo relacionado con el bienestar y el cuidado de los animales de compañía, está experimentando un crecimiento significativo de la demanda. Sobre todo, a medida que la población de mascotas crece exponencialmente y estas se integran en sus hogares como uno más de la familia. Este nuevo escenario impulsa la preocupación tanto del sector como de los consumidores sobre el impacto medioambiental que produce, y cómo realizar la actividad de manera más sostenible.
En el marco de la pasada edición de Iberzoo+Propet se pusieron sobre la mesa algunas iniciativas para un sector pet care con menor huella medioambiental. Un ejemplo de ello son las dietas más sostenibles. Productos alimentarios que utilizan proteínas alternativas, como insectos, hongos o fuentes vegetales, que requieren menos recursos que las carnes tradicionales. También destacan los productos certificados ECO o con ingredientes alternativos como pescados sostenibles.
En la misma línea, se está produciendo el aumento de la oferta y la demanda de envases biodegradables, reciclables o reutilizables. Igual que las preferencias por accesorios y juguetes fabricados con materiales sostenibles y diseñados para durar más tiempo.
Por último, está ganando peso el uso de arenas biodegradables para gatos, productos de limpieza ecológicos, bolsas compostables para deposiciones y sistemas de compostaje para manejar residuos orgánicos y envases.
La huella ambiental en la industria de alimentos para mascotas
En la actualidad, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC), la industria de alimentos tiene un bajo impacto en el desperdicio de alimentos, con menos del 1 % de los alimentos para mascotas desechados por los consumidores, en comparación con un promedio del 30 % de todas las demás compras de alimentos. Sin embargo, los retos medioambientales a los que se enfrentan los fabricantes van en aumento: la estrategia de la UE para los plásticos, la demanda de fuentes de proteínas adicionales, la escasez de agua y el etiquetado medioambiental, etc.
En este contexto, se está trabajando en el desarrollo de la metodología de cálculo de la Huella Ambiental de los alimentos para mascotas, parte de la iniciativa de la Comisión Europea Construyendo el Mercado Único de Productos Ecológicos, cuyo objetivo es armonizar la comunicación de los resultados medioambientales de los productos y organizaciones tanto para los productores como para los consumidores. En 2018, la CE aprobó las Normas de Categorías de Huella Medioambiental de los Productos (PEFCR) para los alimentos para mascotas.
El PEFCR incluye el ciclo de vida completo de un producto alimenticio, incluidas las siguientes etapas del ciclo de vida: obtención de ingredientes, producción de embalajes, fabricación de alimentos para animales de compañía, distribución, uso y embalaje `Fin de vida' (EOL, por sus siglas en inglés).
Además, proporciona una guía detallada sobre el uso de datos primarios y secundarios, los requisitos de calidad de los datos, las reglas de asignación, así como las categorías de impacto más relevantes que deben incluirse en la comunicación sobre la Huella Medioambiental de los alimentos preparados para mascotas destinados a perros y gatos. Esta metodología adoptada oficialmente para el cálculo de la huella medioambiental de los alimentos preparados para perros y gatos ayudará a proporcionar información medioambiental transparente sobre la base de un enfoque europeo armonizado.
Por otro lado, se espera que la población humana crezca hasta alcanzar los diez mil millones para el año 2050 y, suponiendo que los hábitos de consumo continúen como hasta ahora, esto aumentará la demanda mundial de proteínas de origen animal. En la actualidad, los productores de alimentos para mascotas están trabajando para abordar la brecha prevista entre las proteínas procedentes de carne disponibles para los alimentos para mascotas y la demanda prevista. La investigación y el desarrollo centrados en nuevos enfoques son cruciales para abordar la cuestión de la sostenibilidad sin comprometer la calidad nutricional.
Como fuentes alternativas surgen las proteínas de los insectos con un contenido de proteínas entre el 40 y el 75 % dependiendo de la especie; algunas marcas de alimentos para mascotas ya las incluyen. Asimismo, se está investigando sobre alternativas cárnicas ricas en proteínas como la `carne cultivada' o `in vitro', el tofu a base de soja o el seitán a partir del gluten de trigo.
La proteína de las algas también tiene un gran potencial. Como destaca ANFAAC, esta alternativa tiene casi el doble de contenido proteínico que la carne de vacuno, crece diez veces más rápido que las plantas terrestres y absorbe CO2 como efecto adicional de sostenibilidad.
¿Disposición a pagar más por la sostenibilidad?
Desde el punto de vista de los consumidores, de acuerdo a una encuesta de Yummypets, el 27 % de los responsables de animales de compañía considera la sostenibilidad como extremadamente importante, el 38 % la encuentra muy importante, y solo el 5 % no le da nada de importancia. Específicamente en alimentos para animales de compañía, el 51 % de los tutores asegura que es importante o extremadamente importante que sean producidos por una empresa respetuosa con el medioambiente.
Las familias con mascotas encuestadas a nivel mundial por Euromonitor se muestran más confiadas, con el 61 % dándole relevancia a los productos que se venden como `reciclable', el 57 % primando que sea `de origen local', y el 54 % `respetuoso con el medioambiente'. Porcentajes similares (57 % y 55 %) respectivamente, tienen en cuenta las etiquetas de `orgánico' y `natural'. En el lado opuesto, el 14 % de los participantes cree que tales etiquetas son excusas para que las empresas cobren más.
Esto es relevante, porque el precio de productos más sostenibles definitivamente influye en el comportamiento de compra de los consumidores. Así, los precios medios de los alimentos para animales con el calificativo de sostenibilidad aumentaron aproximadamente un 22 % en 2023, según Euromonitor, tras un incremento del 19,5 % en 2022 y del 17 % en 2021.
Sin embargo, solo entre el 12 % y el 16 % de los encuestados indican su predisposición a pagar más por los alimentos para sus mascotas categorizados como respetuosos con el medio ambiente, criados o producidos de forma sostenible, de origen local o de comercio justo.
Sea como fuere, los usuarios tienen un papel clave en impulsar la sostenibilidad en el sector. Optar por productos de empresas comprometidas con el medioambiente; priorizar la calidad sobre la cantidad, eligiendo artículos duraderos; participar en programas de reciclaje de envases; e informarse son algunas de las acciones que pueden emprender para marcar la diferencia.

El papel de la IA
De igual manera, la inteligencia artificial ha llegado para quedarse. Forma parte ya del ADN de todos los sectores, y el del pet care no es la excepción. Desde dispositivos inteligentes que monitorean la salud de los animales hasta plataformas personalizadas de entrenamiento y bienestar, la IA está redefiniendo cómo cuidamos y entendemos a nuestros animales de compañía.
Los hogares se llenan de dispositivos inteligentes que convierten el cuidado de las mascotas en un ecosistema conectado y seguro gracias a comederos que ajustan las raciones automáticamente, areneros que detectan alteraciones en la salud felina, cámaras que permiten interactuar a distancia o collares con GPS que registran actividad y constantes vitales.
En paralelo, la IA está revolucionando la práctica veterinaria. Algoritmos que interpretan radiografías con precisión diagnóstica, apps que descifran el lenguaje corporal de los perros o wearables que funcionan como `veterinarios virtuales' anticipando problemas de salud son ejemplos concretos de esta disrupción. A ello se suma el auge de la telemedicina.
En materia de prevención, los test genéticos permiten anticipar enfermedades hereditarias y diseñar planes nutricionales a medida; los alimentos frescos entregados a domicilio reproducen dietas adaptadas a cada animal; y como se ha señalado anteriormente, las proteínas alternativas basadas en insectos o carne cultivada responden tanto a la sostenibilidad como a la salud. De hecho, entre todos los aspectos que está revolucionando la penetración de la IA se encuentra, como no podía ser de otra manera, la sostenibilidad. Envases biodegradables, juguetes fabricados con materiales reciclados, arenas ecológicas y snacks elaborados a partir de subproductos agrícolas son algunos ejemplos de cómo la economía circular penetra en el pet care.
Además, la IA está ayudando a reducir el desperdicio de alimentos mediante la optimización de la producción y la cadena de suministro. Por ejemplo, marcas de alimentos para mascotas la están utilizando para desarrollar productos más sostenibles y nutritivos, con menor huella de carbono. De esta forma, los consumidores demandan transparencia, trazabilidad y compromiso ambiental, y las marcas que respondan a estas expectativas obtendrán una ventaja clara en la decisión de compra.
En resumidas cuentas, el sector del pet care tiene un largo camino por recorrer en términos de sostenibilidad, pero las iniciativas actuales muestran que hay un interés creciente tanto por parte de las empresas como de los consumidores.